<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-6638789031075782218</id><updated>2012-01-24T07:06:39.785-08:00</updated><category term='Pamela Stemberger'/><category term='Crítica'/><category term='Santellán'/><category term='singularización'/><category term='autor'/><category term='adjetivo'/><category term='punto de vista'/><category term='Bajtin'/><category term='parciales'/><category term='Borges'/><category term='blog'/><category term='clases'/><category term='Alfonsina Storni'/><category term='Teoría y crítica literaria'/><category term='trabajos prácticos'/><category term='erotismo'/><category term='novela'/><category term='El Balde Derramado'/><category term='Emma Zunz'/><category term='géneros discursivos'/><category term='literatura'/><category term='Juan Pablo Paez'/><category term='Programa'/><category term='giro lingüístico'/><category term='panorama crítica'/><category term='lector'/><category term='enunciado'/><category term='Malva Marina Vásquez Córdova'/><category term='enunciación'/><category term='Álvaro Zambrano'/><category term='muerte'/><category term='historia literaria'/><category term='mujer'/><category term='Escuelas críticas'/><category term='poesía chilena'/><category term='Graciela Taddey'/><category term='extrañamiento'/><category term='Teoría y crítica literaria II'/><title type='text'>Teoría y Crítica Literaria</title><subtitle type='html'>Espacio para la cátedra de Teoría Y crítica literaria de la FHyCs de la UNJu</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://teoriaycriticaliterariafhycs.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6638789031075782218/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://teoriaycriticaliterariafhycs.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Teoría y Crítica Literaria</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13520114878180614447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-3F3nH7ZaPnE/TayWKPe5gfI/AAAAAAAAALc/Y1LzZ9rt8VU/s220/100_1776.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>31</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6638789031075782218.post-8928761338480223444</id><published>2012-01-24T05:01:00.000-08:00</published><updated>2012-01-24T06:57:43.952-08:00</updated><title type='text'>Denise Levertov,  Sobre el verso libre</title><content type='html'>&lt;a href="http://t2.gstatic.com/images?q=tbn:ANd9GcTi3l6U0frmZDr_i0-mXy3UyerBBRYJ6_51PqLH2-Lcf6ke5nB1"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 184px; height: 274px;" src="http://t2.gstatic.com/images?q=tbn:ANd9GcTi3l6U0frmZDr_i0-mXy3UyerBBRYJ6_51PqLH2-Lcf6ke5nB1" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://bibliotecaignoria.blogspot.com/2008/04/denise-levertov-sobre-el-verso-libre.html"&gt;&lt;/a&gt;http://www.blogger.com/img/blank.gif&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Denise Levertov sobre el verso libre: Técnica y entonación&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;28 de abril de 2008 por Patricia Damiano ·&lt;br /&gt;Archivado en Levertov Denise, Poesía&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mucha gente escribe en lo que ha dado en llamarse "formas abiertas", sin mucha idea de por qué lo hace o de lo que esas formas exigen. O si en verdad en verdad lo piensan, parece como si lo hicieran fundamentalmente para reconocer que están confundidos. Navegan sin pilotos y sin los mapas que las formas tradicionales proporcionan. Si uno está interesado en la exploración, uno sabe que los riesgos son parte de la aventura; sin embargo, a medida que los exploradores viajan hacen mapas, y si bien cada viaje subsiguiente en la misma zona del océano será una aventura aislada (clima y tripulación y pájaros que pasan y ballenas y monstruos todos variables), rocas y bajos,  buenos canales e islas útiles habrán sido, no obstante, anotados y esta información podrá ser usada por otros viajeros. Pero aunque la gente ha estado explorando las formas abiertas desde hace ya mucho tiempo, partiendo del verso libre del que fue pionero Whitman y recogió Sandburg más tarde, o el muy diferente verso libre de  los imagistas, o las variadas modalidades de las últimas dos décadas (de manera tal que hoy en día es raro encontrar un universitario joven que escriba en formas tradicionales) ha habido una curiosa carencia de lectura de mapas de navegación, de modo que la gente tiene sus propias aventuras que hacen que todo valga la pena y sea estimulante, sino que también continúa chocando innecesariamente con las mismas viejas rocas, lo cual no es para nada interesante. (Y a propósito, cuando realmente atentan contra las formas tradicionales, los estudiantes revelan con frecuencia una ineptitud para ver, que a su vez revela lo poco ejercitados que están sus oídos aun en las más simples estructuras rítmicas repetitivas.) Porque a juzgar por mi experiencia de maestra y también de lectora, esta confusión general me parece tan extendida que voy a tratar de anotar algunos problemas comunes de técnica, de anotar eficazmente en el papel el registro escrito de poemas estructurados de una manera no tradicional. Dado que no existe un consenso sobre algunas de las herramientas de marcación -de la misma manera que hasta el siglo XVIII no había virtualmente ningún consenso sobre las técnicas de notación musical-, creo poder detectar incertidumbre y un acercamiento azaroso a estos asuntos incluso en algunos de los mayores poetas de nuestro tiempo. Cuando hablo de consenso no estoy sugiriendo que la gente debería describir de manera semejante, sólo que sería útil si un mayor número de poetas considerara qué herramientas tipográficas y de otro tipo tenemos efectivamente a nuestra disposición y cuál es su función. Señalar que un cepillo de carpintero no está diseñado para ser usado como un afilador de cuchillos o un abrelatas no explica cómo se cepilla un trozo de madera; e indicar que objetos diseñados específicamente para afilar cuchillos o para abrir latas existen realmente, no significa dictaminar qué se cortara con ese cuchillo o si la lata que habrá de ser abierta deberá ser de cerveza o de frijoles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Obviamente la cuestión más importante y sobre la que existe más incertidumbre es, ¿qué es el verso?, ¿qué hace que un verso sea un verso?, ¿cómo saber dónde concluirlo si no tienes una estructura métrica predeterminada que te lo diga?, ¿si es sólo un asunto de dejarse llevar por el sentimiento, por el oído, si existe algún principio que nos ayude a evaluar las propias elecciones? La manera de averiguarlo, creo, es mirar lo que el verso hace. Toma un poema y mecanografíalo como un párrafo en prosa. Vuélvelo a pasar a máquina en versos, pero no en sus propios versos, divídelo de manera diferente. Léelo en voz alta (obsevando que la ruptura del verso, aproximadamente una media coma, está allí ciertamente para ser usada, y si simplemente sigues de largo, ignorándola, puedes de igual manera reconocer que quieres escribir en prosa y hacerlo). A medida que llevas a cabo este ejercicio o experimento, comenzarás inevitablemente a experimentar las cosas que las ruptura del verso hacen, y esto será mucho más útil que lo que te cuenten al respecto. No obstante, enlistaré algunas de las cosas que producen, a las que puedes prestar atención:&lt;br /&gt;A menos que un verso consista casualmente en una frase o cláusula completa, interrumpe sutilmente una frase o cláusula. (Si bien los versos pueden también contener oraciones, frases o cláusulas completas.)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuál es la función de tales interrupciones? Su primera función es notar las minúsculas pausas no sintácticas que constantemente tienen lugar durante el proceso de pensar/sentir, pausas que pueden ocurrir ante cualquier otra forma del discurso y que, al no formar parte de la lógica de la sintaxis, no son indicadas por la puntuación ordinaria. La mente, a medida que siente el camino hacia un pensamiento o impresión, se detiene a menudo con un pie en el aire, su antena ondulando y su nariz aleteando. Las rupturas del verso (si bien puede ocurrir que coincidan con los signos de puntuación sintáctica, comas, punto y coma o lo que sea) anotan estas hesitaciones infinitesimales. Mira a los gatos, perros e insectos cuando caminan por ahí: se comportan de manera muy parecida a la mente humana. Ésta es la razón por la que Valéry define la prosa en términos de caminar con un propósito (orientado a una meta) y a la poesía como una danza gratuita. Si las rupturas del verso funcionan como una forma de puntuación no sintáctica, ¿por qué lo hacen? Para revelar el proceso de pensar/sentir. ¿Qué implica esto? Pienso que implica que el impulso del siglo veinte de alejarse de las formas prescritas no siempre se ha debido a la rebelión y a un deseo de mayor libertad, sino más bien a un interés creciente en la experiencia del viaje y no sólo en el destino. Esta afirmación no pretende denigrar las grandes obras del pasado, las que enfocan, por regla general, la meta alcanzada y no el proceso de alcanzarla. Todo lo que quiero decir es que, de la misma manera que una oración es un pensamiento completo, así también una forma tradicional -el soneto, la villanela, etc., incluso el verso libre- es un sistema completo; y si bien un gran poeta puede hacer surgir maravillosas sorpresas en ellas, con todo, la expectativas puestas por nuestro previo conocimiento del sistema se cumplen, y adquirimos gran parte de nuestra gratificación al leer tales poemas, precisamente del hecho de que nuestras expectativas se cumplan. Y eso es algo así como recibir el fruto de las Hespérides sin haber viajado hasta allí, algún otro viajero nos lo ha traído. Pero hay algo en la conciencia o en la sensibilidad del siglo veinte que quiere compartir los esfuerzos del viaje; o al menos queremos oír el relato del viaje. El explorador-poeta, dirigiéndose al monte Everest, voló a Bombay o a Delhi, ¿cómo fue el viaje? ¿cómo llegaron él o ella de allí al Tibet?, ¿cómo eran los Sherpas?, ¿y qué hay de las estribaciones?, ¿querían aún llegar al Everest cuando vieron por primera vez el lado sur del pico occidental? etcétera. Estamos tan interesados en el proceso y en la digresión como en el fin último.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este punto, me sorprende el hecho de que parezco estar haciendo una enunciación sobre el contenido, lo que no era mi intención. No quiero decir que yo creo que queramos que todos los poemas sean digresivos, incluso errantes. Puede haber poemas, buenos poemas que así lo sean (siempre y cuando cada digresión contribuya en última instancia a las necesidades de la composición), pero de ninguna manera estoy abogando por ellos de manera especial, y no es el contenido el que está en cuestión sino la estructura. Tal vez debería habla r de metáfora; comparemos los poemas con las pinturas: la analogía consiste en que, si elegimos las formas abiertas en las que el movimiento del verso puede registrar el movimiento de la mente en el acto de pensar/sentir, sentir/pensar, tenemos algo así como un interés por ver las pinceladas; nos gusta experimentar la curiosa doble visión de la escena representada y las pinceladas y manchas de la paleta y las capas de empaste que la producen. En el proceso de ofrecernos esta experiencia, incorporando en la estructura rítmica del poema aquellas pequeñas pausas o descansos de los que no da cuenta la lógica de la sintaxis, se produce un segundo efecto esencial: el cambio de modelo tonal que ocurre inevitablemente al observarse las rupturas de verso. He escrito en algún lugar sobre esto(1): la forma en que se crea la melodía no sólo por la interacción de las vocales dentro de los versos, sino por el patrón general de entonación registrado por la ruptura o la división de las palabras en versos, y sobre cómo este elemento melódico no es meramente un enlace ornamental, sino que, al derivar, como en verdad lo hace, de la mímesis del proceso mental, es fundamentalmente expresivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Veamos ahora otra "herramienta": la sangría. ¿Por qué algunos poemas parecen estar esparcidos por toda la página? Las sangrías tienen varias funciones: una de ellas tiene que ver con el hecho de que la coordinación ojo - oído - boca hace del mirar desde el final del verso y de regreso al margen del principio, una experiencia diferente de aquella que supone mirar desde el final del verso hasta el principio de un verso sangrado; esta última es sentidas como infinitesimal mente más veloz. El registro de un grado de rapidez comporta, de manera subliminal, una sensación de que el verso sangrado está relacionado co el que lo precede de manera especialmente estrecha. Por ejemplo, yo usé el sangrado en estos versos,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;up and up&lt;br /&gt;into the tower of the tree.(2)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;porque si yo hubiera puesto todas las palabras en un verso, habría perdido el sonido ascendente del primer medio verso; se habría disipado. Y si hubiera regresado al margen, habría perdido dentritud (Into-ness) en curso que empuja miméticamente hacia arriba y hacia dentro de la torre del árbol. La otra función fundamental de las sangrías es marcar claramente las listas o categorías en favor de la claridad, pero esto también funciona no sólo del ojo al cerebro, intelectualmente, sino también del ojo al oído y la voz, sensualmente, y por lo tanto expresivamente. Por medio de los cambios de tono y altura provocados subliminalmente, el registro provee una gráfica emocional más sutil de lo que podría sin ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si echan una ojeada a "A Son" en mi libro LifeIn The Forest, verán una marcación que emplea, cuidadosamente, grados de sangría consistentes: a las subcategorías de contenido, dentro de toda la composición sintáctica, se les asigna grados específicos de sangría. El primer verso presenta al sujeto, flama-plumaje-capullo-monstruo. Los nueve versos siguientes se alternan entre atributos y acciones, y están encerrados entre guiones que se abren a la mitad del primer verso. (El primer verso necesitaba ser simple, aunque interrumpido por el guión que pone de relieve la cláusula subsidiaria para vincular firmemente al monstruo con sus atributos.) El último verso de la estrofa regresa al margen para completar la oración: "a flamey monster / bore a son" (un monstruo en llamas / engendró un hijo). La segunda estrofa comienza con un verso sangrado porque su sujeto es indeterminado, una pregunta abre la estrofa y la persona es descrita como medio hombre y medio monstruo. Así que la disposición de la estrofa entera en la página es en cierto modo ondulante. La tercera estrofa, que comienza "the son...", repite la lógica de la primera, excepto por el hecho de que habla de hijo haciendo derivar sus rasgos de sus dos padres -plumas de fuego de ambos y también algo mágicamente transformacional de la madre y algo de la elemental bondad humana del padre-; el último verso está centrado: "a triple goodness" (una triple bondad). La cuarta estrofa está toda sobre el margen porque se sigue, sintácticamente, de manera directa del primer esqueleto y oración-andamio,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A monster&lt;br /&gt;bore a son.&lt;br /&gt;If to be artist&lt;br /&gt;if to be monster,&lt;br /&gt;he too was monster. (3)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero después de la afirmación que inicia con"but" viene otro pasaje sangrado, sangrado porque es descriptivo como no lo son los versos que preceden de manera inmediata. La última estrofa comienza con una sangría que está centrada, porque esto sugiere (otra vez de modo subliminal, la fisiología conspirando contra la comprensión) una mezcla o encuentro que es de lo que habla el poema. Las alternancias de los tres versos finales son un eco de las estrofas uno y tres, pero ahora siento que toda esta estrofa debería de haber sido sangrada: es decir, centrada, dejando intactas las sangrías existentes, y fue un error de lógica del oficio dejarla al margen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro asunto sobre el cual existe un vago consenso, pero para el que poca gente parece encontrar una razón, es qué es lo que hacen las mayúsculas y por qué han sido dejadas de lado por tantos poetas del siglo veinte. Bien, ellas detienen muy levemente el flujo de verso a verso y si uno usa el tipo de recursos de marcación cuidadosa y detallada de que he dado ejemplo, entonces su falta absoluta de necesidad las convierte en una distracción. A alguna gente, sin embargo, le gusta por la precisa razón de que sí detienen un poquito el flujo; así que puede hacérselas funcionar. ¿Y qué hay del uso de las iniciales en minúscula a todo lo largo del poema? Personalmente me desagrada esta práctica porque parece artificial y, por lo mismo, distrae la atención, especialmente I (yo) en minúscula; y no veo la función de comenzar una oración sin mayúscula sobre todo en la primera oración de un poema. Pero más importante que si usas o no mayúsculas es el hecho de si las usas consistentemente en un poema dado. Si no eres consistente en el uso de cualquier recurso, el lector no sabrá si algo es meramente un error tipográfico o si está destinado a contribuir -como todo, hasta el último guión, debería- a la vida del poema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estas parecen ser las cuestiones técnicas acerca de las cuales existe más confusión entre mucha gente. Pero lo que me gustaría ahora es verter un concepto que no tiene que ver específicamente con las formas abiertas: la idea de lo que llamo entonación (tune-up). Involucra a la dicción. Obviamente todos queremos evitar el cliché, excepto en el diálogo o en la ironía; pero a veces, aun cuando no estemos escribiendo en clichés, y aunque podamos estar consagrados a la búsqueda de una máxima precisión, parece como si no revisáramos constantemente nuestras palabras para ver si nuestra dicción está a tono con el máximo nivel de energía compatible con el poema individual. Ciertamente, sentimos que en algunos poemas el tono debería relajarse. ¡Pero cuántas veces el paisaje interior de un tema y nuestra propia experiencia de la tensión interior al confrontarlo (que entonces se vuelve parte integral del paisaje interior del poema) podrían sondearse de un modo más vibrante! La habilidad técnica o artística de entonación no es lo mismo que el proceso de revisión. La revisión mayor se emprende cuando la estructura, ya sea de la secuencia, la línea del relato, la trama, el ritmo y la melodía, o bien de la dicción básica, tiene dolencias mayores. Pero la entonación es algo que uno hace cuando siente que el poema está completo y con buena salud. A veces es una cuestión de dejar caer unos pocos un,el o y para comprimirlo -¡aunque cuidado con sacar algún perno o tornillo indispensable!-. Pero otras veces, de manera más creativa, es cuestión de revisar cada palabra para ver si, aunque haya parecido precisa, la palabra correcta para el trabajo, no hay -rondando las alas de tu estado mental- otra palabra exótica, sorprendente, impredecible, pero aun más precisa. Asómbrate. Antes de dejar que el poema auténtico, bien labrado, emprenda sus propias aventuras por el mundo, fíjate si con un último movimiento de muñeca puedes bañarlo con unos pocos talismanes de diamante que le darán poderes de los que -tú, nosotros- carecemos; pobres, indefensas criaturas humanas que somos nosotros los poetas, salvo en el momento de abandonar los poemas que hemos traído a la luz del día desde cavernas que no nos pertenecen pero de las que, de cuando en cuando, se nos confía la custodia y la entrada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(1) Ver el ensayo previoSobre la función del verso&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(2) arriba y arriba / hacia la torre del árbol.&lt;br /&gt;http://www.blogger.com/img/blank.gif&lt;br /&gt;(3) Un monstruo / engendró un hijo.//Si ser artista/ es ser monstruo, / él también / fue un monstruo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Light Up the Cave&lt;br /&gt;New York, New Directios, 1981&lt;br /&gt;Trad.: Patricia Gola&lt;br /&gt;En Diario de Poesía 25&lt;br /&gt;Buenos Aires, Verano de 1992&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://bibliotecaignoria.blogspot.com"&gt;&lt;br /&gt;    Fuente: Ignoria http://bibliotecaignoria.blogspot.com&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6638789031075782218-8928761338480223444?l=teoriaycriticaliterariafhycs.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://teoriaycriticaliterariafhycs.blogspot.com/feeds/8928761338480223444/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://teoriaycriticaliterariafhycs.blogspot.com/2012/01/denise-levertov-sobre-el-verso-libre.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6638789031075782218/posts/default/8928761338480223444'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6638789031075782218/posts/default/8928761338480223444'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://teoriaycriticaliterariafhycs.blogspot.com/2012/01/denise-levertov-sobre-el-verso-libre.html' title='Denise Levertov,  Sobre el verso libre'/><author><name>Teoría y Crítica Literaria</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13520114878180614447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-3F3nH7ZaPnE/TayWKPe5gfI/AAAAAAAAALc/Y1LzZ9rt8VU/s220/100_1776.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6638789031075782218.post-1550844876337306802</id><published>2012-01-07T16:26:00.001-08:00</published><updated>2012-01-07T17:23:25.974-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Balde Derramado'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Graciela Taddey'/><title type='text'>Lecturas de verano:  hoy Graciela Taddey</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://profile.ak.fbcdn.net/hprofile-ak-snc4/369155_731197676_1524043940_n.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 180px; height: 240px;" src="http://profile.ak.fbcdn.net/hprofile-ak-snc4/369155_731197676_1524043940_n.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No. 5 EL BALDE DERRAMADO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mañana de feriado,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;calza los zuecos, lisas las mediasuelas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le duelen las muñecas y las piernas:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;trabajó la semana con ardor para quebrar tristezas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La espera hoy la pequeña batalla del domingo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Armas: escobillón, pala y cepillo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(afuera queda el sol con su delicia).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carga el balde de jabón y linfa,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(las suelas de los zuecos se preparan).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resbala en el jabón y corre el agua.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Duele la pierna, la mano y la cadera&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;y maldice su estampa&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;desolada,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;mojada,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;derrengada,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;mientras sólo la alfombra la acompaña&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;destiñendo su azul de malhumor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sentada en su laguna de jabón&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;tuerce el trapo por primera vez&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;y escupe un pensamiento&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;amargo como un pelo sobre el labio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es difícil sacar de los rincones&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;las savias de la vida,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;enamoradas del volumen de la casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cantan los huesos su dolor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tuerce el trapo,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;trapa el tuerzo,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;zuerta el trepo,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El piso queda limpio, terso y seco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se cambia la camisa mientras piensa:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"voy a escribir un libro,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;se va a llamar La Olla Derramada". &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1. SERVICIO MATRIMONIAL&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se casó (la casaron)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;con diecisiete años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se acostó (la acostaron)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;bajo un toro moreno&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;que olía fuerte a tabaco&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;la noche del estreno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se sacó (le sacaron)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;la ropa que llevaba,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;le tiraron encima la media tonelada&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;santificada, legal, sacramentada&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(y la descerrajaron&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;con docenas de vidrios).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Se casó/ la acostaron/&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;la abrieron por abajo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;hasta llenar de piedras&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;las cuevas de su alma&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;y fue violada consecuentemente&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;durante veinte años&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;dos veces por semana,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;sin una queja&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;hasta llenarle de piedras el estómago, el vientre, los pulmones, las mamas, el hígado y el bazo.)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Leía por las tardes novelas de pasión&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;y los viernes de noche el toro la violaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Veía por las tardes&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;su ración eternamente renovada del mismo teleteatro,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;con dulces coitos, dulces caricias, abrazos y sonrisas,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;con palabras sublimes&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;y los martes de noche puntualmente&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;el toro la violaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ni una queja;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;tan sólo una pregunta rondando sus zapatos,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;subiéndole las piernas:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;el placer, el placer, cómo es?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;por dónde se lo siente?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;dónde y cuándo se encuentra?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;dónde?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Detrás de esa nariz que tropieza la mía?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuándo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego de ese bufido que comienza después que me atraviesa?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En mi nuca cuando él resopla y parece que se muere?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El placer, el placer...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuándo y dónde se encuentra?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A los cuarenta años&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;conoció otro varón&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-un verdadero Job-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;una siesta de muros calentados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aprendió que la vida se conjuga de a dos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;desde nuca a talón&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;cantándole en su cuenca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde ese día el barrio&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;la castiga diciéndole que es puta. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(De la tercera parte de "La olla derramada"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MUJER QUE SE MAQUILLA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mesas de mármol,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;cuadros sobre madera,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ventanas a la plaza, &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                     (Todo impregnado de vos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                       aunque evité sentarme a la mesa&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                       donde nos encontramos.)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Despliega sus cosméticos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Base clara, tapa las manchas de su historia&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;pirograbadas en la piel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                     (.... impregnado de tu voz, de tu piel, de tu mirada, tu pelo, tu bigote, tus manos, tus preguntas, tus reflexiones que no&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                       podías saber hasta dónde me entraban...)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frente a su espejo se siente más adentro,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;enfrentada a sus gestos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sillas sólidas, viejas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rumor que no se apaga,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;pocillos blancos y azúcar en bolsitas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sombra violeta que profundiza el párpado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El lila arriba dará el aire de juventud necesitado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                     (Entraste a mí,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                      sin darte cuenta me excitabas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                      Yo no sé si te amo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                      Sólo quiero conocerte por dentro,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                      entrar en la aventura de saber&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                      las respuestas que nos dan los rincones umbríos de los cuerpos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                      Quiero contarte quién soy y cómo soy&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                      cuando dejo de ser la que me ven.)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gente sola que mira a la otra gente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este costado de la plaza es el más quieto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por el otro los viajeros vienen o se van.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                      (Nos iremos el uno de la otra?)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Polvo rosado sobre los pómulos,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;un poco de relieve y lozanía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                      (Qué cerca estoy ahora de mi cara!)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro poco de rosa en la nariz para acentuar el mejor de los rasgos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Será posible que nadie cruce mis facciones sin semáforos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                      (Ganas de convidarte a ir a la rambla&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                       y quitarnos esta mesa del medio,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                       de que me abraces sin que te lo pida.)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gente de a tres o cuatro que se conocen de hace tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El vaso de agua le sonríe a la luz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Delineador para alargar los ojos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;y sacarles ese aspecto de asombro que cargan todo el año.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Por los ojos me salgo.)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                      (Tus piernas por debajo de la mesa,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                      tus piernas,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                      no me dejaban oír lo que decías.)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este café deja correr el tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Café para mirar,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;para mirarse,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;extracto de algún Montevideo que no fue&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;o que perdimos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El rimmel profundiza la mirada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debemos declarar profundidades?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta cochina, puerca soledad que nos invade tan cerca del espejo!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                     (Tu hiperactivismo, qué me dice?, qué oculta?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                      Mi hiperactivismo yo sé lo que me dice.)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Labios fucsia combinan con los párpados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entrada de mi cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Viejo lugar de citas amistosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tiempo pasa lento para los solitarios,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                     (y rápido cuando estuvo conmigo, dijo él.)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lugar de esperas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gente que pasa por la plaza&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;leyendo alguna carta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                  (Yo escribo... para quién?)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi careta está lista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi armadura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi fachada oficial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi señal de querer seguir viviendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No tengo plata para pedir otro café.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué pretendo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Paga el café.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sale a la calle sola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La plaza le recoge los pedazos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De "La Olla Derramada", MUJER QUE SE MAQUILLA. Suposiciones No.3&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nota: Pedimos disculpas a la autora por no poder respetar el diseño de los versos corridos hacia adentro a causa del programa.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6638789031075782218-1550844876337306802?l=teoriaycriticaliterariafhycs.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://teoriaycriticaliterariafhycs.blogspot.com/feeds/1550844876337306802/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://teoriaycriticaliterariafhycs.blogspot.com/2012/01/lecturas-de-verano-hoy-graciela-taddey.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6638789031075782218/posts/default/1550844876337306802'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6638789031075782218/posts/default/1550844876337306802'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://teoriaycriticaliterariafhycs.blogspot.com/2012/01/lecturas-de-verano-hoy-graciela-taddey.html' title='Lecturas de verano:  hoy Graciela Taddey'/><author><name>Teoría y Crítica Literaria</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13520114878180614447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-3F3nH7ZaPnE/TayWKPe5gfI/AAAAAAAAALc/Y1LzZ9rt8VU/s220/100_1776.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6638789031075782218.post-4726375771621106437</id><published>2012-01-04T16:41:00.000-08:00</published><updated>2012-01-09T00:39:12.967-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Malva Marina Vásquez Córdova'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía chilena'/><title type='text'>Lecturas de verano. Poesía chilena: Malva Marina Vásquez Córdova</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;I Selección de poemas del texto Tiempo de la muerte súbita (1998):&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Sueña con la serpiente emplumada&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy juramentada&lt;br /&gt;a pedirte un recorte&lt;br /&gt;de tu lánguido aguijón&lt;br /&gt;callampa palaciega&lt;br /&gt;Mientras la cabrona&lt;br /&gt;se desmuela&lt;br /&gt;en la penelopeada&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sueña con la serpiente emplumada&lt;br /&gt;amaneciendo estrella de la mañana&lt;br /&gt;esa encatrada fastuosa&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A ver si la rosa se deshoja&lt;br /&gt;o púrpura o nevada&lt;br /&gt;brota en la espina&lt;br /&gt;tu faz Verónica&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Haciéndose así&lt;br /&gt;mi voluntad&lt;br /&gt;per angostam viam&lt;br /&gt;orgía parlera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Tiempo de la muerte súbita&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una iguana azul&lt;br /&gt;vestirá color púrpura&lt;br /&gt;en esa fiesta de la Flor de Mayo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acudid que el amado regresa&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así como puede ser&lt;br /&gt;puede que no acontezca&lt;br /&gt;más la carga&lt;br /&gt;de esa danza lo anuncia&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fluye tu  licor&lt;br /&gt;hacia el lugar señalado&lt;br /&gt;por Chilam&lt;br /&gt;cual corcel enjaezado&lt;br /&gt;pero tu abrazo &lt;br /&gt;ciega y marchita&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No permitas&lt;br /&gt;que ese líquido impostor&lt;br /&gt;queme la simiente del sol&lt;br /&gt;en esa arremetida&lt;br /&gt;En tanto las huestes vírgenes&lt;br /&gt;agonizan &lt;br /&gt;en esa agua funeraria&lt;br /&gt;hermosas aun sin belleza&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Suena el atabal&lt;br /&gt;suena la sonaja&lt;br /&gt;¡Es el tiempo de la muerte súbita!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;¡Suerte Fórmate!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Per la vía primitiva&lt;br /&gt;regirá hermosura&lt;br /&gt;desusando&lt;br /&gt;desandando&lt;br /&gt;esa docta ignorancia&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Asomará&lt;br /&gt;la lengua fresca&lt;br /&gt;en la palabra-labio&lt;br /&gt;entonces alegre boca&lt;br /&gt;Que nadie hable ya…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No en vano –serán-&lt;br /&gt;los señalados&lt;br /&gt;y llegarán a lo ya medido&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Suerte fórmate!&lt;br /&gt;ya seas lo que fueres&lt;br /&gt;¡Fuérame dado verte!&lt;br /&gt;Yo que tan sólo he visto&lt;br /&gt;lo que he visto&lt;br /&gt;Una zarpa de fieras&lt;br /&gt;“Pétalos sobre un manto&lt;br /&gt;Negro y húmedo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Los huesos preciosos&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con una manada&lt;br /&gt;virgen purísima&lt;br /&gt;con ojos como lagos&lt;br /&gt;y como zorras&lt;br /&gt;que penden &lt;br /&gt;de la cabeza reducida&lt;br /&gt;de una insomne momia&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo el deliquio&lt;br /&gt;de volver&lt;br /&gt;y abrir la sementera&lt;br /&gt;cópula cruenta&lt;br /&gt;con la reina Tirana&lt;br /&gt;la pala&lt;br /&gt;en busca de más médula&lt;br /&gt;Y así emanando&lt;br /&gt;en la sobrante carnación&lt;br /&gt;se alza&lt;br /&gt;en Diosa de las inmundicias&lt;br /&gt;con su bolsa&lt;br /&gt;de trémulos huesitos…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Never more&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parece que no pasara el tiempo&lt;br /&gt;el matadero más se adentra&lt;br /&gt;a tientas se ensaña &lt;br /&gt;en los despojos&lt;br /&gt;el cuervo &lt;br /&gt;es otro&lt;br /&gt;pero aún canta&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Never more…”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa osamenta &lt;br /&gt;es su perdido hallazgo&lt;br /&gt;pero no es otro el sueño&lt;br /&gt;en su soñar&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Teje y desteje&lt;br /&gt;la trenza de la momia&lt;br /&gt;y baila en su viudez&lt;br /&gt;la cueca&lt;br /&gt;más larga de su historia&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;II Selección de poemas del texto Perla Negra (2001)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Perla Negra&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;                               A Fridha Kahlo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enerva que dura&lt;br /&gt;cautiva la mirada&lt;br /&gt;clavada como un joyel enhiesto&lt;br /&gt;luciendo sombras&lt;br /&gt; de rotas columnas&lt;br /&gt;ANTIGUA-OCULTADORA&lt;br /&gt;que escribe con sus ojos&lt;br /&gt;con un tinte de un blancor&lt;br /&gt; gris-ceniza&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enerva que dura&lt;br /&gt;su risa&lt;br /&gt;de Esfinge-cejijunta&lt;br /&gt;cuando se ríe sin sonidos&lt;br /&gt;con el latido&lt;br /&gt;de las desolladas&lt;br /&gt;guardianas del Valle de México&lt;br /&gt;Mas turba el embeleso&lt;br /&gt;del Perro-dolor&lt;br /&gt;con el sudor de su látigo óseo&lt;br /&gt;y con el ala negra de la ceja&lt;br /&gt;enarca y enerva&lt;br /&gt;en su fangal&lt;br /&gt;la NEGRA PERLA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Tú, pájara y cansino mirar&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Borras tu faz&lt;br /&gt; en ubre&lt;br /&gt;  de migajas compartidas&lt;br /&gt;entre el cuchepo y&lt;br /&gt;  la animalia&lt;br /&gt;tu cuerpo se hace matria&lt;br /&gt;se descoloniza&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tú, pájara &lt;br /&gt;y cansino mirar&lt;br /&gt;violas con tu solapada risa&lt;br /&gt;y todo el burlesque&lt;br /&gt; de lo genital&lt;br /&gt;gozas promiscua&lt;br /&gt;Tú, tras la&lt;br /&gt; GALLINITA CIEGA&lt;br /&gt;el ala de la musa&lt;br /&gt; pisas&lt;br /&gt;para adornar tu rabo&lt;br /&gt; de vedette hermafrodita&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;¡Pláceme!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PLÁCEME&lt;br /&gt; femenil pómulo&lt;br /&gt;lágrima orgásmica&lt;br /&gt; del deseo&lt;br /&gt;inundándonos&lt;br /&gt; la muriente mejilla&lt;br /&gt;voces perdidas&lt;br /&gt;se llaman&lt;br /&gt;en la rítmica&lt;br /&gt; cadera&lt;br /&gt;en el arrojo&lt;br /&gt;el tremolarse de esos torsos&lt;br /&gt; diciéndose&lt;br /&gt;la apetecida&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PLÁCELES&lt;br /&gt; la cogida&lt;br /&gt;con tu bailotear en mi&lt;br /&gt;  lengua&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Pico de la Mirandola&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parricida,&lt;br /&gt; Pico de la Mirándola&lt;br /&gt;estabas tornándola&lt;br /&gt; en lengua flamígera&lt;br /&gt;tus caderas estruendosas&lt;br /&gt;envueltas&lt;br /&gt;en vómitos de lágrimas&lt;br /&gt;pariéndote&lt;br /&gt; en la fragua serpentina&lt;br /&gt;del cuento de nunca acabar&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cobrándote &lt;br /&gt; la palabra&lt;br /&gt;te veo escupiéndole&lt;br /&gt; voyeur en ascuas&lt;br /&gt;la títere de ti misma&lt;br /&gt; medusa anfibia&lt;br /&gt;sin la hoja de parra&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la danza macabra&lt;br /&gt; tu parca aura&lt;br /&gt;paralele pípeda&lt;br /&gt;  Zafo-se del dintel&lt;br /&gt;esfinge es&lt;br /&gt;lápiz labial&lt;br /&gt;  que copulando&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“ESTA CON LA PÁLIDA”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Salir de ronda&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Te acuerdas del percal,&lt;br /&gt;Fridha? cuando las&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FUGAS&lt;br /&gt; DEL MIRAR&lt;br /&gt;en el levante del deseo&lt;br /&gt;la percala percudida&lt;br /&gt;descorrían&lt;br /&gt;manoseando&lt;br /&gt; el blasón del Bifronte&lt;br /&gt;y jocosamente&lt;br /&gt;el ademán se desmedía&lt;br /&gt;en el como&lt;br /&gt; que se asoma&lt;br /&gt;y en el como&lt;br /&gt; que se esconde&lt;br /&gt;la angosta y crecedora faja&lt;br /&gt; atravesada por el vuelo&lt;br /&gt; de ese CÓNDOR insomne&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Acaso&lt;br /&gt;un inmenso CÓNDOR?&lt;br /&gt; grueso como un ladrillo&lt;br /&gt;pero de media agua&lt;br /&gt;casi&lt;br /&gt;una LOMBRIZ SOLITARIA&lt;br /&gt;en tu puro cielo&lt;br /&gt; AZULOSO?&lt;br /&gt;¿Lo oyes?&lt;br /&gt; batiendo el pico en las alas&lt;br /&gt;está&lt;br /&gt;como si hablara contigo&lt;br /&gt;con su remanido estribillo de&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡EXIJO UNA EXPLICACIÓN!-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le digo que es mejor&lt;br /&gt; dejar perdidos&lt;br /&gt;    los anhelos&lt;br /&gt;que no han sido&lt;br /&gt; y la angustia&lt;br /&gt;                         del percal…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nota: pedimos disculpas a la autora por no poder respetar la diagramación de los versos hacia la derecha a causa del programa. Trataremos de solucionar el problema.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6638789031075782218-4726375771621106437?l=teoriaycriticaliterariafhycs.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://teoriaycriticaliterariafhycs.blogspot.com/feeds/4726375771621106437/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://teoriaycriticaliterariafhycs.blogspot.com/2012/01/lecturas-de-verano-poesia-chilena-malva.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6638789031075782218/posts/default/4726375771621106437'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6638789031075782218/posts/default/4726375771621106437'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://teoriaycriticaliterariafhycs.blogspot.com/2012/01/lecturas-de-verano-poesia-chilena-malva.html' title='Lecturas de verano. Poesía chilena: Malva Marina Vásquez Córdova'/><author><name>Teoría y Crítica Literaria</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13520114878180614447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-3F3nH7ZaPnE/TayWKPe5gfI/AAAAAAAAALc/Y1LzZ9rt8VU/s220/100_1776.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6638789031075782218.post-643372012429696298</id><published>2011-12-29T17:35:00.000-08:00</published><updated>2012-01-07T17:47:21.494-08:00</updated><title type='text'>Cena de Año Nuevo por Abelardo Cid Topete (México)</title><content type='html'>Toda la gente del vecindario espera esta fecha con agrado, hace planes para degustar solo una vez al año los exquisitos platillos y viandas que prepara doña Tecla. La gente comienza a hacer sus pedidos desde fines de noviembre para no quedarse sin comerlos en la noche de año nuevo.&lt;br /&gt;        Doña Tecla lleva ya varios años preparando comida y antojitos todos los días. Querida y conocida por el vecindario vende a diario sus tamales, pozole, tostadas, quesadillas, pambazos y garnachas. Una vez por año, en esta fecha, aumenta y pule su repertorio culinario con platillos sorpresa. De sus manos salen obras de arte en cuestión de comida tal si fuera un Diego Rivera en la pintura.&lt;br /&gt;        La gente pasa a ver desde dos días antes la elaboración de los platillos y la calidad de los ingredientes que van a comer después. Ella permite a cualquiera acercarse, mas no da la receta. Dice: “Lo que puedan aprender con la vista es de ustedes; la manera no la doy”. Es un gran secreto de familia que le viene desde sus bisabuelos y así seguirá por generaciones. Solo a un miembro de la familia le es comunicado el secreto fielmente guardado, siempre y cuando muestre la disposición y el carácter para seguir elaborando la comida como sus antecesores y siempre hay un miembro que cumple con todos los requisitos y es a ese a quien le transmiten el gran secreto.&lt;br /&gt;        Ella, Dña. Tecla, desde que tenía 15 años aprendió el secreto transmitido por su madre que un día desapareció, abandonándolos por un hombre para nunca más regresar. &lt;br /&gt;        Los clientes ven con admiración la calidad de los ingredientes: las tripas para el menudo de un color rosado, completamente limpias con cierto olor a tequila que es característico de todos sus platillos de esta noche; gusto y aroma a tequila añejado y no fuerte, solo un toque que resalta más su sabor. Los clientes ven, relamiéndose, la cazuela donde se preparan los sesos. La gente dice que han de ser sesos de ángel si es que los ángeles tienen sesos, por el exquisito e inigualable sabor.&lt;br /&gt;        Se saborean de antemano los tamales de carne. Dice ella que es carne que pide desde un año antes y exige cierta alimentación en el ganado que se va a usar para que adquiera ese sabor que solo ella sabe. La cazuela de la lengua es de las más visitadas. Dice Dña. Tecla que lleva lenguas buenas y malas que para comérselas da lo mismo al fin que ya guisadas no lanzan ni sus zalamerías ni sus venenos. Qué decir de los tamales que son el platillo principal: grandes, bien envueltos en sus hojas de maíz, la masa y el cocimiento en su punto y sobre todo la carne, roja, fresca, maciza, con el sabor atequilado que ella les da. Los hay verdes, rojos, con queso y carne, con rajas, de picadillo. Con raciones tan generosas de carne que no hay tamalera que los iguale. Hay colas desde temprano para ordenarlos y así tener una excelente cena de año nuevo. Hay también moronga guisada con un sabor inigualable, tacos dorados de carne deshebrada, de sesos, de picadillo, de carne con mole, tostadas de hígado, carnes acompañadas de sus salsas famosas, encebolladas y entequiladas; y qué decir del consomé, de sabor fuerte, picante, con el clásico dejo atequilado donde el jerez ya no tiene nada que opinar. Ella lo llama caldo de huesitos con carne mixta.&lt;br /&gt;        Por la noche, ya en su casa, cuenta sus pingües ganancias que año con año crecen y sonríe satisfecha para sí misma por haber hecho feliz a tanta gente en la cena de año nuevo, y lo seguirá haciendo mientras Dios le preste vida. Mientras esto piensa, se dirige a la nevera sacando y ordenando lo que ahí se encuentra: las manos de su madre, los penes de todos los maridos que ha cebado durante un año con tequila -y buena comida- para ofrecerlos en la cena de año nuevo a sus clientes. Este año, la nevera guarda otro recuerdo: las chichis de la amante de su último marido, que si combinaron sus carnes en vida, ahora ella las combinó en los tamales, que dicho sea de paso fueron un éxito. Si pudiera dar las recetas haría feliz a mucha gente y a muchos matrimonios. Ya mañana empezaría a cebar al nuevo marido durante un año, a darle vida de rey y a complacerle sus gustos, que el complacerá los gustos de mucha gente el próximo año nuevo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6638789031075782218-643372012429696298?l=teoriaycriticaliterariafhycs.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://teoriaycriticaliterariafhycs.blogspot.com/feeds/643372012429696298/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://teoriaycriticaliterariafhycs.blogspot.com/2011/12/cena-de-ano-nuevo-por-abelardo-cid.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6638789031075782218/posts/default/643372012429696298'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6638789031075782218/posts/default/643372012429696298'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://teoriaycriticaliterariafhycs.blogspot.com/2011/12/cena-de-ano-nuevo-por-abelardo-cid.html' title='Cena de Año Nuevo por Abelardo Cid Topete (México)'/><author><name>Teoría y Crítica Literaria</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13520114878180614447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-3F3nH7ZaPnE/TayWKPe5gfI/AAAAAAAAALc/Y1LzZ9rt8VU/s220/100_1776.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6638789031075782218.post-7920348081934331666</id><published>2011-12-09T06:21:00.000-08:00</published><updated>2011-12-09T06:23:39.758-08:00</updated><title type='text'>Para rendir exámenes finales</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/-NUbhan7g5AY/TefLkYV2KtI/AAAAAAAAAMU/umjdR7m9KEc/s1600/Buda%252C%2Blectura%2B054.JPG"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-NUbhan7g5AY/TefLkYV2KtI/AAAAAAAAAMU/umjdR7m9KEc/s320/Buda%252C%2Blectura%2B054.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5613679286410422994" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Los alumnos regulares que deseen presentarse al examen final&lt;/span&gt; pueden preparar un tema especial para desarrollar oralmente en 10 ó 15 minutos y tener una ficha como guía y libros con ejemplos. En esta exposición se tendrán en cuenta la capacidad de síntesis del tema, la selección del material, la articulación entre la diferente bibliografía seleccionada y la claridad, precisión y originalidad de la presentación oral. &lt;br /&gt;Posteriormente, se realizarán preguntas generales del resto del programa. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Los alumnos que se presenten como libres &lt;/span&gt;tendrán que realizar un examen escrito (análisis de un texto literario lírico o narrativo ofrecido por la cátedra) y luego pasarán al examen oral con las mismas características señaladas para los alumnos regulares.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6638789031075782218-7920348081934331666?l=teoriaycriticaliterariafhycs.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://teoriaycriticaliterariafhycs.blogspot.com/feeds/7920348081934331666/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://teoriaycriticaliterariafhycs.blogspot.com/2010/07/resultados-de-los-parciales-y_04.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6638789031075782218/posts/default/7920348081934331666'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6638789031075782218/posts/default/7920348081934331666'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://teoriaycriticaliterariafhycs.blogspot.com/2010/07/resultados-de-los-parciales-y_04.html' title='Para rendir exámenes finales'/><author><name>Teoría y Crítica Literaria</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13520114878180614447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-3F3nH7ZaPnE/TayWKPe5gfI/AAAAAAAAALc/Y1LzZ9rt8VU/s220/100_1776.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-NUbhan7g5AY/TefLkYV2KtI/AAAAAAAAAMU/umjdR7m9KEc/s72-c/Buda%252C%2Blectura%2B054.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6638789031075782218.post-3674650668965236168</id><published>2011-11-04T05:13:00.000-07:00</published><updated>2011-11-04T05:16:44.192-07:00</updated><title type='text'>Conferencia de Ivonne Bordelois:  Las palabras y la medicina</title><content type='html'>&lt;a href="http://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoID=7http://www.blogger.com/img/blank.gif3310&amp;pagina=2"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entrevista&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“La palabra es una primera instancia de curación”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reproducimos una entrevista a Ivonne Bordelois realizada por IntraMed y ya publicada. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las palabras, las personas, la comunicación&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es tan difícil detenerse a reflexionar sobre lo que nos resulta cotidiano. Estamos tan sumergidos en el vértigo de los días que las cosas nos pasan, veloces, como sombras a través de la ventanilla del tren. Hay personas capaces de hacerlo. Es una elección personal, una íntima decisión, ofrecernos el tiempo para escucharlas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Habla en un tono sereno, segura de lo que dice pero sin una actitud enfática. Derrama su erudición con la ternura de quien no necesita apabullar a su interlocutor: “Cuándo dejaremos de preguntar: ¿Y Ud. cuántas lenguas habla?, para decir: ¿y Ud. cuántas lenguas escucha?”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sabe que el lenguaje es sonoro, que esa dimensión es intensa y silenciada. Conoce la puerta secreta que introduce a la zona lúdica de la palabra. Pone la oreja en cada signo y escucha los sonidos del pasado que hablan, aunque no queramos oírlos. “Amor se vincula con mamar, de donde deriva mamá. Testigo, de testículo; familia era un conjunto de esclavos; soltero llega desde solitario”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ivonne, ¿para qué sirve hablar? ¿Qué función cumplen las conversaciones cotidianas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Hablando se contrarrestan las fuerzas del discurso hegemónico que son muy fuertes. La propaganda, el discurso político, el discurso de la prensa, el discurso del consumismo es muy fuerte. Todo el día recibimos mandatos, emitidos desde fuentes anónimas o no anónimas, pero que no están bajo nuestro control. Entonces, este hablar nuestro, este que tenemos hoy usted y yo, el hablar cotidiano, es la manera en que -concientemente o no– nos resistimos o logramos sustraernos a la fuerza de estos mandatos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Eso también vale para el ámbito de la medicina?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Creo que en la medicina también ocurre que, por un lado está el discurso científico, el de los remedios que se compran y se venden, el de las patentes y, por otro, está el diálogo del médico con el paciente. Frente al médico especialista, el médico de cabecera (o sea, el médico tradicional) tiene la posibilidad de establecer un diálogo con su paciente que es diferente a la palabra del especialista, que le ve a uno la rodilla o la muela y no su historia como persona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Cómo describiría Ud. la relación de la Medicina con la palabra?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- La palabra es una primera instancia de curación, ya que asegura la relación plena de confianza entre médico y paciente. La cura por la palabra está atestiguada en muchos relatos fundantes en nuestra cultura (como los episodios evangélicos) y en las culturas que nos rodean. No pueden desdeñarse estos testimonios como simples residuos míticos, ya que todos sabemos por experiencia cuán importantes son las palabras y el silencio del médico -que da valor a su palabra- a través del proceso curativo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; “Ustedes no se dan cuenta, pero son aterrorizadores”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué escuchamos los médicos? ¿Cuándo se detiene el flujo torrencial del discurso profesional para dar lugar a la escucha de quien nos habla? ¿De qué nos perdemos al sustituir conversaciones por tecnología?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- La medicina y la ciencia en general tienen una pretensión - tal vez absurda - de que las palabras sean precisas y no ambiguas ¿Qué piensa al respecto?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Es una ilusión. Las palabras tienen muy diferentes estratos, vienen de distintas partes y, además, uno no puede hacer nada con el hecho de que se interpretan según el origen de la persona que escucha y según la disposición que tiene la persona a escuchar ciertas cosas y no otras. Así que la precisión total siempre es imposible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- En realidad, la ciencia tiene la pretensión de reducir la ambigüedad y la polisemia del lenguaje al mínimo posible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Claro, desde el punto de vista científico, es importante porque en la medida en que se eliminan ambigüedades, también se eliminan posibilidades de error. Yo también vengo de la lingüística, que es una disciplina que quiere ser científica, y también tenemos muchas peleas al respecto. Uds. (los médicos) manejan un lenguaje alejado del vulgo, lo cual también es un resguardo de la jerarquía, de la autoridad que la medicina se adjudica a sí misma. Hablan con términos que vienen de raíces del griego, del latín, y que si se desmenuzaran en su sentido primo -que no es un sentido científico, sino que es un sentido lato, literal- tranquilizarían más a la gente. Me refiero, por ejemplo, a esos nombres de remedios que tienen 80 mil partículas y fragmentos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Y esto qué genera en los pacientes?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ustedes no se dan cuenta, pero son aterrorizadores. Lo que uno siente como paciente es que le dicen palabras que no entiende. Le doy un ejemplo: una vez un familiar mío tuvo un problema de drogas. Fuimos a ver al psiquiatra que la atendía, quien hablaba de un desorden de personalidad. Yo le pregunté qué significaba eso, si podía ser histeria, esquizofrenia (porque para mí, desorden de personalidad significa cualquier perturbación). Entonces se puso furioso, dijo que para saber qué era desorden de personalidad había que asistir a su cátedra, en la Facultad de Medicina... Esto incrementó la angustia del grupo familiar. Le quiero decir que esta historia de que ustedes buscan la no-ambigüedad no me la creo. Lo que uno percibe del otro lado de la orilla es muy diferente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Usted, piensa que la jerga profesional es una forma de resguardar un poder ilusorio?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Claro, y también esa cosa que tienen los sacerdotes: la cosa mística, el misterio, la cosa hierática. “Usted no va a entrar en esto porque usted no es especialista, hay que ser un iniciado”. Esto representa la angustia que uno tiene como enfermo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Eso es paradójico, porque es bien sabido que la palabra tiene un efecto terapéutico, pero para eso tiene que ser comprendida…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Claro, pero tiene que ser lo más transparente posible, provenir de una conversación lo más íntima posible, en la que el paciente no se sienta frente a un juez sino frente a un compañero que trata de sacarlo de la situación en que está.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Los médicos hacemos una operación de traducción, descartamos lo que consideramos “ruido” y traducimos a un lenguaje muy pobre el pequeño residuo que creemos significativo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Bueno, naturalmente eligen el relato de aquello que conduce al diagnóstico...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Pero, a veces, entre lo que elegimos no decir hay cuestiones más densas...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- En realidad, lo esencial sería estar atentos a los signos que puedan parecer más significativos, justamente porque son centrales. Pero, habitualmente, esos contenidos la persona que relata los ubica en el borde, en la periferia, quizás para evitar la confrontación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El gran problema del mundo contemporáneo no es un problema del habla, sino de la escucha. Nosotros hemos desarrollado grandes capacidades, diferentes dialectos y una gran riqueza de vocabulario, pero no hemos desarrollado una equivalente capacidad de escucha: hay que saber escuchar mejor de lo que podemos escuchar en general.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“El mundo actual está lleno de seres humanos reducidos a su mitad”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ivonne Bordelois describe muchas de las formas actuales de la esclavitud: el trabajo, la informática y el consumo. Pero también nos regala sus claves generosas para sustraernos al embrujo de lo brutal. Recuperar el placer y la conciencia crítica. Darnos un habla sensual y productiva que nos habilite el ingreso a mundos menos triviales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué valor le asigna al silencio en la comunicación humana?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- El silencio es una condición del habla, es decir que no puede haber habla que no acompañe al silencio. Hay muchos componentes culturales y antropológicos que pautan el uso del silencio en una conversación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué aspectos del uso actual del lenguaje le preocupan, o considera negativos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- La degradación del lenguaje se produce a través de su drástica reducción, debida al avance imparable del discurso mediático, consistente solo en imágenes y mandatos orientados exclusivamente al consumo. Para este avance es esencial que el placer y la energía que produce la simple conversación humana vaya desapareciendo y que nos constituyamos consecuentemente en simples sujetos pasivos, sometidos a la pantalla de la TV o de Internet.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué dimensiones de la palabra quedan hoy clausuradas por el  furor comunicandi?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Cuando se suprimen los poderes y placeres conversacionales, desaparece también la noción de intimidad que va ligada al desenvolvimiento de la vida interior, esa suerte de diario permanente que desarrollamos dentro de nosotros mismos como un relato que nos va identificando a través del tiempo y que nos relaciona profundamente con aquellos que amamos. Este relato requiere palabras y matices para constituirse y para expresarse, y la incapacidad de alcanzar estos registros mutila gravemente la capacidad de madurez y expresión humana. Emerson decía: "El hombre es la mitad de sí mismo. La otra mitad es su expresión". El mundo actual está lleno de seres humanos reducidos a su mitad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué puede decirnos acerca de las dimensiones sonora y placentera del lenguaje?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Son las más eficaces cuando queremos reconstituir el poder de la palabra entre nosotros, y aparecen en particular cuando nos liberamos y entramos en la dimensión lúdica y poética del lenguaje. Como cuando prestamos el oído a las viejas y nuevas canciones que se han apoderado del corazón de las masas y que recuerdan o anuncian nuevas épocas estéticas y convivenciales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Puede la palabra ser un instrumento de goce?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- El limitarnos a "usar" el lenguaje exclusivamente en su función informativa, ejecutiva, o bien dentro de las reglas estrictas del discurso científico o racionalista, alejado de toda metáfora, de todo vuelo imaginativo, nos aleja de la magia restauradora de la palabra, fuera de la  esfera oficial. Hay un acto de fe en el lenguaje que nos libera de la carga de producir permanentemente enunciados adecuados y razonables y nos lleva a entregarnos gozosamente al ritmo mismo de la lengua, del mismo modo que los mejores bailarines se entregan a la música que los va llevando a los pasos más felices y logrados. Precisamente “la poesía es el baile del habla”, como decía el gran escritor mexicano Alfonso Reyes, y en este mundo parecería que nos estamos habituando a planchar demasiado...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“La palabra se comunica a sí misma, como decía Walter Benjamín”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El lenguaje es un testigo de la degradación de ciertos aspectos de la vida contemporánea, pero también el instrumento de la esperanza. Un madero para quien esté dispuesto a tomarlo, para rescatarnos de “esa forma bastarda y ciega del ser contemporáneo que es el bienestar”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Y las “malas palabras”, Ivonne, para qué sirven? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Son fundamentales. Cumplen una función catártica, descomprimen una situación y alejan la violencia. Pero en un momento en que su uso se banalhttp://www.blogger.com/img/blank.gifiza por un exceso de presencia en todos lados, esa función tan importante se degrada y, entonces, se acerca la respuesta violenta. Deberíamos cuidarlas. He observado que hoy, cuando un adolescente quiere insultar a otro, a falta de impacto con las malas palabras habituales, le dice: Sos un…¡gordo! Increíble, el poder de la discriminación en una cultura que privilegia el cuerpo. Ser gordo, entonces, es un insulto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Las palabras pertenecen a un momento de la historia…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Desde ya. Antes, cuando uno noviaba con un muchacho, se decía que “hablaba con él” hoy se dice que se “sale con él”. ¿Cómo es eso? ¿Salir? Lo que uno quiere es “entrar”, entrar en su vida, en su historia, en su cama, en su cuerpo. Entonces se baila separado o solo, o en ambientes donde la palabra es imposible. ¿Habrá algún precio a pagar por todo esto?&lt;a href="Entrevista  “La palabra es una primera instancia de curación”  Reproducimos una entrevista a Ivonne Bordelois realizada por IntraMed y ya publicada.   Las palabras, las personas, la comunicación  Es tan difícil detenerse a reflexionar sobre lo que nos resulta cotidiano. Estamos tan sumergidos en el vértigo de los días que las cosas nos pasan, veloces, como sombras a través de la ventanilla del tren. Hay personas capaces de hacerlo. Es una elección personal, una íntima decisión, ofrecernos el tiempo para escucharlas.  Habla en un tono sereno, segura de lo que dice pero sin una actitud enfática. Derrama su erudición con la ternura de quien no necesita apabullar a su interlocutor: “Cuándo dejaremos de preguntar: ¿Y Ud. cuántas lenguas habla?, para decir: ¿y Ud. cuántas lenguas escucha?”  Sabe que el lenguaje es sonoro, que esa dimensión es intensa y silenciada. Conoce la puerta secreta que introduce a la zona lúdica de la palabra. Pone la oreja en cada signo y escucha los sonidos del pasado que hablan, aunque no queramos oírlos. “Amor se vincula con mamar, de donde deriva mamá. Testigo, de testículo; familia era un conjunto de esclavos; soltero llega desde solitario”.  - Ivonne, ¿para qué sirve hablar? ¿Qué función cumplen las conversaciones cotidianas?  - Hablando se contrarrestan las fuerzas del discurso hegemónico que son muy fuertes. La propaganda, el discurso político, el discurso de la prensa, el discurso del consumismo es muy fuerte. Todo el día recibimos mandatos, emitidos desde fuentes anónimas o no anónimas, pero que no están bajo nuestro control. Entonces, este hablar nuestro, este que tenemos hoy usted y yo, el hablar cotidiano, es la manera en que -concientemente o no– nos resistimos o logramos sustraernos a la fuerza de estos mandatos.  - ¿Eso también vale para el ámbito de la medicina?  - Creo que en la medicina también ocurre que, por un lado está el discurso científico, el de los remedios que se compran y se venden, el de las patentes y, por otro, está el diálogo del médico con el paciente. Frente al médico especialista, el médico de cabecera (o sea, el médico tradicional) tiene la posibilidad de establecer un diálogo con su paciente que es diferente a la palabra del especialista, que le ve a uno la rodilla o la muela y no su historia como persona.  - ¿Cómo describiría Ud. la relación de la Medicina con la palabra?  - La palabra es una primera instancia de curación, ya que asegura la relación plena de confianza entre médico y paciente. La cura por la palabra está atestiguada en muchos relatos fundantes en nuestra cultura (como los episodios evangélicos) y en las culturas que nos rodean. No pueden desdeñarse estos testimonios como simples residuos míticos, ya que todos sabemos por experiencia cuán importantes son las palabras y el silencio del médico -que da valor a su palabra- a través del proceso curativo.    “Ustedes no se dan cuenta, pero son aterrorizadores”  ¿Qué escuchamos los médicos? ¿Cuándo se detiene el flujo torrencial del discurso profesional para dar lugar a la escucha de quien nos habla? ¿De qué nos perdemos al sustituir conversaciones por tecnología?  - La medicina y la ciencia en general tienen una pretensión - tal vez absurda - de que las palabras sean precisas y no ambiguas ¿Qué piensa al respecto?  - Es una ilusión. Las palabras tienen muy diferentes estratos, vienen de distintas partes y, además, uno no puede hacer nada con el hecho de que se interpretan según el origen de la persona que escucha y según la disposición que tiene la persona a escuchar ciertas cosas y no otras. Así que la precisión total siempre es imposible.  - En realidad, la ciencia tiene la pretensión de reducir la ambigüedad y la polisemia del lenguaje al mínimo posible.  - Claro, desde el punto de vista científico, es importante porque en la medida en que se eliminan ambigüedades, también se eliminan posibilidades de error. Yo también vengo de la lingüística, que es una disciplina que quiere ser científica, y también tenemos muchas peleas al respecto. Uds. (los médicos) manejan un lenguaje alejado del vulgo, lo cual también es un resguardo de la jerarquía, de la autoridad que la medicina se adjudica a sí misma. Hablan con términos que vienen de raíces del griego, del latín, y que si se desmenuzaran en su sentido primo -que no es un sentido científico, sino que es un sentido lato, literal- tranquilizarían más a la gente. Me refiero, por ejemplo, a esos nombres de remedios que tienen 80 mil partículas y fragmentos...  - ¿Y esto qué genera en los pacientes?  - Ustedes no se dan cuenta, pero son aterrorizadores. Lo que uno siente como paciente es que le dicen palabras que no entiende. Le doy un ejemplo: una vez un familiar mío tuvo un problema de drogas. Fuimos a ver al psiquiatra que la atendía, quien hablaba de un desorden de personalidad. Yo le pregunté qué significaba eso, si podía ser histeria, esquizofrenia (porque para mí, desorden de personalidad significa cualquier perturbación). Entonces se puso furioso, dijo que para saber qué era desorden de personalidad había que asistir a su cátedra, en la Facultad de Medicina... Esto incrementó la angustia del grupo familiar. Le quiero decir que esta historia de que ustedes buscan la no-ambigüedad no me la creo. Lo que uno percibe del otro lado de la orilla es muy diferente.  - ¿Usted, piensa que la jerga profesional es una forma de resguardar un poder ilusorio?  - Claro, y también esa cosa que tienen los sacerdotes: la cosa mística, el misterio, la cosa hierática. “Usted no va a entrar en esto porque usted no es especialista, hay que ser un iniciado”. Esto representa la angustia que uno tiene como enfermo.  - Eso es paradójico, porque es bien sabido que la palabra tiene un efecto terapéutico, pero para eso tiene que ser comprendida…  - Claro, pero tiene que ser lo más transparente posible, provenir de una conversación lo más íntima posible, en la que el paciente no se sienta frente a un juez sino frente a un compañero que trata de sacarlo de la situación en que está.  - Los médicos hacemos una operación de traducción, descartamos lo que consideramos “ruido” y traducimos a un lenguaje muy pobre el pequeño residuo que creemos significativo.  - Bueno, naturalmente eligen el relato de aquello que conduce al diagnóstico...  - Pero, a veces, entre lo que elegimos no decir hay cuestiones más densas...  - En realidad, lo esencial sería estar atentos a los signos que puedan parecer más significativos, justamente porque son centrales. Pero, habitualmente, esos contenidos la persona que relata los ubica en el borde, en la periferia, quizás para evitar la confrontación.  El gran problema del mundo contemporáneo no es un problema del habla, sino de la escucha. Nosotros hemos desarrollado grandes capacidades, diferentes dialectos y una gran riqueza de vocabulario, pero no hemos desarrollado una equivalente capacidad de escucha: hay que saber escuchar mejor de lo que podemos escuchar en general.  “El mundo actual está lleno de seres humanos reducidos a su mitad”  Ivonne Bordelois describe muchas de las formas actuales de la esclavitud: el trabajo, la informática y el consumo. Pero también nos regala sus claves generosas para sustraernos al embrujo de lo brutal. Recuperar el placer y la conciencia crítica. Darnos un habla sensual y productiva que nos habilite el ingreso a mundos menos triviales.  - ¿Qué valor le asigna al silencio en la comunicación humana?  - El silencio es una condición del habla, es decir que no puede haber habla que no acompañe al silencio. Hay muchos componentes culturales y antropológicos que pautan el uso del silencio en una conversación.  - ¿Qué aspectos del uso actual del lenguaje le preocupan, o considera negativos?  - La degradación del lenguaje se produce a través de su drástica reducción, debida al avance imparable del discurso mediático, consistente solo en imágenes y mandatos orientados exclusivamente al consumo. Para este avance es esencial que el placer y la energía que produce la simple conversación humana vaya desapareciendo y que nos constituyamos consecuentemente en simples sujetos pasivos, sometidos a la pantalla de la TV o de Internet.  - ¿Qué dimensiones de la palabra quedan hoy clausuradas por el  furor comunicandi?  - Cuando se suprimen los poderes y placeres conversacionales, desaparece también la noción de intimidad que va ligada al desenvolvimiento de la vida interior, esa suerte de diario permanente que desarrollamos dentro de nosotros mismos como un relato que nos va identificando a través del tiempo y que nos relaciona profundamente con aquellos que amamos. Este relato requiere palabras y matices para constituirse y para expresarse, y la incapacidad de alcanzar estos registros mutila gravemente la capacidad de madurez y expresión humana. Emerson decía: "El hombre es la mitad de sí mismo. La otra mitad es su expresión". El mundo actual está lleno de seres humanos reducidos a su mitad.  - ¿Qué puede decirnos acerca de las dimensiones sonora y placentera del lenguaje?  - Son las más eficaces cuando queremos reconstituir el poder de la palabra entre nosotros, y aparecen en particular cuando nos liberamos y entramos en la dimensión lúdica y poética del lenguaje. Como cuando prestamos el oído a las viejas y nuevas canciones que se han apoderado del corazón de las masas y que recuerdan o anuncian nuevas épocas estéticas y convivenciales.  - ¿Puede la palabra ser un instrumento de goce?  - El limitarnos a "usar" el lenguaje exclusivamente en su función informativa, ejecutiva, o bien dentro de las reglas estrictas del discurso científico o racionalista, alejado de toda metáfora, de todo vuelo imaginativo, nos aleja de la magia restauradora de la palabra, fuera de la  esfera oficial. Hay un acto de fe en el lenguaje que nos libera de la carga de producir permanentemente enunciados adecuados y razonables y nos lleva a entregarnos gozosamente al ritmo mismo de la lengua, del mismo modo que los mejores bailarines se entregan a la música que los va llevando a los pasos más felices y logrados. Precisamente “la poesía es el baile del habla”, como decía el gran escritor mexicano Alfonso Reyes, y en este mundo parecería que nos estamos habituando a planchar demasiado...  “La palabra se comunica a sí misma, como decía Walter Benjamín”  El lenguaje es un testigo de la degradación de ciertos aspectos de la vida contemporánea, pero también el instrumento de la esperanza. Un madero para quien esté dispuesto a tomarlo, para rescatarnos de “esa forma bastarda y ciega del ser contemporáneo que es el bienestar”.  - ¿Y las “malas palabras”, Ivonne, para qué sirven?   - Son fundamentales. Cumplen una función catártica, descomprimen una situación y alejan la violencia. Pero en un momento en que su uso se banaliza por un exceso de presencia en todos lados, esa función tan importante se degrada y, entonces, se acerca la respuesta violenta. Deberíamos cuidarlas. He observado que hoy, cuando un adolescente quiere insultar a otro, a falta de impacto con las malas palabras habituales, le dice: Sos un…¡gordo! Increíble, el poder de la discriminación en una cultura que privilegia el cuerpo. Ser gordo, entonces, es un insulto.  - Las palabras pertenecen a un momento de la historia…  - Desde ya. Antes, cuando uno noviaba con un muchacho, se decía que “hablaba con él” hoy se dice que se “sale con él”. ¿Cómo es eso? ¿Salir? Lo que uno quiere es “entrar”, entrar en su vida, en su historia, en su cama, en su cuerpo. Entonces se baila separado o solo, o en ambientes donde la palabra es imposible. ¿Habrá algún precio a pagar por todo esto?"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pueden ver el artículo en este enlace: http://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoID=73310&amp;pagina=2&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6638789031075782218-3674650668965236168?l=teoriaycriticaliterariafhycs.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://teoriaycriticaliterariafhycs.blogspot.com/feeds/3674650668965236168/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://teoriaycriticaliterariafhycs.blogspot.com/2011/11/conferencia-de-ivonne-bordelois-las.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6638789031075782218/posts/default/3674650668965236168'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6638789031075782218/posts/default/3674650668965236168'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://teoriaycriticaliterariafhycs.blogspot.com/2011/11/conferencia-de-ivonne-bordelois-las.html' title='Conferencia de Ivonne Bordelois:  Las palabras y la medicina'/><author><name>Teoría y Crítica Literaria</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13520114878180614447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-3F3nH7ZaPnE/TayWKPe5gfI/AAAAAAAAALc/Y1LzZ9rt8VU/s220/100_1776.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6638789031075782218.post-6792838924087053987</id><published>2011-07-04T18:55:00.000-07:00</published><updated>2011-07-05T19:16:04.739-07:00</updated><title type='text'>Programa de teoría y crítica literaria 2011</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_bIrzow4FeGI/TLZj_o6rphI/AAAAAAAAAIg/XcwTi-Xyr9Q/s1600/sept+005.JPG"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 240px; height: 320px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_bIrzow4FeGI/TLZj_o6rphI/AAAAAAAAAIg/XcwTi-Xyr9Q/s320/sept+005.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5527715537610319378" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;TEORÍA Y CRÍTICA LITERARIA I     AÑO 2011&lt;br /&gt;     &lt;br /&gt;PROGRAMA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FUNDAMENTACIÓN &lt;br /&gt;La materia intenta ser una introducción a los problemas de la formación, transmisión y circulación de textos literarios. La literatura, sus definiciones, sus problemáticas resultan un tema vasto y existen puntos de vista que permiten diferentes abordajes según los conceptos de literatura que se privilegian y que van desde las definiciones más abiertas hasta las más restringidas. Creo que lo primordial es tratar de abordar los problemas, sobre la base de preguntas encaminadas a analizar los elementos que intervienen en el proceso -y sobre los cuales los estudios hacen sus recortes-, para comprender las bases de los diversos enfoques y distinguir así unas teorías de otras, sus semejanzas y diferencias; pero sin perder de vista, que no se trata de tomar partido por una teoría o un método sino de pensar ese fenómeno inasible y variable que es la literatura.&lt;br /&gt;Con frecuencia, al imponerse a través de las modas académicas una escuela, un método particular, ciertas teorías, se ha perdido de vista el objeto de estudio para convertir en objeto al método mismo. Discutir y analizar las matrices de las teorías o enfoques particulares  permitirá un acercamiento más sólido que no desvíe de la obra literaria y permita poner los métodos diversos a su servicio y no a la inversa. &lt;br /&gt;Es importante que la clase se convierta en un espacio de discusión y reflexión sobre algunos de los temas teóricos y que la lectura de la bibliografía pueda ser incorporada como una necesidad posterior a la reflexión en el aula: se espera que el proceso de reflexión y el planteo del problema resulten los momentos centrales e importantes del trabajo, en lugar de la posibilidad de dar o no una respuesta al mismo.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;OBJETIVOS&lt;br /&gt;Reflexionar acerca de las formas de abordaje de la literatura y sus principales problemáticas relativas a la definición de conceptos y al enfoque de estudio.&lt;br /&gt;Diferenciar el estudio teórico y la crítica literaria. &lt;br /&gt;Reconocer distintas corrientes de estudios literarios.&lt;br /&gt;Realizar ejercicios de análisis del discurso literario.&lt;br /&gt;Introducir a los alumnos en los problemas de formación, transmisión y circulación  de textos literarios.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;UNIDAD I&lt;br /&gt;Parte general&lt;br /&gt;Unidad Nº 1: la Literatura&lt;br /&gt;El concepto de Literatura. “Ciencia”,”teoría” y “crítica” literarias: delimitación de campos y espacios de contacto. La crítica antigua y la nueva. Discurso, texto y contexto. La función poética del lenguaje. Elementos que intervienen en el proceso. Génesis, texto y circulación. Formas de abordaje.. Perspectivas en el trabajo crítico según la construcción del objeto.&lt;br /&gt;Bibliografía&lt;br /&gt;Aristóteles. 1972. Poética. Trad. Francisco de P. Samaranch. 3º ed. Madrid. Aguilar.  &lt;br /&gt;Bajtín, M. M. 1992. “El problema de los géneros discursivos” Estética de la creación verbal. México: Siglo XXI, pp. 248-293.&lt;br /&gt;Barei, Silvia. 2001. Recorridos teóricos: texto-discurso. Córdoba: Epóke.&lt;br /&gt;Barthes, Roland 1987. “De la obra al texto”, “La muerte del autor”, “Escribir la lectura”, “De la ciencia a la Literatura”, en su El susurro del lenguaje. España. Paidós.&lt;br /&gt;Barthes, Roland.1972.Crítica y Verdad. Bs. As. Siglo XXI.&lt;br /&gt;                          &lt;br /&gt;Culler, Jonathan. 1989. “La literaturidad”. (En AA. VV. Teoría literaria. México. Siglo XXI). &lt;br /&gt;Dorra, Raúl.1989. “El deseo y la constitución de la obra”,”El problema del valor en los estudios literarios”, “Semiótica y Estudios Literarios: la proximidad y la distancia”. En su Hablar de Literatura. México. FCE.&lt;br /&gt;Eagleton, Terry: Una Introducción a una Teoría Literaria. F.C.E.&lt;br /&gt;Eco, Humberto: Apostillas al Nombre de la Rosa.&lt;br /&gt;Eichenbaum, B. La teoría del “método formal” (En: 1970. Todorov comp.. Teoría de la literatura de los formalistas rusos. México: Siglo XXI).&lt;br /&gt;Jakobson, Roman. 1984. “Lingüística y poética” (En su: Ensayos de lingüística general. Barcelona: Editorial Ariel).&lt;br /&gt;                                           “Sobre el realismo artístico” (En: 1970. Todorov comp.. Teoría de la literatura de los formalistas rusos. México: Siglo XXI).&lt;br /&gt;Poe, Edgar Alan. 2000. “Filosofía de la composición” (En su: El cuervo y otros poemas. Argentina: Errepar, Longseller) &lt;br /&gt;Shklovsky, “El arte como artificio” (En: 1970. Todorov comp.. Teoría de la literatura de los formalistas rusos. México: Siglo XXI). &lt;br /&gt;Valery, Paul. 1957. Teoría poética y estética. Buenos Aires, Losada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;UNIDAD II&lt;br /&gt;Parte específica: &lt;br /&gt;La perspectiva en el discurso. La enunciación. El autor y el lector como figuras construidas en el texto. La perspectiva en los estudios literarios. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bibliografía&lt;br /&gt;Barthes, Roland.1987. “La muerte del autor”, “El discurso de la historia”, “El efecto de realidad” (En su: El susurro del lenguaje, España: Paidos).&lt;br /&gt;Barthes, R. et al. 1974. Análisis estructural del relato. Buenos Aires, Tiempo Contemporáneo.&lt;br /&gt;M. I. Filinich. Enunciación. Buenos Aires, EUDEBA, 1998.&lt;br /&gt;                     La voz y la mirada. México, Plaza y Valdés, 1997.&lt;br /&gt;                     Para una semiótica de la descripción.   Puebla, BUAP, 1999.&lt;br /&gt;L. A. Pimentel. El relato en perspectiva. México, Siglo XXI, 1998. (Cap. 4).&lt;br /&gt;J. Fontanille. “El retorno al punto de vista”, Morphé 9/10, año 5-6, junio 1996.&lt;br /&gt;R. Dorra. “La actividad descriptiva de la narración” (En su: Hablar de literatura. México, FCE, 1989).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;UNIDAD III &lt;br /&gt;Retórica y poética&lt;br /&gt;La retórica, definición, aspectos. Los géneros retóricos. Las figuras retóricas. El concepto de figura. Lo propio y lo figurado. La poética. El verso y la prosa.  El género como modelo. El lenguaje poético.&lt;br /&gt;Bibliografía&lt;br /&gt;Aristóteles. Poética. 1972.  Trad. Francisco de P. Samaranch. 3a ed. Madrid: Aguilar.    Aristóteles   Retórica. (Cualquier edición)&lt;br /&gt;Barthes. Investigaciones retóricas I. La retórica antigua. 1974. Buenos Aires: Tiempo contemporáneo.&lt;br /&gt;Barthes, Roland. 1987. “El efecto de realidad”, ”El retorno de la poética” (En su: El susurro del lenguaje, España: Paidos.&lt;br /&gt;Beristáin, Helena. 1989. Análisis e interpretación del poema lírico. México: Instituto de Investigaciones Filológicas, Universidad Nacional Autónoma de México.&lt;br /&gt;Cohen, Jean. 1970. Estructura del lenguaje poético. Trad. Martín Blanco Alvarez. Madrid: Gredos. &lt;br /&gt;Enzensberger, Hans Magnus. 1985.“El lenguaje universal de la poesía moderna”. (En su:  Detalles. Trad. N. Ancochea Millet. Barcelona: Anagrama, pp.103-124).&lt;br /&gt;Enzensberger, Hans Magnus. 1985. “Las aporías de la vanguardia”. (En su: Detalles. Trad. N. Ancochea Millet. Barcelona: Anagrama, pp. 145-174).&lt;br /&gt;Dorra, Raúl. 1989.  “El lenguaje: problema de la forma y el sentido” (En su: Hablar de literatura. México: Fondo de Cultura Económica).&lt;br /&gt;Lausberg, Heinrich. 1966-67. Manual de retórica literaria. Trad. José Pérez Riesco. Madrid: Gredos. 3vol.&lt;br /&gt;Levertov, Denise. 1992. “Dos ensayos sobre el verso libre”. Trad. Patricia Gola. Diario de poesía n.25.Verano. Buenos Aires: Diario de Poesía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra bibliografía de consulta &lt;br /&gt;Barthes, Roland. 1986. Lo obvio y lo obtuso Trad. C. Fernández Medrano. Barcelona: Paidós.&lt;br /&gt;Blanchot,  Maurice. 1969. El espacio literario. Buenos Aires; Paidós.&lt;br /&gt;Ducrot, Oswald y Todorov, Tzvetan. 1974. Diccionario enciclopédico de las ciencias del lenguaje. Trad. Enrique Pezzoni. México: Siglo XXI.&lt;br /&gt;Foucault, Michel. 1992. El orden del discurso. Trad. de González Troyano. Buenos Aires: Tusquets.&lt;br /&gt;Foucault, Michel. 1996. De lenguaje y literatura. Trad. Isidro Herrera Baquero. Barcelona: Paidós I.C.E/U.A.B.&lt;br /&gt;Greimas, Algirdas J. 1996. “La enunciación. Una postura epistemológica”, Cuadernos de trabajo 21. Puebla: ICS y H-UAP.&lt;br /&gt;Grupo µ. 1980.“Poética y retórica” trad. de Nicole Vaisse. AA.VV. El lugar de la literatura. México: Universidad Autónoma de Puebla, pp. 15-50. &lt;br /&gt;Grupo µ. 1987. Retórica general. Trad. Juan Victorio. Barcelona: Paidós.&lt;br /&gt;Jay, Martin. 1988.“Los regímenes escópicos de la modernidad” Trad. Horacio Guido. Vision and Visuality 2. Seatle: Hal Foster, Bay Press.&lt;br /&gt;Kayser, Wolfgang. 1972. Interpretación y análisis de la obra literaria. Trad. María D. Mouton y V. García Yebra. 4a ed. revisada. Madrid: Gredos. &lt;br /&gt;Parret, Herman. 1993. Semiótica y pragmática. Trad. de María Teresa Poccioni. Buenos Aires: Edicial. &lt;br /&gt;Parret, Herman. 1995. De la semiòtica a la estética. Enunciación, sensación, pasiones. Recopilación de artículos de diversas fechas, varios traductores. Buenos Aires: Edicial. &lt;br /&gt;Pfeiffer, Johannes. 1959. La poesía. Trad. de Margit Frenk Alatorre. México: Fondo de Cultura Económico.&lt;br /&gt;Platón. 1974. Ion. Trad. de Adolfo Ruíz Díaz. Buenos Aires: EUDEBA. &lt;br /&gt;Reisz de Rivarola, Susana. 1989. Teoría y análisis del texto literario. Buenos Aires: Hachette.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Prácticos:&lt;br /&gt;Se realizarán dos tipos diferentes de trabajos prácticos: por un lado se escribirán breves ensayos sobre diferentes temas teóricos de los discutidos en clase y por otra parte se realizarán análisis de textos narrativos o líricos propuestos por los alumnos y el docente. &lt;br /&gt;Con tales textos se procederá de la siguiente manera: &lt;br /&gt;a) Lectura general en la que se distinguirá lo que corresponde al contexto (implícitos, referencias históricas, connotaciones de estilo), al propio texto (procedimientos y figuras retóricas, formas de la enunciación, técnicas utilizadas en el tratamiento del tema) y a la recepción (la imagen del lector, las  lecturas -reales o simplemente posibles- aplicadas al texto,  las implicaciones ideológicas).  En cada caso se analizará la instancia enunciativa: los modos de  enunciación y de articulación discursiva, el punto de vista, la interacción entre el sujeto y el objeto, la voz narrativa y sus estrategias. &lt;br /&gt;b) Selección de algún fragmento o de algún aspecto del texto, el cual será objeto de un análisis detenido.&lt;br /&gt;c) Recomposición de la lectura con el fin de obtener una conclusión globalizante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Metodología &lt;br /&gt;Durante las clases teórico-prácticas se reflexionará y discutirá acerca de diversos textos literarios y los temas que surgen a partir del análisis desde diferentes puntos de vista. Después de la discusión y reflexión, los alumnos abordarán diferentes textos bibliográficos y se volverá a discutir el tema en cuestión articulando lo leído. A partir de estos elementos, se escribirán breves ensayos y análisis literarios a veces en equipo, otras individualmente, dividiendo los temas entre los grupos de discusión. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Evaluación:&lt;br /&gt;Para promocionar la materia, los alumnos deberán aprobar 4 de 5 prácticos. &lt;br /&gt;Aprobar dos parciales con una nota equivalente a 7 ó más puntos cada uno. &lt;br /&gt;Para regularizar la materia: se deberán aprobar 3 prácticos de 5 y aprobar dos parciales con una nota equivalente a 4 puntos como mínimo. &lt;br /&gt;Cada parcial tiene su recuperatorio para poder alcanzar la regularidad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la evaluación de los ensayos monográficos tanto prácticos como parciales se tendrán en cuenta los siguientes aspectos: &lt;br /&gt;1) Planteo del problema&lt;br /&gt;2) Orden, claridad y coherencia del desarrollo en la exposición&lt;br /&gt;3) Originalidad &lt;br /&gt;4) Modo de utilización de la bibliografía&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la evaluación de los análisis de los textos literarios se tendrá en cuenta:&lt;br /&gt;1) Aspectos seleccionados para el análisis&lt;br /&gt;2) Integración de esos aspectos&lt;br /&gt;3) Orden, claridad y coherencia de la exposición&lt;br /&gt;4) Modo de incorporación de los conceptos teóricos&lt;br /&gt;5) Originalidad&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6638789031075782218-6792838924087053987?l=teoriaycriticaliterariafhycs.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://teoriaycriticaliterariafhycs.blogspot.com/feeds/6792838924087053987/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://teoriaycriticaliterariafhycs.blogspot.com/2010/10/programa-de-teoria-y-critica-literaria.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6638789031075782218/posts/default/6792838924087053987'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6638789031075782218/posts/default/6792838924087053987'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://teoriaycriticaliterariafhycs.blogspot.com/2010/10/programa-de-teoria-y-critica-literaria.html' title='Programa de teoría y crítica literaria 2011'/><author><name>Teoría y Crítica Literaria</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13520114878180614447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-3F3nH7ZaPnE/TayWKPe5gfI/AAAAAAAAALc/Y1LzZ9rt8VU/s220/100_1776.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_bIrzow4FeGI/TLZj_o6rphI/AAAAAAAAAIg/XcwTi-Xyr9Q/s72-c/sept+005.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6638789031075782218.post-8810730244711938907</id><published>2011-06-22T14:34:00.000-07:00</published><updated>2011-06-25T06:47:06.726-07:00</updated><title type='text'>El orden del discurso</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_bIrzow4FeGI/S_Bl5uTUPNI/AAAAAAAAAGg/niGltBI5im4/s1600/Los+Molinos,+Elena+003.JPG"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 240px; height: 320px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_bIrzow4FeGI/S_Bl5uTUPNI/AAAAAAAAAGg/niGltBI5im4/s320/Los+Molinos,+Elena+003.JPG" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5471985589611150546" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES"  style="font-size:14.0pt;"&gt;Michel Foucault.&lt;i&gt; El orden del discurso&lt;/i&gt;. Traducción de Alberto González Moyano. Buenos aires: Tusquets Editores, Cuadernos Marginales. 4ºed. 1992. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;“[...]existe un deseo de no tener que empezar, un deseo semejante de encontrarse ya desde el comienzo, al otro lado del discurso[...] A este deseo tan común la institución responde de manera irónica, dado que devuelve los comienzos solemnes, los rodea de un círculo de atención y de silencio y les impone, como queriendo distinguirlos desde lejos, unas formas ritualizadas.”&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;(pp.9-10) La afirmación, mirada desde otro ángulo, &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;sería contraria a lo expresado por BAJTIN, “El problema de los géneros discursivos&lt;i&gt;”&lt;/i&gt;.&lt;a style="mso-footnote-id:ftn1" href="file:///C:/Users/Bangho/Documents/elenaviejo/elenaunju/El%20orden%20del%20discurso.rtf#_ftn1" name="_ftnref1" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES"   style="mso-fareast-Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-theme-font:minor-fareast;mso-ansi-language:ES; mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SAfont-family:&amp;quot;;font-size:10.0pt;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;i&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;“[...] quizás esta institución y este deseo no son otra cosa que dos réplicas opuestas a una misma inquietud: inquietud con respecto a lo que es el discurso en su realidad material de cosa pronunciada o escrita; inquietud con respecto a esta existencia transitoria destinada sin duda a desaparecer, per según una duración&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;que no nos pertenece, inquietud al sentir bajo esta actividad, no obstante cotidiana y gris; poderes y peligros difíciles de imaginar; [...]” (pp.10-11)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;la &lt;b&gt;hipótesis&lt;a style="mso-footnote-id:ftn2" href="file:///C:/Users/Bangho/Documents/elenaviejo/elenaunju/El%20orden%20del%20discurso.rtf#_ftn2" name="_ftnref2" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span lang="ES"   style="mso-fareast-Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-theme-font:minor-fareast;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language: ES;mso-bidi-language:AR-SAfont-family:&amp;quot;;font-size:10.0pt;"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/b&gt;: “[...] en toda sociedad la producción del discurso está a la vez controlada, seleccionada, redistribuida por un cierto número de procedimientos que tienen por función conjurar los poderes y peligros, dominar el acontecimiento aleatorio y esquivar su pesada y temible materialidad.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES"&gt;1)&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;            &lt;/span&gt;En una sociedad como la nuestra son bien conocidos los procedimientos de &lt;i&gt;exclusión&lt;/i&gt;. El más evidente, y el más&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;familiar también, es lo &lt;b&gt;&lt;i&gt;prohibido&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;i&gt;. &lt;/i&gt;Se sabe que no se tiene derecho a decirlo todo, que no se puede hablar de todo en cualquier circunstancia, que cualquiera, en fin, no puede hablar de cualquier cosa. Tabú del objeto, ritual de la circunstancia, derecho exclusivo o privilegiado del sujeto que habla[...]” (pp. 11-12)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;“[...] las prohibiciones que recaen sobre él [el discurso], revelan muy pronto, rápidamente, su vinculación con el deseo y con el poder. Y esto no tiene nada de extraño: ya que el discurso –el psicoanálisis nos lo ha mostrado-&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;no es simplemente lo que manifiesta (o encubre) el deseo: es también lo que es el objeto del deseo; y ya que –esto la historia no cesa de enseñárnoslo- el discurso no es simplemente aquello que traduce las luchas o los sistemas de dominación, sino aquello por lo que, y por medio de lo cual se lucha, aquel poder del que quiere uno adueñarse.”&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;(pp. 12)&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;BARTHES, &lt;i&gt;Investigaciones retóricas I&lt;/i&gt;.&lt;a style="mso-footnote-id:ftn3" href="file:///C:/Users/Bangho/Documents/elenaviejo/elenaunju/El%20orden%20del%20discurso.rtf#_ftn3" name="_ftnref3" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character: footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES"   style="mso-fareast-Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-theme-font:minor-fareast;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language: ES;mso-bidi-language:AR-SAfont-family:&amp;quot;;font-size:10.0pt;"&gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;“[...] otro principio de exclusión: no se trata ya de una prohibición sino de una separación y un rechazo. Pienso en la oposición razón y &lt;b&gt;locura&lt;/b&gt;. Desde la más alejada Edad Media, el loco es aquél cuyo discurso no puede circular como el de los otros: llega a suceder que su palabra es considerada como nula y sin valor, no conteniendo ni verdad ni importancia, [...] suele ocurrir también que se le confiere, opuestamente a cualquier otra, extraños poderes, como el de enunciar una verdad oculta, el de predecir el porvenir[...] excluida o secretamente investida por la razón, en un sentido estricto, no existía. A través de sus palabras era&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;como se reconocía la locura del loco;[...]” (pp. 13)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;[...]actualmente [...] hemos llegado a sorprender, esta palabra del loco, incluso en lo que nosotros mismos articulamos, en ese minúsculo desgarrón por donde se nos escapa lo que decimos. Pero tantas consideraciones no prueban que la antigua separación ya no actúe; basta con pensar en todo el armazón [...] que permite al que sea –médico, psicoanalista- escuchar esa palabra y que permite al mismo tiempo al paciente manifestar,&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;retener desesperadamente, sus pobres palabras;[...] (pp. 14)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;“Quizás es un tanto aventurado considerar la oposición entre lo verdadero y lo falso[...]. Pero si uno [...] se plantea la cuestión de saber quién ha sido y cuál es constantemente, a través de nuestros discursos, esa voluntad de verdad&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;que ha atravesado tantos siglos de nuestra historia, o cuál es en su forma general, el tipo de separación&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;que rige nuestra &lt;b&gt;voluntad de saber&lt;/b&gt;, es entonces, quizás, cuando se ve dibujarse algo así como un sistema de exclusión (sistema histórico, modificable, institucionalmente coactivo).” (15-16)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;“[...] todavía, en los poetas griegos del siglo VI, [...] el discurso verdadero por el cual se tenía respeto y terror, aquél al que era necesario someterse porque reinaba, era el discurso pronunciado por quien tenía el derecho[...] decidía la justicia [...] no sólo anunciaba lo que iba a pasar, sino que contribuía a su realización.[...] un siglo más tarde, la verdad superior no residía más&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;en lo que &lt;i&gt;era&lt;/i&gt; el discurso o en lo que &lt;i&gt;hacía, &lt;/i&gt;sino que residía en lo que &lt;i&gt;decía: &lt;/i&gt;llegó un día en que&lt;b&gt; la verdad se desplazó del acto&lt;/b&gt; ritualizado, eficaz, justo, &lt;b&gt;de enunciación, hacia el enunciado mismo&lt;/b&gt;[...] las grandes mutaciones científicas quizás puedan a veces&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;leerse &lt;i&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;como consecuencias de un descubrimiento, pero pueden leerse también como la aparición&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;de formas nuevas de la voluntad de verdad. “ (pp.16-17) RORTY.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;“[...] la voluntad de saber tuviera su propia historia, [...]:&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;historia de los planes de objetos por conocer, historia de funciones y posiciones del sujeto conocedor, historia de las inversiones materiales, técnicas e instrumentales del conocimiento.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;                &lt;/span&gt;Pues la voluntad de verdad, como los otros sistemas de exclusión, se apoya en un soporte institucional [...] es acompañada también, más profundamente sin duda, por la forma que tiene el saber de ponerse en práctica en una sociedad, en la que es valorizado, distribuido, repartido y en cierta forma atribuido. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;                &lt;/span&gt;[...] &lt;b&gt;esta voluntad de verdad basada en un soporte y una distribución institucional&lt;/b&gt;, tiende a ejercer sobre los otros discursos –hablo siempre de nuestra sociedad- una especie de presión y como un poder de coacción.” (pp. 17-18) &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;“De &lt;b&gt;los tres grandes sistemas de exclusión que afectan al discurso, la palabra prohibida, la separación de la locura y la voluntad de verdad,&lt;/b&gt; es del tercero del que he hablado más&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;extensamente. [...] no han cesado los primeros de derivar hacia él ...[que] intenta recuperarlos a su cargo, para modificarlos y a la vez fundamentarlos.” (pp. 19)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;“si el discurso verdadero no es ya más, en efecto,&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;desde los griegos, el que responde al deseo o el que ejerce el poder; en la voluntad de verdad, en la voluntad de decir, ese discurso verdadero ¿qué es por tanto lo que &lt;b&gt;está en juego&lt;/b&gt; sino &lt;b&gt;el deseo y el poder&lt;/b&gt;?” (pp. 20)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;                &lt;/span&gt;“Existen, evidentemente, otros muchos procedimientos de control y delimitación del discurso. Esos a los que he aludido antes se ejercen en cierta manera desde el &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"  style="font-size:14.0pt;"&gt;exterior&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;, funcionan como sistemas de exclusión, conciernen sin duda la parte del discurso que pone en juego el poder y el deseo. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES"&gt;2)&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;            &lt;/span&gt;Creo que se puede también aislar otro grupo. &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"  style="font-size:14.0pt;"&gt;Procedimientos internos&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt; puesto que son &lt;b&gt;los discursos mismos &lt;/b&gt;los que&lt;b&gt; ejercen su propio control&lt;/b&gt;; procedimientos que juegan&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;en tanto a título de principios de clasificación, de ordenación, de distribución, como si se tratase en este caso de dominar otra dimensión del discurso: aquella de lo que acontece y del azar.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;                &lt;/span&gt;En primer lugar, el&lt;b&gt; comentario &lt;/b&gt;[...] cosas que han sido dichas una vez y que se conservan porque se sospecha que esconden algo como un secreto o una riqueza. [...] &lt;b&gt;hay regularmente en las sociedades una especie de nivelación entre discursos: los discursos que “se dicen”&lt;/b&gt; en el curso de los días &lt;b&gt;[…] y que desaparecen en el acto mismo&lt;/b&gt; que los ha pronunciado; &lt;b&gt;y los discursos que están en el origen&lt;/b&gt; de un cierto número &lt;b&gt;de actos nuevos de palabras que los reanudan&lt;/b&gt;, los transforman o hablan de ellos[...] &lt;i&gt;son dichos&lt;/i&gt;, permanecen dichos, y están todavía por decir. [...] el principio de un cierto desfase no deja de ponerse continuamente en juego [...] permite construir (e indefinidamente) nuevos discursos [...] decir por primera vez aquello que sin embargo había sido ya dicho. [...] El comentario conjura el azar del discurso al tenerlo en cuenta; [...] lo nuevo no está en lo que se dice sino en el acontecimeinto de su retorno.” (pp. 20-24)&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;BAJTIN;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;BORGES, “Pierre Menard, autor del Quijote” ;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;GENETTE, &lt;i&gt;Palimpsestos&lt;/i&gt;;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;SADE, la película reciente: la imagen del correr de las voces que llevan el texto a través de las paredes de la cárcel.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.4pt"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;“Creo que existe otro principio de enrarecimiento de un discurso. Y hasta cierto punto es complementario del primero. Se refiere al &lt;b&gt;autor&lt;/b&gt;. [...] &lt;b&gt;como unidad y origen de sus significaciones&lt;/b&gt;, como foco de su coherencia. [...] no juega siempre la misma función.[...] en el orden del discurso científico, la atribución a un autor era, durante la Edad Media, un indicador de su veracidad. [...] esta función no ha cesado de oscurecerse [...] Por el contrario, en el orden del discurso literario, y a partir de esa misma fecha, la función del autor no ha cesado de reforzarse [...] se pide que el autor rinda cuenta de la unidad del texto que se pone a su nombre; [...]” (pp. 24-25) DORRA, “El deseo y la constitución de la obra”.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.4pt"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.4pt"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;“El &lt;b&gt;comentario&lt;/b&gt; limitaba el azar del discurso por medio del &lt;b&gt;juego de una &lt;i&gt;identidad&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; que tendría la forma de la &lt;b&gt;&lt;i&gt;repetición&lt;/i&gt; &lt;/b&gt;y de lo &lt;i&gt;mismo&lt;/i&gt;. El &lt;b&gt;principio del autor&lt;/b&gt; limita ese mismo azar por el juego de una &lt;b&gt;&lt;i&gt;identidad&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; que tiene la forma de &lt;b&gt;la &lt;i&gt;individualidad&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; y del &lt;i&gt;yo&lt;/i&gt;.” (p.27)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.4pt"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.4pt"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;“Sería necesario reconocer también, en lo que se llama no las ciencias sino las &lt;&lt;b&gt;disciplinas&lt;/b&gt;&gt;, otro principio de limitación [...] relativo y móvil. [...] La organización de las disciplinas &lt;b&gt;se opone tanto al principio del comentario como al del autor&lt;/b&gt;. &lt;b&gt;Al del autor porque una disciplina se define por&lt;/b&gt; un ámbito de objetos, un conjunto de métodos, un corpus de proposiciones consideradas como verdaderas, un juego de reglas y de definiciones, de técnicas y de instrumentos: todo esto constituye &lt;b&gt;una especie de sistema anónimo a disposición&lt;/b&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;de quien quiera servirse de él, sin que su sentido o si validez estén ligados a aquél&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;que se ha concentrado en ser su inventor [...] en una disciplina, &lt;b&gt;a diferencia del comentario, lo que se supone al comienzo, no es un sentido que debe ser descubierto de nuevo, ni una identidad que debe ser repetida; es lo que se requiere para la construcción de nuevos enunciados&lt;/b&gt;.” (p.27)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.4pt"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.4pt"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;“[...] están construidas tanto sobre errores como sobre verdades, errores que no son residuos o cuerpos extraños, sino que ejercen funciones positivas y tienen una eficacia histórica y un appel frecuentemente inseparable del de las verdades” (p.29)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.4pt"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.4pt"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;“La disciplina es un principio de control de la producción del discurso. [...] &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText2" style="text-indent:35.45pt"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;Se tiene el hábito de ver en la fecundidad de un autor, en la multiplicidad de sus comentarios, en el desarrollo de una disciplina, como tantas otras fuentes infinitas para la creación de los discursos. Quizás, pero no por ello menos principios de coacción. Y es probable que no se pueda dar cuenta de su papel positivo y multiplicador, sino se toma en consideración su función restrictiva y coactiva. “ (pp. 31-32)&lt;b&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText2" style="text-indent:35.45pt"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText2" style="text-indent:0cm"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES"&gt;3&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang="ES"&gt;) &lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;           &lt;/span&gt;“Existe creo un tercer grupo de procedimientos que permiten el control de los discursos. No se trata esta vez de dominar los poderes&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;que conllevan , ni de conjurar los azares de su aparición; se trata de determinar las &lt;b&gt;condiciones de su utilización&lt;/b&gt;, de imponer a los individuos que los dicen un cierto número de reglas y &lt;b&gt;no permitir&lt;/b&gt; de esta forma &lt;b&gt;el acceso&lt;/b&gt; a ellos, &lt;b&gt;a todo el mundo&lt;/b&gt;. Enrarecimientos, esta vez, de los &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"  style="font-size:14.0pt;"&gt;sujetos&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt; que hablan; nadie entrará en el orden del discurso si no satisface ciertas exigencias o si no está, de entrada, calificado para hacerlo. [...] todas las regiones del discurso no están totalmente abiertas y penetrables; algunas están altamente defendidas [...] mientras que otras aparecen casi abiertas a todos los vientos y se ponen sin restricción previa a disposición de cualquier sujeto que hable. “ (p. 32)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText2" style="text-indent:0cm"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;“ El intercambio y la comunicación&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;son figuras positivas que juegan en el interior de sistemas complejos de restricción; y, sin duda, no sabrían funcionar independientemente de éstos. La forma más superficial y más visible de estos sistemas de restricción la constituye lo que se puede reagrupar bajo el nombre de &lt;b&gt;ritual&lt;/b&gt;; el ritual define&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;la cualificación que deben poseer los individuos que hablan [...]; define los gestos, los comportamientos, las circunstancias, y todo el &lt;b&gt;conjunto de signos que deben acompañar el discurso&lt;/b&gt;; &lt;b&gt;fija&lt;/b&gt; finalmente&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;b&gt;la eficacia &lt;/b&gt;supuesta o &lt;b&gt;impuesta a las palabras, su efecto&lt;/b&gt; sobre aquellos a los cuales se dirigen , los límites del valor coactivo. Los discursos religiosos, judiciales, terapéuticos, y en cierta parte también políticos, no (sic, seguramente el “no” sobra)&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;son apenas disociables de esa puesta en escena de un ritual[...]” (pp.33-34)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;“Un funcionamiento en parte diferente tienen las &lt;&lt;b&gt;sociedades de discursos&lt;/b&gt;&gt;, cuyo cometido es &lt;b&gt;conservar o producir discursos, &lt;/b&gt;pero para&lt;b&gt; hacerlos circular en un espacio cerrado&lt;/b&gt;, distribuyéndolos nada más que según reglas estrictas y sin que los detentadores sean desposeídos de la función de distribución. Un modelo arcaico nos viene sugerido por esos grupos de rapsodas[...].HAUSER &lt;i&gt;Historia social de la literatura y el arte&lt;/i&gt; explica cómo funcionaban.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText2"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Claro que ya apenas quedan semejantes &lt;sociedades de="" discursos=""&gt; , con ese juego ambiguo del secreto y de la divulgación. Pero nadie se engañe; incluso en el orden del discurso publicado y libre de todo ritual, todavía se ejercen formas de apropiación del secreto y de la no intercambiabilidad. [...] el personaje del escritor[...] &lt;b&gt;el secreto técnico o científico&lt;/b&gt;[...], el discurso médico; piénsese en &lt;b&gt;aquellos que&lt;/b&gt; &lt;b&gt;se han apropiado del discurso económico o político&lt;/b&gt;.” (pp.33-36).&lt;/sociedades&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;“En apariencia [en las &lt;b&gt;doctrinas&lt;/b&gt;] , la sola condición&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;requerida es&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;el &lt;b&gt;reconocimiento de la mismas verdades y la aceptación de una cierta regla&lt;/b&gt; [...] si no fuera más que esto las doctrinas &lt;b&gt;no serían hasta tal punto diferentes de las disciplinas científicas&lt;/b&gt;, y el control discursivo versaría solamente sobre la forma o el contenido del enunciado, no sobre el sujeto que habla. Ahora bien, &lt;b&gt;la dependencia doctrinal denuncia a la vez el enunciado y el sujeto que habla[...] la herejía&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;y la ortodoxia no responden a una exageración fanática de los mecanismos doctrinales; les incumben fundamentalmente&lt;/b&gt;.[...]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;La doctrina &lt;b&gt;vincula los individuos a ciertos tipos de enunciación&lt;/b&gt; y como consecuencia les prohíbe cualquier otro; pero se sirve, en reciprocidad, de ciertos tipos de enunciación para vincular a los individuos entre ellos, y diferenciarlos por ello mismo de los otros restantes. La doctrina efectúa una &lt;b&gt;doble sumisión: la de los sujetos que hablan a los discursos, y la de los discursos al grupo, &lt;/b&gt;cuando menos virtual,&lt;b&gt; de los individuos que hablan.” &lt;/b&gt;(pp.36-37)&lt;b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.4pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="background: yellow;mso-highlight:yellow"&gt;“Finalmente, en una escala más amplia, se hace necesario reconocer &lt;b&gt;grandes hendiduras en&lt;/b&gt; lo que podría llamarse la &lt;/span&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES"  style="background:yellow;mso-highlight:yellowfont-size:12.0pt;"&gt;adecuación social del discurso&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang="ES" style="background:yellow; mso-highlight:yellow"&gt;.[...] &lt;b&gt;Todo sistema de educación es una forma política de mantener o de modificar la adecuación de los discursos, con los saberes y los poderes que implican.[...] es muy abstracto separar, como acabo de hacer, los rituales del habla, las sociedades de discursos, los grupos doctrinales y las adecuaciones sociales.[...] unos se vinculan con otros&lt;/b&gt;[...]” (p. 38)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.4pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="background: yellow;mso-highlight:yellow"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.4pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="background: yellow;mso-highlight:yellow"&gt;“Me pregunto si un cierto número de &lt;b&gt;temas de la filososfía&lt;/b&gt; no surgieron &lt;b&gt;para responder a estos juegos de las limitaciones y de las exclusiones&lt;/b&gt;, y quizá &lt;b&gt;también para reforzarlos&lt;/b&gt;.” (p38)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.4pt"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.4pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="background: yellow;mso-highlight:yellow"&gt;“[...] parece que el pensamiento occidental haya velado para que en el discurso haya &lt;b&gt;el menor espacio posible entre el pensamiento y el habla&lt;/b&gt;; parece que haya velado para que &lt;b&gt;discurrir&lt;/b&gt; aparezca &lt;b&gt;únicamente como una cierta aportación entre pensar y hablar&lt;/b&gt;; &lt;b&gt;de eso resultaría un pensamiento revestido de sus signos y hecho visible por las palabras&lt;/b&gt;, o inversamente, de eso resultarían las mismas estructuras de la lengua utilizadas y produciendo un efecto de sentido.[...]antigua &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"  style="background:yellow;mso-highlight:yellowfont-size:14.0pt;"&gt;elisión de la realidad del discurso&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES" style="background:yellow; mso-highlight:yellow"&gt; en el pensamiento filosófico[...] pudiera darse que &lt;b&gt;el tema del sujeto fundador&lt;/b&gt; permitiese elidir la realidad del discurso[...] es él quien, atravesando el espesor o la inercia de las cosas vacías, recupera de nuevo, en la intuición, el sentido que allí se encontraba depositado[...] &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.4pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="background: yellow;mso-highlight:yellow"&gt;El tema que está frente a este, &lt;b&gt;el tema de la experiencia originaria&lt;/b&gt;[...] Las cosas murmuran ya un sentido que nuestro lenguaje no tiene más que hacer brotar; y este lenguaje, desde su más&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;rudimentario proyecto, nos hablaba&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;ya de un ser del que él es como la nervadura.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.4pt"&gt;&lt;span lang="ES" style="background: yellow;mso-highlight:yellow"&gt;El &lt;b&gt;tema de la mediación universal&lt;/b&gt; es todavía, creo, una forma de elidir la realidad del discurso.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.4pt"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES" style="background:yellow;mso-highlight:yellow"&gt;Bien sea pues en una filosofía del sujeto fundador, en una filosofía de la experiencia original o en una filosofía de la mediación universal, el discurso no es nada más que un juego&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang="ES" style="background:yellow;mso-highlight:yellow"&gt;, de &lt;b&gt;escritura&lt;/b&gt; en el primer caso, de &lt;b&gt;lectura&lt;/b&gt; en el segundo, de &lt;b&gt;intercambio &lt;/b&gt;en el tercero; y ese intercambio, esa lectura, esa escritura &lt;b&gt;no ponen nunca nada más en juego que los signos. El discurso se anula así, en su realidad, situándose en el orden del significante.&lt;/b&gt;” (pp.39-42)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.4pt"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:35.4pt"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;“Hay sin duda en nuestra&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;sociedad, [...] una especie de sordo &lt;b&gt;temor &lt;/b&gt;[...] contra esa masa de cosas dichas, contra la aparición de todos esos enunciados, contra todo lo que puede haber allí de violento, de discontinuo, de batallador, y también de desorden y de peligroso, contra ese murmullo incesante y desordenado del discurso[...] si se quiere &lt;b&gt;analizarlo&lt;/b&gt;[...] es necesario[...] &lt;b&gt;poner en duda nuestra voluntad de verdad; restituir al discurso su carácter de acontecimiento; levantar finalmente la soberbia del significante.”&lt;/b&gt; (pp.42-43)&lt;b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;“[...]&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"  style="font-size:14.0pt;"&gt;exigencias metodologicas&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt; que traen consigo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;1.&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;            &lt;/span&gt;Primeramente, un&lt;b&gt; principio de trastocamiento&lt;/b&gt;[...]en esas figuras que parecen jugar una función positiva, como la del autor, la disciplina, la voluntad de verdad, se hace necesario, antes bien, reconocer el juego negativo de un corte y de un enrarecimiento del discurso.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;2.&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;            &lt;/span&gt;[...] una vez que se ha cesado de considerarlos como instancia fundamental y creadora [...] se hace necesario recurrir a un &lt;b&gt;principio de discontinuidad: &lt;/b&gt;[...] los discursos deben ser tratados como &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;prácticas discontinuas que se cruzan, a veces yuxtaponen, pero que también se ignoran o se excluyen.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span lang="ES" style="background:yellow;mso-highlight: yellow"&gt;3.&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;            &lt;/span&gt;Un &lt;b&gt;principio de especificidad&lt;/b&gt;: no resolver el discurso en un juego de significaciones previas, no imaginarse que el mundo vuelve hacia nosotros una cara legible que no tendríamos más que descifrar; él no es cómplice de nuestro conocimiento; &lt;b&gt;no hay providencia prediscursiva&lt;/b&gt; que le disponga a nuestro favor. &lt;b&gt;Es necesario concebir el discurso como una violencia que hacemos a las cosas, en todo caso como una práctica que les imponemos&lt;/b&gt;;[...]&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;4.&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;            &lt;/span&gt;Cuarta regla, la &lt;b&gt;de la exterioridad&lt;/b&gt;: no ir del discurso hacia su núcleo interior y oculto; hacia el corazón&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;de un pensamiento o de una significación que se manifestarían en él; sino &lt;b&gt;a partir del discurso&lt;/b&gt; mismo, de su aparición y de su regularidad, &lt;b&gt;ir hacia sus condiciones externas de posibilidad&lt;/b&gt;, hacia lo que da motivo a la serie aleatoria de esos acontecimientos y que fija los&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;límites. PARRET, &lt;i&gt;De la semiótica a la estética&lt;/i&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;(Creo que aquí coincidiría con la definición de discurso de Parret en tanto texto contextualizado, de este modo, el estudio de la exterioridad podría identificarse con el estudio de la instancia enunciativa)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText" style="text-indent:35.4pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="font-size:14.0pt;"&gt;Cuatro nociones&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt; deben servir pues de principio regulador en el análisis: la del &lt;b&gt;acontecimiento&lt;/b&gt;, la de la &lt;b&gt;serie&lt;/b&gt;, la de la &lt;b&gt;regularidad &lt;/b&gt;y la de la &lt;b&gt;condición de posibilidad&lt;/b&gt;. Se oponen como se ve término a término: el acontecimiento a la creación, la serie a la unidad, la regularidad a la originalidad y la condición de posibilidad a la significación. Estas cuatro últimas nociones (significación, originalidad, unidad, creación) han, de una manera bastante general, dominado la historia tradicional de las ideas, de donde, de común acuerdo, se buscaba el punto de la creación, la unidad de la obra, de una época o de un tema, la marca de la originalidad individual y el tesoror indefinido de las significaciones dispersas.&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;   &lt;/span&gt;(pp.43- 45). KRISTEVA (Creo que el concepto de condición de posibilidad se articularía bien con el concepto de significancia que acuña Julia Kristeva).&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;“Se considera contribución de la historia contemporánea el haber retirado los privilegios acordados anteriormente al acontecimiento singular y haber hecho aparecer las estructuras que se extienden sobre un amplio margen de tiempo.[...]no pienso que haya como una razón inversa entre localización&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;del acontecimiento y el análisis que se extiende sobre un amplio margen de tiempo[...] La historia, tal como se practica actualmente, no se aleja de los acontecimientos, extiende por el contrario su campo sin cesar; descubre sin cesar nuevas capas, más superficiales o más profundas[...] Pero lo importante es que la historia no considere un acontecimiento sin definir la serie de la que forma parte, sin especificar la forma de análisis de la que depende, sin intentar conocer la regularidad de los fenómenos[...] Claro está que la historia [...] no busca ya comprender los acontecimientos por un juego de causas y efectos en la unidad informe de un gran devenir[...]. Es para establecer series diversas entrecruzadas, a menudo divergentes, pero no autónomas, que permiten circunscribir el &lt;&lt;lugar&gt;&gt; del acontecimiento, los márgenes de su azar, las condiciones de su aparición.” (pp.45-47) RANCIERE, &lt;i&gt;Los nombres de la historia&lt;a style="mso-footnote-id: ftn4" href="file:///C:/Users/Bangho/Documents/elenaviejo/elenaunju/El%20orden%20del%20discurso.rtf#_ftn4" name="_ftnref4" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span lang="ES"   style="mso-fareast-Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-theme-font:minor-fareast;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language: ES;mso-bidi-language:AR-SAfont-family:&amp;quot;;font-size:10.0pt;"&gt;[4]&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;.&lt;/i&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/lugar&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;“Las &lt;b&gt;nociones fundamentales&lt;/b&gt; [...] Son las del &lt;b&gt;acontecimiento&lt;/b&gt; y de la &lt;b&gt;serie&lt;/b&gt;, con el juego de nociones que les están relacionadas; regularidad, azar, discontinuidad, dependencia, transformación[...] este análisis plantea problemas [...] si los discursos deben tratarse primeramente como conjuntos de acontecimientos discursivos, ¿qué estatuto es necesario conceder a esta noción de acontecimiento que tan raramente fue tomada en consideración por los filósofos? [...] ¿qué estatuto es necesario dar a ese discontinuo? [...] se trata de cesuras&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;que rompen el instante y dispersan el sujeto en una pluralidad de posibles posiciones y funciones. [...] Es necesario aceptar la introducción del azar como categoría en la producción de los acontecimientos.&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;[...]tratar [...] los discursos como series regulares y distintas de acontecimientos [...] permite introducir en la raíz del pensamiento, el azar, el discontinuo y la materialidad (p.47-49)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText" style="text-indent:35.4pt"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;“Siguiendo estos principios[...] los análisis que me propongo hacer se disponen según dos conjuntos. Por una parte el conjunto &lt;&lt;crítico&gt;&gt; que utiliza el principio de trastocamiento: pretende cercar las formas de exclusión, de delimitación, de apropiación&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;[...] Por otra parte, el conjunto &lt;&lt;genealógico&gt;&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;que utiliza los otros tres principios.[...]&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;La parte crítica del análisis se refiere a los sistemas&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;de desarrollo del discurso; intenta señalar, cercar, esos principios de libramiento, de exclusión, de rareza del discurso.[...] la parte genealógica se refiere por el contrario a las series de la formación efectiva del discurso: intenta captarlo en su poder de afiramción[...] el poder de constituir dominios de objetos, a propósito de los cuales se podría (sic) afirmar o negar proposiciones verdaderas o falsas&lt;/genealógico&gt;&lt;/crítico&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText" style="text-indent:35.4pt"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;                &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote-list"&gt;   &lt;hr align="left" size="1" width="33%"&gt;    &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn1"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn1" href="file:///C:/Users/Bangho/Documents/elenaviejo/elenaunju/El%20orden%20del%20discurso.rtf#_ftnref1" name="_ftn1" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES"   style="mso-fareast-Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-theme-font:minor-fareast;mso-ansi-language:ES; mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SAfont-family:&amp;quot;;font-size:10.0pt;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="ES"&gt; En su &lt;i&gt;Estética de la creación verbal&lt;/i&gt;. “[...] todo hablante es un contestatario, en menor o mayor medida: él no es un primer hablante, quien haya interrumpido por primera vez el eterno silencio del universo, y él no únicamente presupone la existencia del sistema de la lengua que utiliza, sino que cuenta con la presencia de ciertos enunciados anteriores, suyos y ajenos, con las (sic) cuales su enunciadodeterminado establece toda clase de relaciones (se apoya en ellos, problemiza (sic) con ellos, o simplemente los supone conocidos por su oyente.) Todo enunciado es un eslabón en la cadena, muy complejamente organizada, de otros enunciados.”(258).&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn2"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn2" href="file:///C:/Users/Bangho/Documents/elenaviejo/elenaunju/El%20orden%20del%20discurso.rtf#_ftnref2" name="_ftn2" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES"   style="mso-fareast-Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-theme-font:minor-fareast;mso-ansi-language:ES; mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SAfont-family:&amp;quot;;font-size:10.0pt;"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="ES"&gt; Las negritas y los cambios en el tamaño de letra son míos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn3"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn3" href="file:///C:/Users/Bangho/Documents/elenaviejo/elenaunju/El%20orden%20del%20discurso.rtf#_ftnref3" name="_ftn3" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES"   style="mso-fareast-Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-theme-font:minor-fareast;mso-ansi-language:ES; mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SAfont-family:&amp;quot;;font-size:10.0pt;"&gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="ES"&gt; “La retórica nació de los procesos a la propiedad. Hacia el año 485 a.C. dos tiranos sicilianos, Gelon y Hieron decretaron deportaciones, traslados de población y expropiaciones para poblar Siracusa y adjudicar lotes a los mercenarios; cuando fueron destituidos por un levantamiento democrático y se quiso volver al &lt;i&gt;ante quo, &lt;/i&gt;hubo innumerables procesos pues los derechos de la propiedad estaban confusos. Estos procesos eran de un tipo nuevo: movilizaban grandes jurados populares ante los cuales, para convencer había que ser “elocuente”. Esta elocuencia que participaba a la vez de la democracia y&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;de la demagogia, de lo judicial y de lo político (lo que luego se llamó lo deliberativo), se constituyó rápidamente en objeto de enseñanza. (p.12)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn4"&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn4" href="file:///C:/Users/Bangho/Documents/elenaviejo/elenaunju/El%20orden%20del%20discurso.rtf#_ftnref4" name="_ftn4" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="mso-special-character: footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES"   style="mso-fareast-Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-theme-font:minor-fareast;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language: ES;mso-bidi-language:AR-SAfont-family:&amp;quot;;font-size:10.0pt;"&gt;[4]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;Creo que Rancière es un autor que permitiría una buena articulación:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;“No hablar del asunto.&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;Hablar para explicar que no hay lugar para contar aquello que no tiene ya&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;valor de acontecimiento significativo. Relatar este acontecimiento que es un no acontecimiento fuera del lugar&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;en que habría debido ocurrir: desplazar un acontecimiento,&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;colocarlo al final, en el borde del blanco que separa el libro de su conclusión, transformarlo en su propia metáfora. La muerte de... metaforiza la muerte&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;   &lt;/span&gt;rey muerto en su trono: el rey muerto con el que culmina el relato no es un rey en su lecho de muerte. Es un rey instalado en su trono o sentado a su escritorio. Es allí donde está metafóricamente muerto.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;La tercera persona del relato: ausencia de persona. Si yo no narro, narro de quien no está.&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;Cara a cara del historiador presente y el rey muerto. (Y más adelante leemos:) Todo acontecimiento,&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;   &lt;/span&gt;en los seres hablantes, está ligado a un exceso de la palabra bajo forma de un desplazamiento del decir :&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;una apropiación “ fuera de verdad “ de la palabra del otro que la hace significar de otro modo que hace resonar en la vida cotidiana el lenguaje de las bellas letras.. Lo re-dicho, lo dicho fuera de contexto, fuera de lugar. “&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;“No cuenta el contenido del relato sino el sentido de su contenido.&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;Deja abolido todo marcamiento temporal para absolutizar , en la frase nominal, el sentido del acontecimiento : efecto todo verdad : desaparecen las distinciones de&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;    &lt;/span&gt;tiempos, de modo, de persona que ponen a la verdad en cuestión relativizando el acontecimiento o la posición del narrador.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES" style="background:yellow;mso-highlight:yellow"&gt;El juego de lo oculto y lo visible distancia entre esa doble ignorancia. Solo hay ciencia en lo oculto. Detrás de las palabras jamás hay sino palabras, ausencia que la literatura disimula. El juego de la letra agazapada asegura que las palabras jamás son “solo palabras”. No hay palabras sin cuerp&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;o. Puesta en reserva de la palabra y un desplazamiento de su cuerpo. Puesta en reserva de la palabra : solo ellas _las madres cuya voz se&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;ha perdido_ podrían decirlo. El condicional sitúa la queja&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;de las madres _esa queja que la poesía de hecho no ha ceado de imitar_ en el orden de lo inimitable. La única que podría decir el dolor está ausente, muda. Ubicado bajo el signo de&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;lo inimitable, el contenido de la narración recibe su marca de lo verdadero. EL sujeto que no se puede imitar se vuelve el garante de lo verdadero, testigo de que una palabra tuvo lugar, de que se expresó un sentido, mudo en lo sucesivo”.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6638789031075782218-8810730244711938907?l=teoriaycriticaliterariafhycs.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://teoriaycriticaliterariafhycs.blogspot.com/feeds/8810730244711938907/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://teoriaycriticaliterariafhycs.blogspot.com/2010/05/el-orden-del-discurso.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6638789031075782218/posts/default/8810730244711938907'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6638789031075782218/posts/default/8810730244711938907'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://teoriaycriticaliterariafhycs.blogspot.com/2010/05/el-orden-del-discurso.html' title='El orden del discurso'/><author><name>Teoría y Crítica Literaria</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13520114878180614447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-3F3nH7ZaPnE/TayWKPe5gfI/AAAAAAAAALc/Y1LzZ9rt8VU/s220/100_1776.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_bIrzow4FeGI/S_Bl5uTUPNI/AAAAAAAAAGg/niGltBI5im4/s72-c/Los+Molinos,+Elena+003.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6638789031075782218.post-936679500615897558</id><published>2011-04-27T04:41:00.000-07:00</published><updated>2011-04-27T04:43:05.740-07:00</updated><title type='text'>Premio de la Feria para Hebe Uhart</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.clarin.com/sociedad/Hebe-Uhart_CLAIMA20110426_0103_4.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 526px; height: 296px;" src="http://www.clarin.com/sociedad/Hebe-Uhart_CLAIMA20110426_0103_4.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Una escritora secreta&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;26/04/11&lt;br /&gt;IMÁGENES&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Hebe Uhart&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Feria del Libro&lt;br /&gt;Hebe Uhart no parece muy de acuerdo con recibir el Premio Fundación El Libro al Mejor Libro Argentino de Creación Literaria. “¿Qué significa el premio? Qué difícil. Significa que ya me parece demasiado reconocimiento. Me parece un poco mucho y desmedido”, dice –modesta– ante la consulta de Clarín .&lt;br /&gt;El premio, dotado con estatuilla para la editorial y 5 mil pesos para la autora, se lo ganó por su libro Relatos reunidos . El libro publicado en 2010 por Alfaguara cuenta con un prólogo de Graciela Speranza. Uhart publica desde hace años en prestigiosas editoriales como Adriana Hildago y Mondadori, pero publicar en Alfaguara le valió más espacios, lectores y reconocimiento. Ella, igual, lo relativiza. “Puede ser que una editorial movilice más. De todos modos, es un fenómeno que se va a dando a lo largo del tiempo”, insiste.&lt;br /&gt;Nacida en Moreno, Uhart se graduó en Filosofía en la UBA y ejerció la docencia tanto en la escuela secundaria como en la universidad. Su vida transcurre desde hace años entre su ficción, sus colaboraciones periodísticas y sus talleres literarios. Dueña de una mirada íntima y subjetiva, su prosa fue elogiada públicamente por Fogwill, el desaparecido Haroldo Conti y Elvio Gandolfo, entre muchos otros.&lt;br /&gt;El premio revaloriza un género a veces olvidado por los editores, siempre propensos a la irrefutable excusa de las estadísticas. “No venden”, suelen decir. Pero Hebe no está de acuerdo. “La gente lee cuentos. Yo tengo talleres y los alumnos vienen con cuentos leídos. No creo que sea tanta verdad que no se lean”, asegura.&lt;br /&gt;El jurado del premio anual estuvo presidido por Mario Goloboff e integrado por Graciela Aráoz, Silvina Friera, Cristina Mucci, Susana Reinoso, Canela, Juan Bertazza, Maximiliano Tomas, Osvaldo Quiroga, Guillermo Piro y Máximo Soto, entre otros.&lt;br /&gt;La entrega oficial del premio –la única participación que Uhart tiene prevista para esta Feria– será el próximo miércoles 4 de mayo, a las 18, en la Sala Roberto Arlt.&lt;br /&gt;En años anteriores recibieron el premio Diana Bellessi, David Viñas y Hugo Padeletti.&lt;br /&gt;enviar imprimir compartir:  Texto: &lt;br /&gt;Tamaño de texto original&lt;br /&gt;más&lt;br /&gt;menos&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6638789031075782218-936679500615897558?l=teoriaycriticaliterariafhycs.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://teoriaycriticaliterariafhycs.blogspot.com/feeds/936679500615897558/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://teoriaycriticaliterariafhycs.blogspot.com/2011/04/premio-de-la-feria-para-hebe-uhart.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6638789031075782218/posts/default/936679500615897558'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6638789031075782218/posts/default/936679500615897558'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://teoriaycriticaliterariafhycs.blogspot.com/2011/04/premio-de-la-feria-para-hebe-uhart.html' title='Premio de la Feria para Hebe Uhart'/><author><name>Teoría y Crítica Literaria</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13520114878180614447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-3F3nH7ZaPnE/TayWKPe5gfI/AAAAAAAAALc/Y1LzZ9rt8VU/s220/100_1776.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6638789031075782218.post-7810278689562384326</id><published>2011-04-23T04:32:00.000-07:00</published><updated>2011-04-23T04:35:09.410-07:00</updated><title type='text'>FERIA ENTREVISTA A LA ESCRITORA MEXICANA MARGO GLANTZ</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.pagina12.com.ar/commons/imgs/logo-home.gif"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 210px; height: 45px;" src="http://www.pagina12.com.ar/commons/imgs/logo-home.gif" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.pagina12.com.ar/fotos/espectaculos/20110423/notas_e/na27fo01.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 232px; height: 154px;" src="http://www.pagina12.com.ar/fotos/espectaculos/20110423/notas_e/na27fo01.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Me preocupa el cuerpo en todos sus contextos”&lt;br /&gt;La notable autora, de la que se ha publicado recientemente su obra reunida, subraya que su obsesión ha sido siempre “el cuerpo erótico, el cuerpo violentado”. Sus textos, ajenos a toda complacencia estética, desarticulan cualquier frontera genérica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Por Silvina Friera&lt;br /&gt;Los “engendros” magistrales de la escritora mexicana, la mujer que se obsesiona con el cuerpo –los pelos, el pie o los dientes–, desarticulan fronteras genéricas. Su literatura, bellamente fragmentaria, elusiva a la clasificación que fosiliza muchas veces las interpretaciones, obligaría a inventar un género en sí mismo: el género Margo Glantz. Aunque tal vez, una vez permitido el artilugio “teórico”, seguramente ella, una hormiguita viajera que a los 81 años sigue desplazándose de un continente a otro como si tuviera 20, se las arreglaría para superar esta etiqueta. Para que envejezca tan rápidamente como se la proclama. En el prólogo a su Obra reunida (Fondo de Cultura Económica), Glantz plantea que hablar sobre su propia escritura es “difícil”. Lejos de la reticencia que supondría esta confesión, la autora de Las genealogías y Saña, entre tantísimos textos, cultiva una oralidad deliciosa, labrada con su excepcional sentido del humor, a la hora de entregarse a repasar su vida y sus libros. Lo podrán comprobar quienes asistan hoy a la 37ª edición de la Feria del Libro. En la sala Roberto Arlt, a las 19, la escritora mexicana dialogará con la poeta Tamara Kamenszain.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Una sutil trenza dorada –para empezar con una metáfora cercana a su poética– recorre los textos que Glantz ha venido escribiendo por lo menos desde los años setenta –subraya la crítica argentina Celina Mazzoni–; podría decirse de ellos que constituyen un texto único aunque no en un sentido próximo al que fue adjudicado tradicionalmente al modelo balzaciano.” Carlos Monsiváis ha dicho que la escritora mexicana “ha creído en el placer inagotable del texto”. Glantz deslumbra con esa trenza dorada, íntima, profunda y fresca, que se alimenta de sí misma. “No sé si es una escritura fresca, eso depende de la lectura; la reviso tanto que acaba dándome náusea: deja de ser fresca. Es una saturación, en última instancia, que me sorprende a mí misma. Quizá me sorprende que pueda escribir; siempre pensé que iba a escribir pero que iba a dejarlo para más tarde. Empecé a escribir bastante tarde, y sin embargo fue algo completamente natural que no sé si me sorprende todavía”, dice Glantz a Página/12.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–¿Por qué postergó tanto la escritura?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Lo que escribía no funcionaba dentro de las estructuras tradicionales. Un profesor al que le llevaba mis textos me dijo: “Escribes bien, pero todo parece perlas sueltas, falta hilvanarlas”. Me quedé con la idea de que eran cosas muy aisladas que no tenían asidero. Luego me di cuenta de que ese era el sentido de mi escritura, trabajar los fragmentos y darles formas, junto con otros fragmentos que aparentemente no tenían ninguna conexión. Trabajo coleccionando cosas, pequeñísimas a veces, que son obsesiones mías y que aparentemente no tienen ninguna relación. En un momento dado, ese conjunto de pequeñas frases o de pequeños textos que voy escribiendo van teniendo una relación oculta, misteriosa entre sí, que ni yo misma sé exactamente qué es, pero que de última instancia acaba conformando una textualidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las genealogías, publicado en el país por Bajo La Luna, fue un libro que se inició como folletín. “Yo tenía una columna en el periódico unomásuno y publiqué un texto sobre un acontecimiento familiar complicado –recuerda Glantz–. A la gente le interesó mucho, y me pidieron que siguiera escribiendo sobre esos temas. Y decidí que iba a entrevistar a mis padres para hacer pequeños textos y poco a poco se fue organizando un libro. Y mi vida también. Porque me di cuenta de que empezaba a conocer a mis padres, su pasado en Ucrania, en la Unión Soviética, de dónde venían ellos, qué tipo de mundo conocieron que yo desconocía, qué significado tenía que yo hubiera nacido en México.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–En Las genealogías cuenta que a veces su padre corregía la infancia de su madre. ¿Corrigió los recuerdos compartidos, aquellos en los que usted ya era testigo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Yo transcribí las grabaciones; era evidente que era necesario reestructurarlas, darles un hilo conductor, porque si no perdían todo sentido; eran textos que necesitaban organizarse para que tuvieran un significado más completo. Muchas veces agregaba cosas que pensaba que ellos pensaban. Así que en ese sentido, quizás corregí la memoria de mis padres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–En ese libro recuerda también el azar que hizo que un barco holandés con sus padres a bordo llegara a México, cuando en realidad el destino final era Estados Unidos. ¿Qué impacto tuvo esta cuestión del azar?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Ese azar rige todas las migraciones, porque la gente que migra probablemente tenga un destino definido, pero ese destino puede cambiar a lo largo del trayecto. En el caso de mis padres, podrían haber llegado a los Estados Unidos, porque mi padre –que tenía familia en Filadelfia– recibió dinero para irse con mi madre y dos hermanas de mi padre, para que tomaran un barco rumbo a Filadelfia. En el trayecto, un poquito antes de que iniciaran el viaje, se decretó una ley que ponía una cota para los inmigrantes en Estados Unidos: sólo los padres podían entrar. Cuando mis padres tomaron el barco, sabían que se dirigía a América latina, que pasaría por Cuba y Veracruz (México). Al llegar a Cuba, advirtieron que si les daban diez dólares más podrían llegar a México; entonces el capitán del barco les dio diez dólares y yo nací en México (risas). Yo conocí a la familia materna en el año ’81, poquísimo antes de terminar el libro, porque decidí que no podía terminar Las genealogías si no conocía la tierra donde habían nacido mis padres, ver un poco el paisaje, escuchar el idioma, sentir la comida, los olores. Corroboré que las famosas estepas de las que hablaba mi padre, que era poeta, no tenían nada que ver con las estepas que me imaginaba. Yo fui la única que me atreví a ir a la Unión Soviética y conocer a mis primos hermanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como acostumbra, Glantz evoca ese encuentro con la punta de lanza de su exquisita ironía, que le permite exprimir sonrisas y carcajadas donde abundan las lágrimas. “Cuando llegué a Odessa, me alojé en un hotel que estaba en la calle Lenin, pero mis primos vivían en la calle Marx. Llegué, toqué el timbre y me abrió la puerta una señora. Yo no hablaba ruso, hablaba muy mal idish, y le dije en español: ‘Mi, Margo Glantz’. Nos besamos, nos abrazamos; me llevó a la casa, que era muy pequeña, muy precaria. Tenía una mesa en la sala y debajo de un vidrio estaban las fotografías de mi hermana mayor y la mía. Somos cuatro hermanas; las dos menores no merecieron tener una vitrina en la casa de mi prima. Pero yo me vi en esa foto, cuando tenía cuatro o cinco años, con la cabeza llena de rulos. Me emocioné mucho; las dos nos pusimos a llorar. Eso fue una unión de lágrimas.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Ha confesado que es una gran llorona, ¿no?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Ahora ya no lloro, pero lloré mucho de chica. Mi padre decía que había nacido en un campo de cebollas (risas). Pero luego la vida me endureció.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“A mí nunca me gustó mi nombre –se lee en Las genealogías–. Abundan las Margaritas en la literatura nacional como lo demostró muy bien Gabriel Zaid: Margarita Gautier, Margarita Ledesma, Margarita está linda la mar...Margarita Glantz, Margarita (...) Tarareo la letra del tango: ‘Ya no sos mi Margarita, ahora te llamás Margó’ (...). Además, cuando me dicen Margarita siento que sigue el regaño, también la lenta y progresiva mutilación de los pétalos, y la monótona letanía de si me quiere mucho, poquito, nada, y vuelta a empezar”. Glantz vivió su infancia en un barrio pobre de la ciudad de México. Su padre, un poeta en lengua idish, tenía una zapatería. Cuatro hermanas dormían en una única habitación. “Para poder sobrevivir leía muchísimo a Julio Verne o a Alejandro Dumas y escuchaba tangos. Rosita Quiroga, por ejemplo, era mi adoración. Esa canción maravillosa, ‘Negro mío... tarde comprendí tu inmenso amor...’; desde los diez años la llevo en mi corazón”, reconoce la escritora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–El viaje es muy importante tanto en su vida como en su literatura. Alguien que viaja constantemente, ¿cómo compatibiliza ese moverse con escribir, cuando la escritura se supone requiere reposo, quietud, estar en un lugar?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–A veces estoy en mi casa (risas). Tengo una cualidad muy grande y es que cuando viajo escribo. En mis viajes, todos mis compañeros lo primero que hacen frente a un lugar, no importa cuál sea y en dónde sea, es sacar una cámara. Casi no ven los lugares por sacar fotos. Lo que siempre hago es escribir diarios. Y esos cuadernos de viaje sirven para una escritura más organizada. Trato de transcribir esas anotaciones lo más pronto posible, porque mi caligrafía es tan mala que a veces no entiendo lo que escribo. Otra cosa que ha sido un asidero es la colaboración periódica en los diarios, que me obliga a escribir. Por más que esté en movimiento, me detengo un momento y me dedico una mañana a pasar mis notas. Esto me ha permitido combinar el estatismo con el dinamismo de una manera mucho más coherente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–¿Cómo explicaría esa obsesión que tiene con el cuerpo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Siempre he tenido interés por el cuerpo erótico, el cuerpo violentado. He sido profesora en la universidad por más de cincuenta años, y uno de los temas que me ha preocupado es el cuerpo en todos sus contextos: el cuerpo erótico y el cuerpo enfermo, el cuerpo fragmentado. He trabajado mucho a Sor Juana Inés de la Cruz y a las monjas de su entorno. El cuerpo femenino en los conventos es sometido a un intenso trabajo de deconstrucción, de violencia, para que ese cuerpo se convierta en un cuerpo santo, hasta perder todas las características de lo femenino, porque se pierde hasta la menstruación por las flagelaciones. Después de que han acabado con su cuerpo, pueden empezar a ser místicas. Ese tipo de relación entre la mística y la ascética y los ejercicios corporales que las monjas hacían las obligaba a concentrarse en el cuerpo y encarnizarse contra él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–¿Quizá le interesó tanto el cuerpo porque no había sido trabajado literariamente?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Creo que sí ha sido trabajado, pero el cuerpo femenino era un cuerpo objeto. Trabajé muchos escritores, Flaubert, Balzac, Stendhal, para los cuales el cuerpo femenino era el territorio de la ficción. Cómo se veía ese cuerpo, cómo se atendía, cómo se escribía, cómo se fragmentaba, fue uno de los objetivos principales en mi docencia. Es un tema que me obsesiona profundamente; a medida que fui fragmentando el cuerpo, lo fui destazando en mi propia literatura. Tengo textos en donde el pelo es el protagonista; en otros los senos, los pies. Ahora estoy escribiendo un libro sobre los dientes. ¿Por qué esa obsesión con el cuerpo, con la fragmentación del cuerpo? No lo sé explicar muy bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–¿Cómo fue su ingreso a la Academia de la Lengua Mexicana? ¿Es un ámbito que sigue mirando con cierta desconfianza su literatura?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Sí, creo que la sigue mirando con desconfianza. Cuando entré a la Academia, al poco tiempo salió Apariciones, un libro erótico en donde la sexualidad está trabajada de una manera muy descarnada, y el presidente de la Academia me dijo: “Margo, ¿por qué escribes esas cosas tan feas, tú que eres una muchacha tan buena?” (risas). Estar en la Academia es un honor, pero también un aburrimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–¿Qué es lo que la aburre?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–La Academia es como una morgue. Cuando llegué había una cantidad de gente que se iba muriendo, entonces creía que me iba a morir pronto. No sé si me produce terror o aburrimiento... Aburrimiento por la cantidad de muertos; terror porque voy a ser la próxima (risas). Soy muy poco académica.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6638789031075782218-7810278689562384326?l=teoriaycriticaliterariafhycs.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://teoriaycriticaliterariafhycs.blogspot.com/feeds/7810278689562384326/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://teoriaycriticaliterariafhycs.blogspot.com/2011/04/feria-entrevista-la-escritora-mexicana.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6638789031075782218/posts/default/7810278689562384326'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6638789031075782218/posts/default/7810278689562384326'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://teoriaycriticaliterariafhycs.blogspot.com/2011/04/feria-entrevista-la-escritora-mexicana.html' title='FERIA ENTREVISTA A LA ESCRITORA MEXICANA MARGO GLANTZ'/><author><name>Teoría y Crítica Literaria</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13520114878180614447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-3F3nH7ZaPnE/TayWKPe5gfI/AAAAAAAAALc/Y1LzZ9rt8VU/s220/100_1776.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6638789031075782218.post-5828555571422757177</id><published>2011-04-15T14:21:00.000-07:00</published><updated>2011-04-15T05:34:53.281-07:00</updated><title type='text'>Clases de Teoría y Crítica Literaria II: quiero que me cuenten las aventuras de sus almas</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="data:image/jpg;base64,/9j/4AAQSkZJRgABAQEBLAEsAAD/2wBDAAMCAgMCAgMDAwMEAwMEBQgFBQQEBQoHBwYIDAoMDAsKCwsNDhIQDQ4RDgsLEBYQERMUFRUVDA8XGBYUGBIUFRT/2wBDAQMEBAUEBQkFBQkUDQsNFBQUFBQUFBQUFBQUFBQUFBQUFBQUFBQUFBQUFBQUFBQUFBQUFBQUFBQUFBQUFBQUFBT/wAARCABQADQDAREAAhEBAxEB/8QAHwAAAQUBAQEBAQEAAAAAAAAAAAECAwQFBgcICQoL/8QAtRAAAgEDAwIEAwUFBAQAAAF9AQIDAAQRBRIhMUEGE1FhByJxFDKBkaEII0KxwRVS0fAkM2JyggkKFhcYGRolJicoKSo0NTY3ODk6Q0RFRkdISUpTVFVWV1hZWmNkZWZnaGlqc3R1dnd4eXqDhIWGh4iJipKTlJWWl5iZmqKjpKWmp6ipqrKztLW2t7i5usLDxMXGx8jJytLT1NXW19jZ2uHi4+Tl5ufo6erx8vP09fb3+Pn6/8QAHwEAAwEBAQEBAQEBAQAAAAAAAAECAwQFBgcICQoL/8QAtREAAgECBAQDBAcFBAQAAQJ3AAECAxEEBSExBhJBUQdhcRMiMoEIFEKRobHBCSMzUvAVYnLRChYkNOEl8RcYGRomJygpKjU2Nzg5OkNERUZHSElKU1RVVldYWVpjZGVmZ2hpanN0dXZ3eHl6goOEhYaHiImKkpOUlZaXmJmaoqOkpaanqKmqsrO0tba3uLm6wsPExcbHyMnK0tPU1dbX2Nna4uPk5ebn6Onq8vP09fb3+Pn6/9oADAMBAAIRAxEAPwDkFLnT0ErEZbKmRlBwR1OeTwP5Y7Z8/T2t4Lpra/3dt/8Ag9ba68vvEHnedFsMhyD945Axxyf0/Wujk5JXt8v6/rYzvdWuSIwd2P7ze78FAB6g45x1IrOSaSWlkuv4FLVnmHx1AHhWw29Ddr3/ANh+2a6Vdt3JXkY/wi+Bep/EOCS9kRLLTQp23VxwHI6hR7dSeg/EUSmojtcg+InwK1fwPMc7NQtHZvJv7NWML4J+U5+63se4OMgZojNSG1Y8sdSGIPBHFWB9iv5t3FhnKKo53dmxypPUdOM+n4150OSk1ZXv+V9H266/8Mi5c09xFlDJlkWTJ5Ocbj175znB7Vbg07J2/Tp5W+8lO61Q2IeYwQLgFgEJOQhI4PTpnP6U5PlXM36+dgWuh558ebRrnQdPigIeSa/TYm3BYtG+OT9R+dVQbas1tpv20/Mckr3RyNnfeO9Ms7SO70WW/wBKs1IhtLqJmtlIJBbarAMcg8tnmuqxJ6BqfxZ8U+MfC8ttc+G7uSVoo8yWrkqAcsrYX7oyhPOfu+1SoJCZ8/eINPv9K1Bl1W2lsrqYGby5V2sQWIzj6g/lVjPraFiJFeUJLF9xlLDLcDv14BHQdq85r3OWF099npv8tfXqX1vLVEAyjCML12878gdT1Bx6/wCc1vuuZvv0/R6/16GfkSJNG5yUJ2A5C4HvyT6Hp9fas3CUVa+9v6+a3/4JSkmee/He0muvC1gttFLNIl4oZYo2OCEkBI5JPbnjtTot8zv67+nlp+JUtjg9KvJ7XTLe2uofOkjJkMjQyhwxIbDHyGLYAI5JHJxjnPZdMgu3esyXSy7rOJHnVwxFq+Az4JbH2Y4xtx8uCM8UXA81v4bq3mCXKXO7GVLq3IyeRnnGc0XA+u2nc2yH5yuSAcAL24xj0H8jXDGnHmtpt8+uv4/minJ2EilyhiEYdSV+UY646ep/zzVyjZ87dnr/AF/X3Ep6WsNWRoyAWGSgIK8EEnPP51TipbLr8tP+GEm0Pw9w/mMrEEkjByWBPYd+mOP0xUaU1yJ/8D17b9fxK1k7/wBf16DZHdsn5IWH3gg5HOCPyx/k1UVFaavtf7xNv0HTjLMwcMpcKW2Arz83r14NRB6JNa2vvrpp9w5eojaVqV6Feysp7qJV2mS1iZlz6ZHfBHXnpUyxWEou1eoot62dr/1e4ezqT1hHT5kaFmjjcrsXCkLGcDOPQg+n51torxvd67k6vUlknG1lYhiF8sEAFR+f48g+lRGDumvXz/r5dynLoDSPsBIRgVAIO5eMZJP5j9KFGN7K/wCD/rYG3YZJIN7eYm5skAhht789OeeferjF2XK/w1/4HbyJb11QZeSORh8wJBz6EnPJP0/Si0YyS/rT09fxDVpsBHtdwzHb93IByF57D6dKXNdJpa/rp39QtqypcM8UpT5fl4rrpxjUjzdzKWjsWlKLFhWGcCMrjeXB7gkcdunNci5m02vPta3e3/DG2i2HmJJJW2tvVW+UOcs3bqO3WkpSjFX0b3t0/wCCFk2xrKzx4ZTgNy2Mk+vHr0zn0HrTTSd0/wCun62tvqFm1qMlThQQM5+Yhuvb1xxVxlq2vy+f4ktEqyzj91huQxI6H1J+vH6Vm4U/j9Cry2IY2SQbVXbwfvN1Pb+QrWSlHWT7Epp6I0LHTbaa3DXGj6pqDZwsljchUUf3SPJk5zk9RwRx3PDWxE4ztDE06a7Ti7+q/eQ06bPVPXoumnTTjrFv5/8AAKvlK8Ee+QB1AyQOWyOvH1/ED167xm1J8q0f4f1+DfbbFpNasijwSoLbTyWXd2zz24/wraWl2l/X3/0yEL+68yQs5KnOe/fjn8fT8KXv2Vlr/X9b/MNLu47ADFUIZcnpk4Hoc4/pU6tJy/r03/UfkhglaRpCDkNkHDcnrj/OOlW4qKV+lun3/wBdxXbuPS0kuZYVSKaWaZlVEVfmkLcDGOp7VUJXbirafh5A11Z9D+E/2Tv7U0eObXr29tdUyPNtLJoiLfKhgjlyMvggnHAyB2NdcKMYxXO9SHq9D52I85Q0eEYAOCD2HBx6HPPvmuCL5NJarb+vlp5Gj11ROTudmw7SKfmZBu524PB9/wD9VZJWSWln3066f117l7u/UjjVoyHDkA7RjON6keh9xjrVyalo13+T/ryJSa1uCgRh96qVI3LtbK59MfiePp2pt81uV+W2v9aL/hw23CG0lup1ihjeWSTACKCSSRwBj61rGV9F/WpNj6e+F/wkm+Gtvp+pajEsvjrVV8vTLJkG3TYsHdcSL0MgDEDsM988enhsPGCdSeqWvz2svu1/q8SfRH1j4U8DR6fodvDIzNJjczvyzseSxPck5Nc05ucnIa0PyxiHlwMsczF/lZAn8RHcg9O/5duM+a/eknKOnXy9Pw/4Ottdk0mNubZlcsy4OQQrkAkE9Qv17e9aU6iasn/XqTKLWrGq4jhKHBJCkcBsY/8A19qbTlO68+63/wCG/rqJ2Vi1otpb3N9FBqF19jtHcJLO44jBIyT6kf0rTmi6kX0/r8BJaO59s+APhN4E+DvhWPxY8qa1dpF5sOoTEOvTIMQBIAORg8n0PNevTp80vZ0la5m+7Oz+DPhu88T6ndeMNaQ/bL0jy43/AOWEI+6g9+59zRi6kVajT2QRXVnuIAAwOBXmln472l1De2Syi6jeGSMOhEm7cCMrzj5hjp25H48bi4SXLHX0+976f18rTundkskbvavKFYWoYK8ijKeZgkKPwz+VEWlUUPtdF1t3BpuPN0/C5HJeJmQpgb+NwXkdOevsa0jRel+nn6+X9bEua1sV7iKCaNo3ZpAxBJyBuPuDnNU4ymrSVv6+XyFdLZn0h+zH4L8T+IvCg0fVkk/4RaO+W601Xc5JBbfgH/lkTtIH94E969HD1ZUISu9X+Wn9feS1dn3jomlxaPpkFrEoVUUAgetcr1KL9ID/2Q=="&gt;&lt;img 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border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la clase pasada, el 12 de abril: &lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;br /&gt;La clase del 11/0&lt;/span&gt;4 Comenzamos debatiendo el artículo de BORIS EICHENBAUM (http://en.wikipedia.org/wiki/Boris_Eikhenbaum y http://www.humanas.unal.edu.co/img/Nuevo/literatura_teoria_historia_critica/6/6_trad_1.pdf ) en el cual sintetiza las ideas de los formalistas. A partir de las consultas y cuestionamientos del profesor Paez, se hizo una comparación entre la división del texto en contenido y forma contra la cual avanza el formalismo y la mirada de una filosofía que separa al hombre en cuerpo y alma. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para la próxima clase seguimos debatiendo el formalismo ruso&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;br /&gt;El trabajo de este año&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según Anatole France:  "El buen crítico nos cuenta las aventuras de su alma a través de una obra maestra". No olviden &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;la tarea&lt;/span&gt; que tienen: escribir en sus bitácoras de lectura todo lo que piensen, asocien, sientan, como dice Barthes en su &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Crítica y verdad &lt;/span&gt;(reseñado en el &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Panorama del desarrollo...&lt;/span&gt; en este mismo blog): "Hacer una segunda escritura con la primera escritura de la obra es abrir el camino a márgenes imprevisibles, suscitar el juego infinito de los espejos..."  porque "Leer es desear la obra...Pasar de la lectura a la crítica es cambiar de deseo, es desear, no ya la obra, sino su propio lenguaje...es remitir la obra al deseo de la escritura, de la cual había salido. Así da vueltas la palabra en torno del libro: leer, escribir: de un deseo al otro va toda la literatura".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La idea, ya lo saben, es que todos comiencen a escribir un cuaderno en el que vayan redactando en detalle aquellas reflexiones sueltas que se les ocurran mientras leen/ leemos los textos. Aquellas notas en el margen hechas al pasar se vuelcan luego en un cuaderno personal.  Lo que piensan, lo que sienten, con qué establecieron relaciones (otros textos, anécdotas, sucesos personales, una película, una foto).  Se trata de ir escribiendo semana a semana una suerte de diario personal de las lecturas que vamos haciendo en clase. Luego el trabajo seguirá en sucesivas elaboraciones de ese material. ¿Cómo seguirá? esperen. A su tiempo van a descubrirlo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6638789031075782218-5828555571422757177?l=teoriaycriticaliterariafhycs.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://teoriaycriticaliterariafhycs.blogspot.com/feeds/5828555571422757177/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://teoriaycriticaliterariafhycs.blogspot.com/2011/03/la-primera-clase-de-teoria-y-critica.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6638789031075782218/posts/default/5828555571422757177'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6638789031075782218/posts/default/5828555571422757177'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://teoriaycriticaliterariafhycs.blogspot.com/2011/03/la-primera-clase-de-teoria-y-critica.html' title='Clases de Teoría y Crítica Literaria II: quiero que me cuenten las aventuras de sus almas'/><author><name>Teoría y Crítica Literaria</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13520114878180614447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-3F3nH7ZaPnE/TayWKPe5gfI/AAAAAAAAALc/Y1LzZ9rt8VU/s220/100_1776.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6638789031075782218.post-6544314174816567443</id><published>2011-04-15T09:56:00.000-07:00</published><updated>2011-04-15T05:44:25.753-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Emma Zunz'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Borges'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='enunciación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='punto de vista'/><title type='text'>Las clases de Teoría y crítica literaria en el segundo año</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/-MYZZRuV6l1o/Tacnx2RlFWI/AAAAAAAAALU/8l05FTSPbq8/s1600/comocromo160.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 160px; height: 173px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-MYZZRuV6l1o/Tacnx2RlFWI/AAAAAAAAALU/8l05FTSPbq8/s320/comocromo160.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5595484799367452002" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El 14 de abril de 2011, analizamos el cuento "Emma Zunz" para recorrer dos relatos diferentes: el narrado y el de la narración. Este narrador fugaz que aparece por momentos detrás de de una primera persona del plural como una suerte de testigo de las voces que alguna vez retuvieron esa historia, una especie de investigador y rastreador de una crónica a la cual le faltan datos. Por momentos sabe, por momentos imagina para reconstruir. La historia del narrador y de su narratario va por debajo de la historia de Emma Zunz y su venganza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por la tarde analizamos el cuento de Cortázar "Usted se tendió a mi tu lado" para observar un doble narratario-personaje. &lt;br /&gt;Leímos "No se culpe a nadie" que analizaremos el jueves 28. Recuerden traer las cartillas o lo que deseen analizar en clase. &lt;br /&gt;Felices Pascuas a los creyentes y buen descanso para todos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Recordamos las primeras clases: &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.guiascostarica.com/alicia/img/alice15a.gif"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 363px; height: 480px;" src="http://www.guiascostarica.com/alicia/img/alice15a.gif" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;7/04 &lt;/span&gt;En esta clase analizamos varios poemas de Oliverio Girondo, unas estrofas del Martín Fierro que remiten a los cantares de gesta, dos cuentos de Cortázar: "Continuidad de los parques" y "La noche boca arriba". &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A través de estas lecturas estuvimos trabajando el tema del narrador y el narratario, el sujeto lírico, la voz y la mirada y los aspectos que nos pueden guiar en el análisis y la interpretación del texto literario como los aspectos visuales del poema, las estrofas, los versos, los elementos que marcan el ritmo. &lt;br /&gt;No olviden ir leyendo la bibliografía obligatoria del programa  Por el momento hicimos referencia a los textos de Poe, Filinich, Barthes y Tacca. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;del 24 al 31 de marzo: Durante los primeros módulos de T y C en el segundo año, todos estuvieron recordando y contando sus primeras experiencias con los libros. De qué manera la lectura los había ido atrapando. La voz del padre a través de la lectura de un cuento infantil, la recuperación de la infancia, el refugio para huir de los problemas familiares, la censura de los mayores, el desafío de algo que se presentaba como misterioso, la voz de un hermano que recita versos oscuros que producen temor y placer al mismo tiempo. &lt;br /&gt;Lo prohibido, lo oscuro, lo difícil, la muerte, lo perdido, la falta. A veces, hasta lo obligatorio. &lt;br /&gt;Nada de lo relatado se parece mucho a las condiciones que alguna pedagogía trasnochada pretende imponer en las escuelas. &lt;br /&gt;Las historias narradas nos remiten más bien a la &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Poética&lt;/span&gt; de Aristóteles, a la catársis que producen el horror y la piedad. &lt;br /&gt;Alguien recordó una rima sombría de Becquer, "Cerraron sus ojos" (pueden escucharla aquí: http://www.youtube.com/watch?v=zdZLWNbtGk8&amp;feature=related ). &lt;br /&gt;Reconocimos el tema romántico: recordamos a Poe y "El cuervo" y sugerimos (o mejor dicho, dijimos que era parte del programa y de la bibliografía obligatoria) leer ese poema de Poe y su artículo "Filosofía de la composición". &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí Vincent Price recita el poema subtitulado: http://www.youtube.com/watch?v=XXSbafnPsiU &lt;br /&gt;Otro recitado: http://www.youtube.com/watch?v=sXU3RfB7308&amp;feature=related &lt;br /&gt;y Homero Simpson también lo recuerda:http://www.youtube.com/watch?v=VI2WfwRBOmE&amp;feature=related &lt;br /&gt;En cuanto a la "Filosofía de la composición": una referencia en Wikipedia que remite a varias ediciones, una en especial al cuidado de Julio Cortázar: http://es.wikipedia.org/wiki/Filosof%C3%ADa_de_la_composici%C3%B3n&lt;br /&gt;Allí mismo encontrarán un enlace al texto completo en inglés y en español. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí una reminiscencia local para los que aman el tango,para que vean que el tema romántico siempre sigue vigente: http://www.youtube.com/watch?v=3rV48u-3f1A&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este blog, el escritor, médico y psicoanalista Carlos Chernov alude a ese ensayo de Poe en un texto en el cual explica su propio cuento "La composición del relato" de su libro &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Amores Brutales&lt;/span&gt;. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Leímos y analizamos el poema de Becquer y después leímos y analizamos un par de cuentos de Cortázar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Terminamos de leer "La noche boca arriba" sugerido por alguien a quien el cuento le había provocado zozobra.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6638789031075782218-6544314174816567443?l=teoriaycriticaliterariafhycs.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://teoriaycriticaliterariafhycs.blogspot.com/feeds/6544314174816567443/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://teoriaycriticaliterariafhycs.blogspot.com/2011/04/las-clases-de-teoria-y-critica.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6638789031075782218/posts/default/6544314174816567443'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6638789031075782218/posts/default/6544314174816567443'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://teoriaycriticaliterariafhycs.blogspot.com/2011/04/las-clases-de-teoria-y-critica.html' title='Las clases de Teoría y crítica literaria en el segundo año'/><author><name>Teoría y Crítica Literaria</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13520114878180614447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-3F3nH7ZaPnE/TayWKPe5gfI/AAAAAAAAALc/Y1LzZ9rt8VU/s220/100_1776.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-MYZZRuV6l1o/Tacnx2RlFWI/AAAAAAAAALU/8l05FTSPbq8/s72-c/comocromo160.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6638789031075782218.post-840683863404359183</id><published>2011-04-02T13:10:00.001-07:00</published><updated>2011-04-03T06:49:55.912-07:00</updated><title type='text'>Carlos Chernov y Poe</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://content.cyberferia.com/getcover.ashx?ISBN=9789875780071&amp;size=2&amp;coverNumber=1"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 87px; height: 140px;" src="http://content.cyberferia.com/getcover.ashx?ISBN=9789875780071&amp;size=2&amp;coverNumber=1" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;El escritor Carlos Chernov nos envió un texto presentado en la Vigésima Feria del Libro, en Buenos Aires, en la mesa "Cómo escribo un cuento", el día 25 de marzo de 1994. El texto fue publicado en el suplemento literario del diario “Clarín” en el mismo año.  Agradecemos su colaboración para nuestro blog. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Chernov habla de su cuento "La composición del relato" del libro &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Amores brutales&lt;/span&gt;  y articula algunos conceptos de la "Filosofía de la composición" de Edgar Allan Poe. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;br /&gt;EL HORROR&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cuento La composición del relato de mi libro Amores brutales alude a La filosofía de la composición, ensayo de Poe. El tema del cuento es el horror y el acto de escribir. Trata de un club cuyos socios juegan a imaginar narraciones a partir de pedazos de cadáveres diseminados ex professo por el campo. Como ciertos detectives y médicos forenses, se valen del método inductivo-deductivo propio de las ciencias naturales. El juego, un ejercicio necrofílico, consiste en reconstruir las circunstancias de la muerte; no interesa la historia de la persona, sólo el trance culminante del morir. En esto se comportan como las películas pornográficas y las de violencia: las historias son meros vehículos para alcanzar la evacuación final; a veces mediante la exposición descarnada de zonas anatómicas prohibidas, otras -al decir de Jacques Lacan- a través de "imágenes de mutilación, de desmembramiento, de dislocación, de destripamiento, de reventamiento del cuerpo,..."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     La muerte es el momento en que nos transformamos de nuevo en cosa, el momento en que nos separamos de la palabra, es también el momento que suscita más palabras. En La composición del relato el narrador comenta: "El dedo, como todo resto humano -como la calavera a Hamlet-, invitaba a meditar. Pero él no cavilaba acerca del sentido de la vida y de la muerte, se preguntaba por cosas concretas". En La filosofía de la composición, donde analiza cómo escribió su poema El cuervo, Poe sostiene que la tristeza es el más auténtico y bello de los tonos poéticos, y que el tema más melancólico es el de la muerte de la mujer amada evocado por su amante desolado. El personaje de El cuervo interroga al pájaro acerca de su perdida Lenore, "...di a esta alma dolorida si algún día en el Edén besaré a la santa joven que Lenore llaman los ángeles". En cambio, en La composición del relato no hay historias de amor, la muerte no es abordada desde los afectos humanos, los personajes casi no tienen identidad, se los define por su raza, son meras funciones de soporte de la trama. El Edén de Poe, el reino de los muertos, actualmente ha retrogradado a reino de los cuerpos. La narración vaga alrededor de un resto anatómico, el punto de máxima condensación de nuestro ser material.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     Ocurre que en esta segunda mitad del siglo XX la muerte y el mal se volvieron muy extraños. Soportamos la masacre industrializada del holocausto; asistimos a la bomba atómica que puede destruir al mundo por completo y mata de cáncer a gente aún no nacida; vivimos durante décadas signados por el oxímoron de la guerra fría; sufrimos la desaparición de las personas y el vacío emocional de guerras engañosas que sólo parecen ocurrir en la pantalla del televisor; se crearon neologismos como Ecocidio o Megamuertos. Poe atravesaba por tristezas exaltadas, a nosotros las formas modernas del horror, los excesos y sus cifras, nos dejan aturdidos. La muerte ha enfermado de tanta irrealidad que un pedazo de cadáver usado para inventar un cuento parece una necesaria vuelta a las fuentes. Poe escribió con la misma maestría relatos de horror y otros de lógica indestructible. Cuando, por sus cuentos de horror, lo acusaron de imitar a ciertos románticos alemanes el poeta respondió: "El horror no es de Alemania, es del alma". (Sin embargo, precisamente Alemania.) Tanto en la explicación de la escritura de El cuervo como un puro acto intelectual, como en la invención del cuento policial de razonamiento, reconozco en Poe a un hombre del Iluminismo; a pesar de su afición por el espanto creía en la inteligencia, a nosotros las obras de la inteligencia nos han desilusionado. Entre el universo de Poe y el nuestro media la distancia que va desde su Nunca más (Nevermore) por la amada muerta, hasta nuestro Nunca más de la CONADEP.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;DIGRESIÓN TÉCNICA    &lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;     Como en la época de Poe, vivimos dentro de los dominios de la razón, en el apogeo de la ciencia. Si una de las características más preciosas de la literatura es la verosimilitud, los escritores no podemos desconocer que las ciencias físico-matemáticas son la medida de verdad de todas las cosas, lo que no se acomoda a sus patrones de descripción no puede llamarse real. Su poder hipnótico es tan grande que ante ella todo el mundo suspende su juicio crítico. Si, para Heidegger, el lenguaje es la morada del ser; valga la paráfrasis, la ciencia es la morada de la certeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     Cuando un escritor parodia los modos de la ciencia gana en verosimilitud, pero lo mortifican ciertos inconvenientes. La imitación del discurso científico supone un sacrificio: se debe renunciar a escribir y resignarse a ser meros redactores. El estilo de la ciencia pretende ser impersonal, desapasionado; postula la objetividad del observador, el desvanecimiento del autor. Redactar significa compilar, poner en orden, referir por escrito cosas sucedidas, acordadas o pensadas con anterioridad. Compilar es reunir en un solo cuerpo de obra partes, extractos o materias de otros varios libros o documentos. Proviene del latín, de cum y pilare, de pilus, pelo; quiere decir recoger pelo tras pelo. Compilar es pues formar un todo con pelos, noticias, datos etc... Si compilo no invento, refiero cosas ocurridas; parece que no miento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     Para los romanos los pelos eran las menudencias, las cosas de poca monta. Decían por ejemplo: Pili non facio, no me importa un bledo. E Cappadocia ne pilum quidem, no he recibido la menor noticia de Capadocia. O sea que compilar es coleccionar pequeñeces. En mi opinión esto es fundamental porque creo que el efecto de verosimilitud, en cualquier tipo de literatura, sea ésta de ficción o científica, se logra consignando los detalles menores, las trivialidades. Los detalles parecen desenmascarar el mecanismo íntimo de la experiencia; se los supone verdades secretas arrancadas a la materia, en el caso de las ciencias, y a la vida, en el caso de la literatura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                     &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     La filosofía de la composición es un elogio de la lucidez. Se trata de un texto curioso, en él Poe analiza -o finje analizar- paso a paso, la redacción de El cuervo. Según el poeta, su escritura fue un acto deliberado, dirigido a producir efectos precisos en el alma del lector. Dice: "... en ningún momento esta composición se debe, ya al azar, ya a la intuición: la obra fue adquiriendo forma gradualmente con la precisión y la consecuencia rígida de un problema matemático." Es obvio que hasta para el mismo Poe escribir supone ocasiones de inspiración, de llamado de la musa, de producción inconsciente combinada con trabajo intelectual. Sabemos que si lo que escribimos no nos sorprende no hubo escritura, que si uno piensa demasiado antes de escribir se queda con lo que ya sabía o, peor, llega al vacío de la interpretación. Y si bien creo que el análisis que hace Poe es, como dice Borges, extraño y nada convincente, advierto que esta idea de la composición como ejercicio matemático coincide con la etimología de la palabra cuento y con el sentido profundo del lenguaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     Contar proviene del latín computare. Contar reconoce dos sexos bien diferenciados: cuenta y cuento, ya sea que se opere con números o con letras. Cuenta significa numerar las cosas. Cuento es la relación de palabra o por escrito de un suceso verdadero o fabuloso. Computare es el pensamiento; el rigor de las imágenes no es suficiente para pensar, pensamos en letras y números: unidades discretas, claras y distintas; aquello que puede ser dicho y, por lo tanto, fijado en un sistema de notación. Marcadas por la precisión de la lengua las ficciones deben ser operaciones exactas. Las ficciones acrecientan la capacidad representacional de una lengua, aumentan su inteligencia. Los cuentos y los poemas breves remedan mejor la forma acotada de las ecuaciones; los poemas extensos y las novelas impresionan como incurablemente laxos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     Poe afirma que compuso El cuervo como un problema matemático; suena chocante que transformara en frío cálculo el dolor por la muerte de su amada. Sin embargo, el pobre sólo trataba de aliviar su corazón. Ocurre que el mal, la muerte, arrasa con los frágiles significados que los humanos queremos darle al mundo. Frente al horror nos quedamos sin palabras. Justamente por eso escribimos, angustiados nos esforzamos por recuperar el sentido, la escritura es lenguaje cargado de sentido al máximo. Donde terminan las palabras comienzan las letras.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6638789031075782218-840683863404359183?l=teoriaycriticaliterariafhycs.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://teoriaycriticaliterariafhycs.blogspot.com/feeds/840683863404359183/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://teoriaycriticaliterariafhycs.blogspot.com/2010/06/colaboraciones-hoy-carlos-chernov.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6638789031075782218/posts/default/840683863404359183'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6638789031075782218/posts/default/840683863404359183'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://teoriaycriticaliterariafhycs.blogspot.com/2010/06/colaboraciones-hoy-carlos-chernov.html' title='Carlos Chernov y Poe'/><author><name>Teoría y Crítica Literaria</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13520114878180614447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-3F3nH7ZaPnE/TayWKPe5gfI/AAAAAAAAALc/Y1LzZ9rt8VU/s220/100_1776.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6638789031075782218.post-5285627341648874569</id><published>2011-04-02T13:10:00.000-07:00</published><updated>2011-04-03T06:44:01.430-07:00</updated><title type='text'>Crítica y verdad (una síntesis del libro de Roland Barthes)</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_bIrzow4FeGI/S_BhGI57grI/AAAAAAAAAGI/N9ggGGUsxAY/s1600/Los+Molinos,+Elena+021.JPG"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_bIrzow4FeGI/S_BhGI57grI/AAAAAAAAAGI/N9ggGGUsxAY/s320/Los+Molinos,+Elena+021.JPG" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5471980305352721074" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="mso-pagination:none"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi- font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="mso-pagination:none"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi- font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Barthes, Roland&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;; &lt;u&gt;Crítica y verdad&lt;/u&gt;. /México/, Siglo veintiuno editores, /1985/.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-pagination:none"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi- font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Título original&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;: Critique et verité&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Primera edición en francés de 1966&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Argumento general&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;: defensa de la "nueva crítica" frente a los ataques de otros autores, en especial de R. Picard en su &lt;u&gt;Nouvelle critique ou nouvelle imposture&lt;/u&gt;, Paris, J.J.Pauvert, 1965.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;"Hacer una segunda escritura con la primera escritura de la obra es abrir el camino a márgenes imprevisibles, suscitar el juego infinito de los espejos..."&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;"Mientras la crítica tuvo por función tradicional el juzgar, solo podía ser conformista, es decir conforme a los intereses de los jueces. Sin embargo, la verdadera "crítica" de las instituciones y de los lenguajes no consiste en "juzgarlos, sino en &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;distinguirlos&lt;/i&gt;, en &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;separarlos&lt;/i&gt;, en &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;desdoblarlos&lt;/i&gt;. Para ser subversiva, la crítica no necesita juzgar le basta hablar del lenguaje, en vez de servirse de él."&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:8.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;LO VEROSIMIL CRITICO&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Si se aplica el criterio de verosimilitud aristotélico a las obras de masa, tal vez se pueda reconstruir lo verosímil de nuestra época porque tales obras jamás contradicen lo que el público cree posible por imposible que aquello sea, histórica o científicamente. Así también existe un verosímil crítico que no permite contradecir lo que proviene de la tradición.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Este verosímil se sustenta en cuatro reglas básicas: la objetividad, el gusto, la claridad, la asimbolia que son analizadas por Barthes en la primera parte de este libro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:8.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;LA OBJETIVIDAD&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;: ¿Qué es la objetividad en materia de crítica literaria? El idioma no es nunca sino el material de otro lenguaje que no contradice al primero y que se halla lleno de incertidumbres. ¿A qué instrumento de verificación, a qué diccionario iremos a someter este segundo lenguaje profundo, simbólico, con el cual está hecha la obra y que es precisamente el lenguaje de los sentidos múltiples?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;La obra tiene un sentido literal del cual, en caso necesario, nos informa la filología; la cuestión consiste en saber si tenemos o no el derecho de leer en ese discurso literal otros sentidos que no lo contradigan; a este problema no responderá el diccionario sino una decisión de conjunto sobre la naturaleza simbólica del lenguaje.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;La objetividad del crítico no dependerá de la elección del código, sino del rigor con el cual aplique a la obra el modelo que haya elegido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;En poesía, la palabra no sirve solo para comunicar como en una chata transacción sino también para evocar, sugerir; posee un valor referencial.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:8.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;EL GUSTO: &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Lo habitual determina el gusto de lo verosímil. El gusto confunde lo bello y lo bueno bajo la especie de una simple medida.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;El autor se refiere en este punto a la condena que la vieja crítica somete al psicoanálisis debido en parte también a que la imagen del psicoanálisis que prevalece entre los antiguos críticos está pasada de moda. Barthes también ve puntos discutibles en la visión psicoanalítica de la crítica pero rescata ciertos elementos:"...el hombre psicoanalítico no es geométricamente divisible y, según la idea de Jacques Lacan, su topología no es la de &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;adentro &lt;/i&gt;y&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt; &lt;/i&gt;la de&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt; afuera&lt;/i&gt;, y aún menos la de lo &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;alto&lt;/i&gt; y de lo &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;bajo&lt;/i&gt;, sino más bien la de un anverso y de un reverso móviles, cuyo lenguaje no cesa precisamente de intercambiar los papeles y de dar vuelta las superficies alrededor de algo que, para terminar y para comenzar, no es."&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:8.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;LA CLARIDAD&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;: Barthes ataca en primer lugar el viejo mito de que pueda haber lenguas más o menos lógicas que otras. Del mismo modo, no existe dentro de la crítica una "jerga" mejor que otra.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:8.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;LA ASIMBOLIA&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;:&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;"Sin duda, la lectura de la obra debe hacerse al nivel de la obra; mas, por una parte, no se ve cómo, una vez establecidas las formas, podría evitarse el encontrar los contenidos, que vienen de la historia o de la &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;psiquis&lt;/i&gt;, en suma, de esos "otros lados" que la antigua crítica no quiere por nada del mundo." El análisis estructural de la obra solo puede hacerse en función de modelos lógicos: de hecho, la especificidad de la literatura no puede postularse sino desde el interior de una teoría general de los signos: para tener el derecho de defender una lectura&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;inmanente de la obra, hay que saber lo que es la lógica, la historia, el psicoanálisis; en suma, para devolver la obra a la literatura, es precisamente necesario salir de ella y acudir a una cultura antropológica. Para la antigua crítica se trata de defender una especificidad puramente estética: quiere proteger en la obra un valor absoluto, indemne a cualquiera de esos "otros lados" despreciables que son la historia o los bajos fondos de la &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;psiquis&lt;/i&gt;. Lo verosímil crítico va a parar en el silencio, o en su sustituto: la charla; una amable conversación, decía ya en 1921 Roman Jakobson de la historia de la literatura. Ni siquiera han liberado a la crítica para poder decir el sentido que los hombres modernos pueden dar a las obras pasadas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;El antiguo crítico es victima de la asimbolia: no puede percibir o manejar los símbolos, es decir la coexistencia de sentidos. Pero, desde el momento en que se pretende tratar&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;la obra en sí misma, según el punto de vista de su constitución, es imposible no plantear en su dimensión más grande las exigencias de una lectura simbólica. La nueva crítica ha trabajado abiertamente partiendo de esta naturaleza simbólica, lo que hay que discutir son los límites&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;y las libertades.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;II&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;"...no hay ya poetas, ni novelistas: no hay más que una escritura."&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:8.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;LA CRISIS DEL COMENTARIO&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;"Es escritor aquel para quien el lenguaje crea un problema, que siente su profundidad, no su instrumentalidad o su belleza." "...ahora el escritor y el crítico se reúnen en la misma difícil condición, frente al mismo objeto: el lenguaje. Mediante referencias al pensamiento de Lacan y de Levis Strauss, &lt;u&gt;Lo crudo y lo cocido, &lt;/u&gt;Barthes habla de una transformación de la palabra discursiva que aproxima el crítico al escritor. Estamos en una &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;crisis del comentario&lt;/i&gt; debida al redescubrimiento del aspecto simbólico del lenguaje, o, si se prefiere, la naturaleza lingüística del símbolo y esto ocurre bajo la acción conjugada del psicoanálisis y el estructuralismo. "Durante mucho tiempo la sociedad clásico-burguesa ha visto en la palabra un instrumento o una decoración; ahora vemos en ella un signo y una verdad."&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;El debate de la crítica literaria hoy debe girar acerca de cuáles son las relaciones de la obra y el lenguaje. Si la obra es simbólica, ¿a qué reglas de lectura debemos atenernos? ¿puede haber una ciencia de los símbolos escritos? ¿Puede el lenguaje del crítico ser él mismo simbólico?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:8.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;LA LENGUA PLURAL&lt;u&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/u&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;"...la obra tiene muchos sentidos. Cada época puede creer, en efecto, que detenta el sentido canónico de la obra, pero basta ampliar un poco la historia para transformar ese sentido singular en un sentido plural y la obra cerrada en obra abierta."&lt;/span&gt;&lt;u&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:8.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;"La variedad de los sentidos, no proviene pues de un punto de vista relativista de las costumbres humanas; designa, no una inclinación de la sociedad al error, sino una disposición de la obra a la apertura; la obra detenta al mismo tiempo muchos sentidos, por estructura, no por la invalidez de aquellos que la leen. Por ello es pues simbólica: el símbolo no es la imagen sino la pluralidad de los sentidos."&lt;/span&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn1" href="file:///C:/Users/Bangho/Documents/elenaviejo/elenaunju/Panorama%20de%20la%20cr%C3%ADtica%20desde%20la%20ant.%20al%20XX.doc#_ftn1" name="_ftnref1" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style=" font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-fareast-Times New Roman&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SAfont-family:&amp;quot;;font-size:10.0pt;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt; "El símbolo es constante. Solo pueden variar la conciencia que la sociedad tiene de él y los derechos que le concede." &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;"... sea lo que piensen o decreten las sociedades, la obra las sobrepasa, las atraviesa, a la manera de una forma que vienen a llenar, uno tras otro, los sentidos más o menos contingentes, históricos: una obra es 'eterna', no porque imponga un sentido único a hombres diferentes, sino porque sugiere sentidos diferentes a un hombre único, que habla siempre la misma lengua simbólica a través de tiempos múltiples: la obra propone, el hombre dispone."&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;"Todo lector lo sabe...: ¿no siente acaso que retoma contacto con cierto &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;más allá&lt;/i&gt; del texto, como si el lenguaje primero de la obra desarrollara en él otras palabras y le enseñara a hablar una segunda lengua? Es lo que se llama &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;soñar&lt;/i&gt;." &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;"La literatura es exploración del nombre"...&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;"debemos leer como se escribe&lt;/i&gt;n es entonces cuando 'glorificamos' la literatura ('glorificar' es 'manifestar en su esencia') porque si las palabras no tuvieran más que un sentido, el del diccionario, si una segunda&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;lengua no viniera a turbar y a liberar 'las certidumbres del lenguaje', no habría literatura. Por eso las reglas de la literatura no son las de la letra, sino las de la alusión: son reglas lingüísticas, no filológicas."&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;La filología fija el sentido literal de un enunciado, pero carece de todo poder sobre los sentidos segundos. Por el contrario la lingüística no trabaja para reducir las ambigüedades del lenguaje, sino para comprenderlas y, si puede decirse, para &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;instituirlas&lt;/i&gt;. El lingüista comienza a aproximarse a lo que los poetas conocen desde hace mucho bajo el nombre de &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;sugestión&lt;/i&gt;, o de &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;evocación&lt;/i&gt;, dando así a las fluctuaciones de sentido un status científico.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;R. Jakobson habla de la ambigüedad constitutiva del mensaje poético (literario): "la lengua simbólica a la cual pertenecen las obras literarias es &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;por estructura&lt;/i&gt; una lengua plural, cuyo código está hecho de tal modo que toda habla (toda obra) por él engendrada tiene sentidos múltiples. Esta disposición existe ya en la lengua propiamente dicha, que comporta muchas más incertidumbres de lo que se pretende..."pero en nada se comparan con las del lenguaje literario pues en el lenguaje práctico , las ambigüedades pueden reducirse por la &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;situación&lt;/i&gt; en que aparecen mientras que la obra es para nosotros sin contingencia, la ambigüedad en ella es pura. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Retirada de toda situación, la obra se presta a ser explorada: tanto para el que la escribe como para el que la lee se convierte en una cuestión planteada al lenguaje. La obra se hace depositaria de una incesante indagación sobre la palabra...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Si la obra detenta por estructura sentidos múltiples, debe dar lugar a discursos diferentes: se puede apuntar a todos los sentidos o, lo que es lo mismo, al sentido vacío en que se basan todos o bien apuntar a uno solo de esos sentidos. Así Barthes propone el nombre de &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;ciencia de la literatura&lt;/i&gt; al discurso general cuyo objeto es la pluralidad de sentidos de la obra y&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt; crítica literaria &lt;/i&gt;a ese otro discurso que asume&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;abiertamente, a su propio riesgo, la intención de dar un sentido particular a la obra. Como la atribución de sentido puede ser escrita o silenciosa, Barthes separará la &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;lectura &lt;/i&gt;(inmediata) de la&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt; crítica &lt;/i&gt;(mediatizada por un lenguaje intermedio). Así se ocupará a continuación de los tres términos: &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Ciencia, Crítica y Lectura&lt;/i&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:8.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;LA CIENCIA DE LA LITERATURA&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Poseemos una historia de la literatura, pero no una ciencia pues no se ha reconocido plenamente la naturaleza del &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;objeto&lt;/i&gt; literario que es un objeto escrito. La ciencia no lo será de los contenidos sino de las &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;condiciones&lt;/i&gt;, es decir de las formas. Le interesarán las variaciones de sentido engendradas y &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;engendrables&lt;/i&gt; por las obras: no interpretará los símbolos sino su polivalencia; en suma, su objeto no será ya los sentidos plenos de la obra, sino, por lo contrario, el sentido vacío que los sustenta a todos. Su modelo será el lingüístico. La ciencia de la literatura tendrá por objeto determinar no por qué un sentido debe aceptarse sino por qué &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;es aceptable&lt;/i&gt; en función de las reglas lingüísticas del símbolo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;"...hay quizá en el hombre una &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;facultad de literatura&lt;/i&gt;" que no está hecha de genio, inspiraciones o voluntades personales sino de reglas acumuladas mucho más allá del autor. La Musa susurra al escritor la gran lógica de los símbolos, las grandes formas vacías que permiten hablar y operar. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;El autor y la obra son puntos de partida de un análisis cuyo horizonte es el lenguaje. Esta ciencia descubrirá según qué lógica los sentidos son engendrados.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:8.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;LA CRÍTICA&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Ocupa un lugar intermedio entre la ciencia y la lectura. La crítica no "traduce" la obra, porque nada hay más claro que la obra; sino que "engendra" cierto sentido derivándolo de una forma que es la obra... La crítica desdobla los sentidos, "hace flotar un segundo lenguaje por encima del primer lenguaje de la obra".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;"...la sanción del crítico no es el sentido de la obra, sino el sentido de lo que dice sobre ella". &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;"La primera sujeción es la de considerar que en la obra todo es significante: una gramática no está bien descrita si &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;todas&lt;/i&gt; las frases no pueden explicarse en ella; un sistema de sentido no cumple su función si &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;todas&lt;/i&gt; las palabras no pueden encontrar en él un orden y un lugar inteligible: basta con que un solo rasgo esté demás para que la descripción no sea buena". Barthes discute la validez de esta regla de exhaustividad que impide al crítico lo que se da en llamar "generalizaciones abusivas" (tratar como "generales" situaciones que sólo se encuentran en dos o tres tragedias de Racine), por cuanto recuerda que estructuralmente, "el sentido no nace por repetición sino por diferencia, de modo que un término raro, desde que está captado en un sistema de exclusiones y de relaciones, significa tanto como un término frecuente..." &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Discute además el criterio de definir el interés de un rasgo por el número de sus ocurrencias pues es imposible decidir metódicamente ese número. (¿Cuántos elementos me permiten generalizar?). "Generalizar" no designa pues, en este caso, una operación cuantitativa (inducir del número de ocurrencias la verdad de&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;un rasgo), sino cualitativa (insertar todo término, aún raro, en un conjunto general de relaciones). Un término&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;puede formularse una sola vez en toda la obra y sin embargo, por efecto de cierto número de transformaciones que definen el hecho estructural, estar presente "en todas partes" y "siempre".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Esas transformaciones tienen sus sujeciones también: son las de la lógica simbólica; estas afirmaciones de la vieja crítica son estúpidas para Barthes pues "hay una lógica del significante;... al menos es posible acercarse a ella, cosa a la cual se aplican el psicoanálisis y el estructuralismo".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Disponemos de ciertos modelos que permiten explicar las cadenas de símbolos, enunciados a la vez por el psicoanálisis y la retórica. Son por ejemplo, la sustitución propiamente dicha (metáfora), la omisión (elipsis), la condensación (homonimia), el desplazamiento (metonimia), la denegación (antifrase). "Lo que el crítico trata de encontrar serán pues las transformaciones reglamentadas, no aleatorias, que atañen a cadenas muy extendidas...de suerte que la obra...se halle penetrada por una unidad cada vez más vasta...."&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;"El libro es un mundo". El crítico experimenta ante el libro las mismas condiciones de habla que el escritor ante el mundo. Es aquí donde llegamos a la tercera sujeción de la crítica.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Barthes se explaya en contra de la pretendida "subjetividad" de la que acusa la vieja a la nueva crítica. "...la crítica no es la ciencia: en crítica no es el objeto lo que hay que contraponer al sujeto, sino su predicado. Se dirá de otra manera que la crítica afronta un objeto que no es la obra, sino su propio lenguaje... el sujeto...(es) un vacío en torno del cual el escritor teje una palabra infinitamente transformada...toda escritura &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;que no miente&lt;/i&gt; designa, no los atributos interiores del sujeto, sino su ausencia. El lenguaje no es el predicado de un sujeto...: es el sujeto."..."Lo que arrastra consigo el símbolo es la necesidad de designar incansablemente la &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;nada &lt;/i&gt;del &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;yo&lt;/i&gt; que soy...el crítico no "deforma"...reproduce, ...el signo de las obras mismas cuyo mensaje... no es tal "subjetividad", sino la confusión misma del sujeto y el lenguaje...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Ciertamente la crítica es una lectura profunda...descubre en la obra cierto inteligible y en ello, es verdad, descifra y participa de una interpretación. Sin embargo, lo que devela no puede ser un significado..., sino solamente cadenas de símbolos, homología de relaciones..."&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;"...La crítica no es una traducción sino una perífrasis. No puede pretender encontrar de nuevo el 'fondo' de la obra, ese fondo es el sujeto mismo, es decir una ausencia: toda metáfora es un signo sin fondo...el crítico solo puede continuar las metáforas de la obra, no reproducirlas...dígase lo que se diga de la obra, queda siempre, &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;como en su primer momento,&lt;/i&gt; lenguaje, sujeto, ausencia."&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Existen, para Barthes, dos maneras de no acertar con el símbolo: negarlo o interpretándolo científicamente deteniendo la metáfora infinita de la obra (como los críticos sociológicos o psicoanalíticos), lo que produce este yerro es la disparidad arbitraria de los lenguajes de la obra y de la crítica. "Es menester que el símbolo vaya buscar al símbolo, es menester que una lengua hable plenamente otra lengua"...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:8.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;LA LECTURA&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;"Leer es desear la obra...Pasar de la lectura a la crítica es cambiar de deseo, es desear, no ya la obra, sino su propio lenguaje...es remitir la obra al deseo de la escritura, de la cual había salido. Así da vueltas la palabra en torno del libro: leer, escribir: de un deseo al otro va toda la literatura.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote-list"&gt;&lt;br /&gt;&lt;hr align="left" size="1" width="33%"&gt;    &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn1"&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-pagination:none"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn1" href="file:///C:/Users/Bangho/Documents/elenaviejo/elenaunju/Panorama%20de%20la%20cr%C3%ADtica%20desde%20la%20ant.%20al%20XX.doc#_ftnref1" name="_ftn1" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style=" font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-fareast-Times New Roman&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SAfont-family:&amp;quot;;font-size:10.0pt;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt; No se habla aquí de símbolo en el sentido en que lo usa la semiología sino en sentido general.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6638789031075782218-5285627341648874569?l=teoriaycriticaliterariafhycs.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://teoriaycriticaliterariafhycs.blogspot.com/feeds/5285627341648874569/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://teoriaycriticaliterariafhycs.blogspot.com/2010/05/critica-y-verdad-una-sintesis-del-libro.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6638789031075782218/posts/default/5285627341648874569'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6638789031075782218/posts/default/5285627341648874569'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://teoriaycriticaliterariafhycs.blogspot.com/2010/05/critica-y-verdad-una-sintesis-del-libro.html' title='Crítica y verdad (una síntesis del libro de Roland Barthes)'/><author><name>Teoría y Crítica Literaria</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13520114878180614447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-3F3nH7ZaPnE/TayWKPe5gfI/AAAAAAAAALc/Y1LzZ9rt8VU/s220/100_1776.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_bIrzow4FeGI/S_BhGI57grI/AAAAAAAAAGI/N9ggGGUsxAY/s72-c/Los+Molinos,+Elena+021.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6638789031075782218.post-465414394862671702</id><published>2011-04-02T11:31:00.000-07:00</published><updated>2011-04-02T12:29:06.570-07:00</updated><title type='text'>Para leer y analizar en las próximas clases...</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_eUoONBjGrUM/SeHkpl7DT9I/AAAAAAAADcU/ndTXXMwUgFE/s400/ahorcado.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 279px; height: 360px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_eUoONBjGrUM/SeHkpl7DT9I/AAAAAAAADcU/ndTXXMwUgFE/s400/ahorcado.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Del diario &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;El Pregón&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un hombre&lt;br /&gt;Decidió&lt;br /&gt;Poner fin&lt;br /&gt;A su vida&lt;br /&gt;Tras colgarse&lt;br /&gt;Con una soga&lt;br /&gt;Sujeta a un árbol&lt;br /&gt;El cuerpo&lt;br /&gt;Del suicida&lt;br /&gt;Fue encontrado&lt;br /&gt;Alrededor de las 15:50&lt;br /&gt;En el paraje de Agua Chica&lt;br /&gt;Distante&lt;br /&gt;A 25 km &lt;br /&gt;de la localidad &lt;br /&gt;de Susques.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_________________________________________________&lt;br /&gt;  SUSQUES&lt;br /&gt;Un hombre se quitó la vida colgándose de un árbol&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un hombre decidió poner fin a su vida tras colgarse con una soga sujeta a un árbol. El cuerpo del suicida fue encontrado alrededor de las 15:50 en el paraje Agua Chica, distante a 25 kilómetros de la localidad de Susques.&lt;br /&gt;Pregón, 28 de marzo de 2003&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/d/d5/Jorge_Luis_Borges_Hotel.jpg/200px-Jorge_Luis_Borges_Hotel.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 263px;" src="http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/d/d5/Jorge_Luis_Borges_Hotel.jpg/200px-Jorge_Luis_Borges_Hotel.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un poeta menor       &lt;br /&gt;La meta es el olvido.     &lt;br /&gt;Yo he llegado antes.     &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jorge Luis Borges, &lt;span style="font-style:italic;"&gt;El oro de los tigres&lt;/span&gt;  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_cJxI44R21DE/SMBNcTQgHNI/AAAAAAAAAA4/SUfUrb9g_sE/S150/cuentos008.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 106px; height: 150px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_cJxI44R21DE/SMBNcTQgHNI/AAAAAAAAAA4/SUfUrb9g_sE/S150/cuentos008.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poemas de Pablo Baca de su &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Cuentos de la mujer y el solitario &lt;/span&gt;  &lt;br /&gt;                                   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                I&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       Quise una vez recuperar aquellos años&lt;br /&gt; pero no quedaba casi nada. Sólo a lo lejos&lt;br /&gt; pude ver caminando ya cerca del borde&lt;br /&gt; dos criaturas pequeñitas que se iban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; No me pidas entonces que vayamos a buscarla&lt;br /&gt; o que te hable de ella: no he podido todavía&lt;br /&gt; despedir a esos dos pequeños cuerpos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Alguna noche así vuelvo a buscar&lt;br /&gt; en el final incierto de la calle&lt;br /&gt; tu cuerpo de la mano de mi cuerpo;&lt;br /&gt; sospechando apenas a mi espalda&lt;br /&gt; dos siluetas que se van.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;XXIII&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sos la que te desnuda desde el fondo del espejo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;XXXVII&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La que tocando &lt;br /&gt;mi espalda&lt;br /&gt;suavemente&lt;br /&gt;con tu nombre&lt;br /&gt;me ilumina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;        XXX&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El que está solo&lt;br /&gt; detrás del que se mira&lt;br /&gt; en el espejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     XXV&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Quiero llegar &lt;br /&gt; a la mujer&lt;br /&gt; que huye de tu cuerpo&lt;br /&gt; cuando te toco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.criticadelibros.org/images/Q/af3/9875631205.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 91px; height: 134px;" src="http://www.criticadelibros.org/images/Q/af3/9875631205.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ejemplos de textos orales transcriptos por Berta Vidal de Battini en su recopilación de &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Cuentos y leyendas de la Argentina&lt;/span&gt; en 12 tomos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;El lobisón&lt;/span&gt; (2126)&lt;br /&gt;En mi casa contaba una sirvienta que ella conocía una persona que se había casado con un lobisón y que una vuelta le había pasado un caso muy terrible.&lt;br /&gt;A la señora le habían dicho que su esposo era un lobisón, pero ella no creía. Dice que una noche había ido a buscar... &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;El lobisón&lt;/span&gt; (2129)&lt;br /&gt;Resulta que me iba a comprar una tropa de yeguarizos y en la costa del Guaycurú me encontré con mi sobrino. Era amigo de todos los hacendados y en una noche tormentosa me contó el caso del lobisón.&lt;br /&gt;Resulta que tenía un amigo y andaba visitando una chicas donde él también llegaba. Él tenía celos y el otro también. Por allí, medio se acontrariaron. Y me contó el caso.&lt;br /&gt;Una noche oscura yo estaba de visita en casa de las chicas. Esa noche empezaron los perros a ladrar deseperadamente... &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estos fragmentos pertenecen al tomo 8 dedicado a los mitos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Oliverio Girondo:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Predilección evanescente&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Lo verde.&lt;br /&gt;          Lo apacible.&lt;br /&gt;                      La llanura.&lt;br /&gt;                                  Las parvas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Está bien.&lt;br /&gt;         ¿Pero el humo?&lt;br /&gt;                       Más que nada,  &lt;br /&gt;                                    que todo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;el humo&lt;br /&gt;            el humo&lt;br /&gt;                                   el humo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;NOTA: este poema no logro editarlo bien aquí, por favor, vean diagramación original en fotocopiadora. Gracias, TyC.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Yolleo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eh vos&lt;br /&gt;tacombo&lt;br /&gt;soy yo&lt;br /&gt;di      &lt;br /&gt;no me oyes &lt;br /&gt;tataconco&lt;br /&gt;soy yo sin vos&lt;br /&gt;sin voz&lt;br /&gt;aquí yollando&lt;br /&gt;con mi yo sólo solo que yolla y yolla y yolla&lt;br /&gt;entre mis subyollitos tan nimios micropsíquicos&lt;br /&gt;lo sé&lt;br /&gt;lo sé   y tanto&lt;br /&gt;desde el yo mero mínimo al verme yo harto en todo&lt;br /&gt;junto a mis ya muertos y revivos yoes siempre siempre yollando y yollando siempre&lt;br /&gt;por qué&lt;br /&gt;si sos&lt;br /&gt;por qué di&lt;br /&gt;eh vos&lt;br /&gt;no me oyes&lt;br /&gt;tatatodo&lt;br /&gt;por qué tanto yollar&lt;br /&gt;responde&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Topatumba&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ay mi más mimo mío&lt;br /&gt;mi bisvidita te ando&lt;br /&gt;sí toda&lt;br /&gt;así&lt;br /&gt;te tato y topo tumbo y te arpo&lt;br /&gt;y libo y libo tu halo&lt;br /&gt;ah la piel cal de luna de tu trascielo mío&lt;br /&gt; que me levitabisma&lt;br /&gt;mi tan todita lumbre&lt;br /&gt;cátame tu evapulpo&lt;br /&gt;sé sed sé sed&lt;br /&gt;sé liana&lt;br /&gt;anuda más&lt;br /&gt;más nudo de musgo de entremuslos de seda&lt;br /&gt;  que me ceden&lt;br /&gt;tu muy corola mía&lt;br /&gt;oh su rocío&lt;br /&gt;qué limbo&lt;br /&gt;ízala tú mi tumba&lt;br /&gt;así&lt;br /&gt;ya en ti mi tea&lt;br /&gt;toda mi llama tuya&lt;br /&gt;destiérrame&lt;br /&gt;aletea&lt;br /&gt;lava ya emana el alma&lt;br /&gt;te hisopo&lt;br /&gt; toda mía&lt;br /&gt;ay&lt;br /&gt; entremuero&lt;br /&gt;  vida&lt;br /&gt;me cremas&lt;br /&gt;  te edenizo&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Poemas de Teresa Andruetto:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Tendedero&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi madre cuelga la ropa en la soga&lt;br /&gt;echa al sol nuestras cosas: blusitas,&lt;br /&gt;pañales, toallones...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(...ya no azula las prendas con azul&lt;br /&gt;de lavar)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces se queda mirando la espuma&lt;br /&gt;y en el fondo de su corazón&lt;br /&gt;grita una niña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella la friega, la estruja,&lt;br /&gt;(... y la niña tiembla&lt;br /&gt;en la tarde limpia). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/-WKh0ouRjhBU/TZd2BF5nLtI/AAAAAAAAALM/JmHZZnDTB3U/s1600/Estudio.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 227px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-WKh0ouRjhBU/TZd2BF5nLtI/AAAAAAAAALM/JmHZZnDTB3U/s320/Estudio.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5591067223539527378" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Kodak&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo miraba,&lt;br /&gt;tras la lente de una Kodak &lt;br /&gt;con la que él sacó fotos de la guerra,&lt;br /&gt;antes que la muerte disolviera &lt;br /&gt;sus pupilas y delegara en mis ojos &lt;br /&gt;el dolor de mirarme devastada &lt;br /&gt;por la ausencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poemas de María Teresa Andruetto  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Disyuntiva&lt;/span&gt; &lt;br /&gt;de  Juana Castro&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;La tentación se llama amor,     &lt;br /&gt;     o chocolate.    &lt;br /&gt;Es mala la adicción.     &lt;br /&gt;    Sin paliativos.     &lt;br /&gt;Si algún médico, demonio o alquimista  &lt;br /&gt;supiera de mi mal,     &lt;br /&gt;         cosa sería&lt;br /&gt;de andar toda la tierra por curarme.&lt;br /&gt;Pues tan solo una droga,&lt;br /&gt;      con su cárcel&lt;br /&gt;del olvido me salva de la otra.&lt;br /&gt;Y así, una vez más, es el conflicto:&lt;br /&gt;O me come el amor,&lt;br /&gt;o me muero esta noche de bombones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;NOTA: otro problema para diagramar este poema: consulten texto original. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://t2.gstatic.com/images?q=tbn:ANd9GcQMnnKDkbFzgGo5nO3Q2cT8WeQe1nJURThhVrs_pTLR7y1632rfHz_uSrI"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 70px; height: 116px;" src="http://t2.gstatic.com/images?q=tbn:ANd9GcQMnnKDkbFzgGo5nO3Q2cT8WeQe1nJURThhVrs_pTLR7y1632rfHz_uSrI" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la década del ’90 se publicaron dos libros del poeta Fabián Casas : Tuca y El salmón (ambos editados en la Colección de Poesía Todos Bailan de los Libros de Tierra Firme, la editorial que dirige, desde hace muchos años, el poeta José Luis Mangeri).  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EL CORRER DEL AGUA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son las dos de la mañana&lt;br /&gt;casi no hay coches&lt;br /&gt;y corre un viento fresco.&lt;br /&gt;Está culminando un verano que no nos contempló.&lt;br /&gt;Puedo sentir el ruido del agua&lt;br /&gt;en las alcantarillas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;HOY MI MADRE TENDRÍA QUE CUMPLIR 48 AÑOS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy mi madre tendría que cumplir 48 años;&lt;br /&gt;pero hace tres que está bajo tierra&lt;br /&gt;en un cementerio de los suburbios de la ciudad.&lt;br /&gt;Aún así, las cosas persisten en crecer.&lt;br /&gt;El sol arroja sus arpones amarillos&lt;br /&gt;a través de las nubes,&lt;br /&gt;los chicos juegan el los parques sus juegos de&lt;br /&gt;      siempre&lt;br /&gt;un satélite ruso se estrella en París;&lt;br /&gt;y yo me paro algunos días frente a la tumba&lt;br /&gt;y me doblo con las flores en la boca del viento.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A MITAD DE LA NOCHE&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me levanto a mitad de la noche con mucha sed.&lt;br /&gt;Mi viejo duerme, mis hermanos duermen.&lt;br /&gt;Estoy desnudo en el medio del patio&lt;br /&gt;y tengo la sensación  de que las cosas no me reconocen.&lt;br /&gt;Parece que detrás de mí nada hubiese concluido.&lt;br /&gt;Pero estoy otra vez en el lugar donde nací.&lt;br /&gt;El viaje del salmón&lt;br /&gt;en una época dura.&lt;br /&gt;Pienso esto y abro la heladera:&lt;br /&gt;un  poco de luz desde las cosas&lt;br /&gt;que se mantienen frías. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://escrituracreativa.as.nyu.edu/props/IO/11116/42/MOLLOY.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 150px; height: 200px;" src="http://escrituracreativa.as.nyu.edu/props/IO/11116/42/MOLLOY.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.beatrizviterbo.com.ar/int/imag01.php?imagen=imagina.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 95px; height: 142px;" src="http://www.beatrizviterbo.com.ar/int/imag01.php?imagen=imagina.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Homenaje   &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; (de Sylvia Molloy, Varia Imaginación. Beatriz Viterbo)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Plumetí, broderie, tafeta, falla, gro, sarga, piqué, paño lenci, casimir, fil a fil, brin, organiza, organdí, voile, moletón, moleskin, piel de tiburón, cretona, bombasí, tobralco, terciopelo, soutache, cloqué, guipure, lanilla, raso, gasa, algodón mercerizado, bramante, linón, entredós, seda cruda, seda artificial, surah, poplin dos y dos, dril, loneta, batista, nansú, jersey, reps, lustrina, ñandutí.&lt;br /&gt; La Exposición, La San Miguel de Elías Romero. La Saida. Los turcos de la calle Cabildo. Los saldos. &lt;br /&gt; Canesú, rangland, manga japonesa, canotier, talle princesa, traje trotteur, pollera plissée, pollera tableada, pollera plato, pollera tubo, un tablón, una bocamanga, un pespunte, un añadido, una pinza, una presilla, un hilván, las hombreras, ribetear, enhebrar, una pestaña, vainilla, punto yerba, un festón. La sisa, la hechura. &lt;br /&gt; Recuerdo estas palabras de mi infancia, ent ardes en que hacía los deberes y escuchaba hablar a mi madre ya mi tía que cosían en el cuarto contiguo. Reproduzco este desorden costurero en su memoria.    &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_5qqItrR4wRM/TI5TZiL-ZGI/AAAAAAAAAdM/qGFQsymNAzo/s1600/Mori+Ponsowy_cover_big.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 601px; height: 909px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_5qqItrR4wRM/TI5TZiL-ZGI/AAAAAAAAAdM/qGFQsymNAzo/s1600/Mori+Ponsowy_cover_big.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;  PROZAC&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;  &lt;br /&gt;                          Mori Ponsowy&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No tienes hambre ni frío, &lt;br /&gt;estás bajo techo, vestida,&lt;br /&gt;cantas, miras,&lt;br /&gt;puedes caminar sin problema. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero protestas cada día&lt;br /&gt;la palidez de tu piel,&lt;br /&gt;la lejanía del mar,&lt;br /&gt;la longitud de los días. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Me falta algo,” dices.&lt;br /&gt;¿Té de alcanfor?&lt;br /&gt;¿Una oración&lt;br /&gt;antes de dormir?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Necesito algo” dices.&lt;br /&gt;¿Un hogar destruido?&lt;br /&gt;¿Una guerra&lt;br /&gt;que acabe con tus males?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://cvc.cervantes.es/actcult/pizarnik/imagenes/600/01_dibujoAlejandra_1.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 470px; height: 600px;" src="http://cvc.cervantes.es/actcult/pizarnik/imagenes/600/01_dibujoAlejandra_1.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Alejandra Pizarnik  (Árbol de Diana)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He dado el salto de mí al alba&lt;br /&gt;He dejado mi cuerpo junto a la luz&lt;br /&gt;y he cantado la tristeza de lo que nace.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ahora&lt;br /&gt; en esta hora inocente&lt;br /&gt;yo y la que fui nos sentamos&lt;br /&gt;en el umbral de mi mirada&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El poema que no digo,&lt;br /&gt;el que no merezco.&lt;br /&gt;Miedo de ser dos&lt;br /&gt;camino del espejo:&lt;br /&gt;alguien en mí dormido&lt;br /&gt;me come y me bebe.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6638789031075782218-465414394862671702?l=teoriaycriticaliterariafhycs.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://teoriaycriticaliterariafhycs.blogspot.com/feeds/465414394862671702/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://teoriaycriticaliterariafhycs.blogspot.com/2011/04/para-leer-y-analizar-en-las-proximas.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6638789031075782218/posts/default/465414394862671702'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6638789031075782218/posts/default/465414394862671702'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://teoriaycriticaliterariafhycs.blogspot.com/2011/04/para-leer-y-analizar-en-las-proximas.html' title='Para leer y analizar en las próximas clases...'/><author><name>Teoría y Crítica Literaria</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13520114878180614447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-3F3nH7ZaPnE/TayWKPe5gfI/AAAAAAAAALc/Y1LzZ9rt8VU/s220/100_1776.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_eUoONBjGrUM/SeHkpl7DT9I/AAAAAAAADcU/ndTXXMwUgFE/s72-c/ahorcado.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6638789031075782218.post-1152609947698155554</id><published>2011-04-01T13:12:00.000-07:00</published><updated>2011-04-03T06:45:51.509-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='panorama crítica'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crítica'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='historia literaria'/><title type='text'>Un poco de historia: Panorama del desarrollo de la crítica literaria desde la antigüedad al siglo XX</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_bIrzow4FeGI/S_BYmwaoguI/AAAAAAAAAFo/s0GelXilJzk/s1600/P1030235.JPG"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_bIrzow4FeGI/S_BYmwaoguI/AAAAAAAAAFo/s0GelXilJzk/s320/P1030235.JPG" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5471970970110034658" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;h1 align="center" style="text-align:center"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"   style=" font-weight: normal;  font-family:Courier;font-size:16px;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/h1&gt;&lt;h1 align="center" style="text-align:center"&gt;&lt;/h1&gt;&lt;h1 align="center" style="text-align:center"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/h1&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;h2&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;            &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La crítica y la historia literarias son disciplinas que adquieren su fisonomía a partir de fines del siglo XVIII pero desde la antigüedad se encuentran antecedentes  de ambas unidos o supeditados a otros campos de la reflexión intelectual, o bien intercalados en la misma creación literaria. Así, desde Aristófanes aparecen,  no como ciencias aparte sino confundidas y mezcladas con reflexiones e intereses de otra índole. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la antigüedad, distinguimos tres períodos: &lt;/span&gt;&lt;/h2&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;1)&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt; primer período&lt;/i&gt; que va desde las primeras reflexiones de los filósofos griegos, continúa con los sofistas, Sócrates, Platón y termina con Aristóteles. En este primer período (siglos VII, VI, V y IV antes de Cristo) predominan las especulaciones teóricas sobre la belleza, el arte y la literatura.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;La crítica aparece dentro de otras obras como por ejemplo en &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Las Ranas&lt;/i&gt;, comedia de Aristófanes, donde el autor compara las obras de Esquilo y de Eurípides. &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Las Ranas&lt;/i&gt; es uno de los documentos más antiguos de comedia de crítica.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;u&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Lecturas&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;: Aristófanes, &lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;Las Ranas&lt;/b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:2"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;Platón, &lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;Ion&lt;/b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:3"&gt;              &lt;/span&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;    &lt;/span&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;La República&lt;/b&gt;, libro X&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:2"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;Aristóteles, &lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;Poética&lt;/b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:3"&gt;              &lt;/span&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;    &lt;/span&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;La Retórica&lt;/b&gt;, fragmentos&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;2)&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt; segundo período&lt;/i&gt;. Alrededor del siglo III a. de C., hay un período muy fecundo para la investigación erudita. Esta obra la realizan especialmente dos célebres escuelas de Filología: la de Alejandría y la de Pérgamo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;u&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Lecturas&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;: Kroll, &lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;Historia de la filología clásica&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;3)&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;tercer período&lt;/i&gt;. Es el período romano. El centro cultural se traslada a Roma en el s.I a.de C. En este período, en la crítica predomina el interés por la retórica y la elocuencia. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;u&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Lecturas&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;: Horacio, &lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;Epístola a los pisones&lt;/b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:2"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;Quintiliano, &lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;Instituciones oratorias&lt;/b&gt;, libro X&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Una obra difícil de encasillar es el tratado &lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;De lo sublime&lt;/b&gt;, falsamente atribuido a Longino. Ejemplifica un modo de crítica más íntimo y psicológico y por lo tanto más cercano a nuestra idea actual de la crítica.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Para una historia de la crítica, es útil consultar la obra de Menéndez Pelayo, &lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;Historia de las ideas estéticas&lt;/b&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;h3&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;PRIMER PERIODO&lt;/span&gt;&lt;/h3&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Uno de los textos más antiguos que citamos como antecedente de un juicio estético que aparece en occidente, son unas palabras de &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;La Ilíada&lt;/i&gt; que figuran a propósito del escudo de Aquiles (&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Ilíada&lt;/i&gt;, Rapsodia N.18, cuando la madre de Aquiles le pide a Tetis que haga armas nuevas). Aparece allí un crítico de arte que critica el escudo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Otra obra que se refiere a juicios estéticos es &lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Las Ranas&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; de &lt;u&gt;Aristófanes&lt;/u&gt; que fue representada en Atenas en el siglo V a.J.C. (año 405 a.de C.). Allí se presentan juicios literarios. Es una obra de forma dramática que se refiera a problemas políticos del momento y también a los problemas de la literatura dramática de la época.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Por entonces Eurípides acababa de morir (407 a.de C.) y Sófocles también(406 a.deC.) que junto a Esquilo eran los tres grandes autores de tragedias. En&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt; Las Ranas&lt;/i&gt;, Aristófanes se imagina que Dionisios, el dios del teatro, está triste por la muerte de Eurípides y decide ir a buscarlo a los infiernos para traerlo e vuelta a la tierra porque, en esos momentos, no encuentra entre los autores teatrales vivientes, ninguno que lo satisfaga.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;En la primera parte de la obra se presenta el viaje a los infiernos en forma de farsa. Sigue el intermedio político y luego, llegado Dionisios a los infiernos, en la segunda parte, se encuentra con los tres grandes trágicos y le toca ser árbitro de una disputa entablada entre Eurípides y Esquilo. Disputa que tiene por objeto, determinar cuál es el trágico más grande. Así, a través de este argumento, Aristófanes expresa sus ideas críticas y termina por demostrar que el más valioso es Esquilo&lt;/span&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn1" href="file:///C:/Users/Bangho/Documents/elenaviejo/elenaunju/Panorama%20de%20la%20cr%C3%ADtica%20desde%20la%20ant.%20al%20XX.doc#_ftn1" name="_ftnref1" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style=" font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-fareast-Times New Roman&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SAfont-family:&amp;quot;;font-size:10.0pt;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;En la discusión, se ponen en juicio el tema, prólogo, estilo, lengua, fondo moral, y hace una comparación entre ambos con ejemplos completos de las obras. Los coros cantan las características de los dos adversarios. Se busca una base para la crítica; Esquilo se pregunta: "¿En qué cosas hay que admirar a un poeta?" y Eurípides contesta: "Para mejorar a los hombres con sus consejos y su inteligencia". Si el poeta hace perversos a los hombres, merece la pena de muerte. PAra Aristófanes, la crítica se basa en una concepción didáctica del arte. El arte posee uan función educadora, debe mejorar a los hombres. Luego analizan diversos aspectos de las obras dramáticas de Esquilo y Eurípides. Primero analizan los temas. La obra de Esquilo "Los siete contra Tebas" daba a los hombres deseos de combatir por las cosas buenas, hace a los hombres más virtuosos. Así Esquilo sostiene la misión educadora del poeta. Debe ocultar el vicio, no ponerlo a la vista. Debe decir lo honesto solamente; pues los jóvenes se educan en los poetas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Luego analiza el lenguaje: Eurípides dice que su adversario usa un lenguaje de palabras altas como el Parnaso, en vez del lenguaje familiar. Y en cambio el lenguaje de Eurípides visto por Esquilo es una charlatanería, un lenguaje hinchado de palabrería. Otro tema que analizan es el de algunos detalles del texto y de la composición de las obras. Examinan los prólogos de las obras. Esquilo recita el prólogo de la "Orestíada" y Eurípides señala faltas que encuentra en este prólogo. Eurípides recita el prólogo de Antígona". &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Luego hablan de la parte musical de&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;todas las tragedias y mientras Eurípides quiere demostrar que Esquilo es un mal poeta de las partes líricas, el coro dice que Esquilo es el autor de los más numerosos y bellos cantos que se han escrito hasta entonces. Siguen mutuas parodias del estilo de componer del otro, tomando versos del adversario.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Finalmente, pesan los genios de los poetas. Van y recitan algo sobre el platillo y allí vence Esquilo. Al final, queda declarado el vencedor a quien anuncia el coro: el verdadero poeta se diferencia de los poetas formados en la escuela de Sócrates y los sofistas, que son insensatos, frívolos y charlatanes como Eurípides.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Otro aspecto de la crítica ejercida en este período está en los fallos de los jueces de los concursos dramáticos de Atenas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Los sofistas se esforzaron por entender el texto poético en su valor autónomo y fundamental mientras que Sócrates afirma que el arte debe ser moralizador.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;En este período, interesan las ideas estéticas de Platón y de Aristóteles que sirven de fundamento a un modo de crítica.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;&lt;u&gt;Platón&lt;/u&gt; ocupa un lugar muy importante dentro de la historia de la crítica literaria por la riqueza de sus observaciones sobre la poesía y los poetas. No escribió una teoría literaria pero está relacionado con la historia artística en general pues siguió influyendo en muchos períodos, sobre todo en el Renacimiento. &lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;  &lt;/span&gt;Es difícil reducir a un sistema las ideas estéticas de Platón. Es un filósofo-poeta, no es muy sistemático en la exposición de su doctrina. En cuanto al problema de la crítica literaria existen ideas dispersas y aún contradictorias en diversos diálogos. Platón no era un crítico literario o un teorizador de los problemas literarios como lo fue más tarde Aristóteles; pero los problemas relativos al arte&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;y a la poesía le interesan con profundidad&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Las ideas de Platón sobre la poesía y la literatura están esparcidas en varios diálogos, sobre todo el &lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;Ion&lt;/b&gt;, que trata de la teoría de la inspiración poética. Están presentados los problemas de la creación artística y de la interpretación crítica. En &lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;Fedro&lt;/b&gt; y &lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;Gorgias&lt;/b&gt; se analizan aspectos de la retórica y la belleza y, por último,&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;en &lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;La República (libro X)&lt;/b&gt; donde se establece el valor de la poesía.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;El &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Ion&lt;/i&gt;, escrito en la primera década del S. IV, posee una estructura dramática. Hablan Sócrates y Ión, un rapsoda (recitador). Los rapsodas no solo cantaban y actuaban sino que también enseñaban. Eran una mezcla de actor y profesor e incluso un crítico que interpretaba. El diálogo comienza con el regreso de Ion victorioso de un concurso quien se encuentra con Sócrates que le plantea una cuestión. Le dice que le envidia el arte principalmente porque se encuentra con Homero, el mejor y más próximo a los dioses: allí hace una crítica literaria.&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;En el texto se exalta a Homero. Ion le responde que tiene razón y le dice que lo más trabajoso es la interpretación, es quien mejor alaba a Homero. El rapsoda interpreta el texto, lo comprende, dice cosas sobre Homero.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Sócrates le dice que él habla solo de Homero porque no tiene un verdadero y real arte. Ion no puede responder a esto. Entonces le explica a Ion la teoría de la inspiración. &lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;   &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;No es el arte de Ion lo que le permite interpretar a Homero, él no posee ninguna ciencia; se trata de una fuerza divina, es inspirado por la musa. No posee arte sino que se encuentra inspirado y ayudado por los dioses. Ion acepta la teoría de Sócrates que vale tanto para el autor como para el crítico. Existe una cadena: la musa, el poeta (un eslabón), el rapsoda y el público. Platón establece una dicotomía entre la filosofía (la razón) y la poesía (lo anti-racional). Opone ciencia a poética. No considera a la poesía como un arte racional, viene de la divinidad la inspiración poética y esa inspiración poética sigue también en el rapsoda que es el que interpreta la obra.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;En el libro X de su &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;República&lt;/i&gt;, quiere organizar una comunidad y analiza en especial el valor de la poesía. Habla de una poesía nociva pues las normas morales expresadas en ella o implicadas en sus relatos son generalmente inaceptables. El ataque más definitivo contra la poesía se encuentra en el último libro de la &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;República&lt;/i&gt;: por su teoría de las Ideas, nos muestra a los poetas como culpables del más peligroso de los fraudes al pretender representar la simple apariencia evanescente como auténtica realidad. Dice que el arte es imitación de la realidad que a su vez, es imitación del mundo de las ideas. Si el mundo de las Ideas es el único mundo real, y el mundo de la percepción sensible es pura copia e imagen, el arte será solamente imagen de imagen, sombra de tercer grado, puesto que es simple "imitación" de lo que ya es mera imagen. La poesía representa un grado menor de conocimiento al de la filosofía. Por consiguiente la primera&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;no ayuda al hombre a volver al mundo de las ideas&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;mientras que la segunda va directamente a las ideas. Considera nocivas todas las formas poéticas como la epopeya, la tragedia y algunas especies de poesía lírica. Solo considera útiles la educación del ciudadano, la poesía que se dedica a ensalzar los valores morales y patrióticos. Las razones que da son de carácter filosófico y moral. Entre las de carácter filosófico dice que hay tres grados de realidad: 1ro. La idea de la cosa, 2do. La cosa hecha por el hombre y el 3er. grado es el más imperfecto de la realidad y es el que hacen el pintor o el arquitecto, pues es una copia de algo que no es correcto. Perfecta es solo la idea. Con la poética ocurre algo similar. Si el arte es imitación&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;e imita las cosas de este mundo, ocurre que la imitación del arte está alejada en tres grados del mundo de las ideas. Para Platón el mundo de las ideas es el mundo de la realidad y este es solo copia imperfecta del otro. En cuanto a las razones políticas, considera desde otro punto de vista, otro mal mayor que puede causar la poesía con el desborde que influye en las bajas pasiones humanas. Es capaz de corromper el ánimo de los más sanos. La poesía imitativa produce en nuestra alma pasiones: amor, odio y nos hace viciosos e infelices. Solo acepta los himnos en honor de los dioses y los poemas en honor de los hombres ilustres.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Transcribimos a continuación algunos fragmentos de: Platón, &lt;u&gt;La República&lt;/u&gt;, libro X. 3ed. Buenos Aires. Eudeba, 1968 (págs.503/543)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;"...&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;me parece que todas esas obras (poéticas) corrompen el pensamiento de cuantos las escuchan, a menos que estos posean el antídoto, es decir, el conocimiento cuál es su verdadera naturaleza..."&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;"...especie de afecto y respeto que desde niño siento por Homero. Puede afirmarse en efecto, que este ha sido el primer maestro y el guía de todos esos poetas trágicos. PEro es preciso que hable, como os dije, pues por mucho que se estime a un hombre, más debe estimarse la verdad..."&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;"...De igual modo, entonces, (que el pintor pinta la cama en imitación a la que hizo el carpintero en imitación de la idea de cama esencial) el poeta trágico, puesto que es imitador, estará naturalmente alejado entres grados del rey y de la verdad, como todos los imitadores..."&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;"...El arte imitativo está muy lejos de lo verdadero y, como es natural, puede hacerlo todo porque toma muy poco de cada cosa y aún ese poco que toma no es más que una simple apariencia..."&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;"...El poeta, a mi juicio, por no saber otra cosa que imitar, aplica a todos los temas los colores que les convienen, valiéndose de palabras y de frases... y utilizando el metro, el ritmo y la armonía convence a quienes lo escuchan, y que solo juzgan por el lenguaje..."&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;"...hay tres artes de cada cosa, el arte que las utiliza, el que las fabrica y el que las imita..."&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;"...El imitador, pues, no podrá tener conocimiento ni opinión acertada sobre la perfección o imperfección de las cosas que imita..."&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;En resumen, tenemos dos razones contra la poesía: su carácter de mímesis la hace engañosa porque aleja del mundo real de la Idea, y su fomento de las emociones aleja del autodominio que requiere el hombre para el libre ejercicio racional de la contemplación de la idea.&lt;/span&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn2" href="file:///C:/Users/Bangho/Documents/elenaviejo/elenaunju/Panorama%20de%20la%20cr%C3%ADtica%20desde%20la%20ant.%20al%20XX.doc#_ftn2" name="_ftnref2" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style=" font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-fareast-Times New Roman&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SAfont-family:&amp;quot;;font-size:10.0pt;"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;&lt;u&gt;Aristóteles&lt;/u&gt; se esforzó por dar a las respectivas thecnes una sólida estructura científica, dotándolas de principios universales y rescatándolas&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;así para el catálogo de los saberes humanos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Al escribir su poética abrió un nuevo surco.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;La mención que hace Aristóteles a la severidad de los críticos contemporáneos sugiere la evidencia de una plena expresión de opiniones acerca de los temas literarios. Algunos críticos han creído que el debate literario que aparece en &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Las Ranas&lt;/i&gt; presupone una sociedad en la que la crítica literaria se practicaba ampliamente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;La retórica, en la segunda&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;mitad del siglo V prestó atención primaria a las palabras y a la estructura formal de la frase.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Gorgias afirmó el poder de las palabras para, con o sin metro, excitar las emociones y llevar al control de la mente produciendo un engaño. También la tragedia es una fuente de engaño. Tal vez, Gorgias significaba con ello que el auditorio debe colaborar aceptando lo convencional del drama si quiere colaborar aceptando lo convencional del drama, si quiere gozar de él. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;El mayor poeta y el mejor artista es el que en mayor grado "engaña" produciendo cosas semejantes a la verdad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;u&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Aristóteles&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;, con su &lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;Poética&lt;/b&gt; marca el principio de la crítica literaria. Tenemos aquí el primer gran libro que se ocupa de literatura. Esta obra no nos ha llegado completa. &lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;   &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Estaba hecha en forma de plan para servirle de guía.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Comienza con una introducción general de la poesía, una parte dedicada a la tragedia (poesía dramática), una parte dedicada a la épica (poesía narrativa) y una comparación entre ambas: ambas en efecto se asemejan en cuanto nos muestran personajes superiores al promedio humano, mientras que la poesía yámbica y la comedia nos presentan tipos humanos inferiores.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Gran parte de los elementos y de los principios sentados para la tragedia sin igualmente válidos en el género épico (la obra concluye con una comparación entre tragedia y epopeya justificando la superioridad de la primera sobre la segunda).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Figura en la lista de obras de Aristóteles que nos conservó Diógenes Laercio como &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Tratado de arte poética, 2 libros. &lt;/i&gt;Está aparte el esquema de la obra que implica con toda evidencia una sección dedicada al estudio de la comedia y la poesía yámbica que equilibre el amplio espacio dedicado al estudio de la tragedia. Aparece además enunciado específicamente en la parte de la obra que conservamos: "&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Así pues, acerca del arte de la imitación en hexámetros y acerca de la comedia hablaremos más tarde"&lt;/i&gt; (cap. 6).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;En la &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Política&lt;/i&gt;, se nos dice que en&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt; "los tratados acerca de la poética"&lt;/i&gt; se nos va a dar una explicación detallada y completa de lo que se entiende por kázarsis; esta explicación no figura en la parte que conservamos y parece lógico que su estudio siguiera al de la comedia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;En cuanto a la época de composición es muy verosímil la fecha de 334-333 aproximadamente que señala Rostagni para su redacción. Es decir, en los comienzos del Liceo, segunda estancia de Aristóteles en Atenas, no mucho antes de la redacción de la &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Retórica&lt;/i&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;La &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Poética&lt;/i&gt; comprende ideas estéticas, teoría literaria, preceptiva, crítica, historia literaria. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Comienza el primer párrafo con el propósito de la &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Poética&lt;/i&gt;. El verbo Poiei, en griego, significa hacer, efectuar, ejecutar, actuar, conducirse, crear, producir, confeccionar, componer, inventar. Luego dice que toda clase de poesía es imitación, constituye la mímesis.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;La imitación es un proceso de creación que no es una simple copia. Mímesis es aprehensión y expresión del artista, y está muy lejos de ser una simple copia literal de la realidad, tampoco es una interpretación personal y arbitraria de la realidad; es simplemente la expresión de una aprehensión intuida en la realidad en donde se pone de manifiesto la armonía de lo imitado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Luego Aristóteles señala tres formas de imitación: el objeto imitado, los medios de imitación y la manera de imitar. Habla a continuación del ritmo, la palabra y la música; recursos utilizados por la tragedia y la comedia. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;La &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Poética&lt;/i&gt; marca el comienzo de la crítica literaria, constituye el punto de partida y la guía para la crítica literaria y para polémicas de estos temas. Nos ayuda a penetrar en la modalidad, la índole y los propósitos de la literatura griega. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;En la poética distinguimos diversos planos: &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;a)ideas estéticas&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;b)teoría literaria (los géneros)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;c)preceptiva literaria (los modelos, formas de escribir)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;d)historia literaria&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;e)crítica literaria (juicios valorativos fundamentados). Estos dos últimos planos son los fundamentales.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;En el capítulo 25 aparecen especialmente los problemas de la crítica literaria. A continuación indicamos las páginas donde aparece según la siguiente edición:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Aristóteles, &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Poética&lt;/i&gt;. Traducción, prólogo y notas de&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;    &lt;/span&gt;Francisco de P. Samaranch, 3ra ed. Madrid, Aguilar, 1972 (Biblioteca de iniciación al humanismo).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Según esta edición encontramos fragmentos de crítica literaria en las siguientes páginas:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;sobre Homero: 69, 86, 141, 143, 144, 146&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;tragedia en autores contemporáneos: 80&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;qué piensa de la historia y de la poesía: 88&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;acerca de Edipo de Sófocles: 94&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;sobre Eurípides: 102, 103&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Menelao en Orestes: 156&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Ulises en Escila:&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;111&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Ifigenia: 115&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;uso del coro en Sófocles y&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;diferencias con Eurípides: 125&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;censura la mala crítica que Protágoras hace a Homero: 128&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Queremón que mezcla metros: 146&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;El otro texto que nos interesa de Aristóteles es la &lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;Retórica&lt;/b&gt;. La retórica nació en Grecia como arte de componer un discurso. Se constituyó a la vez como un arte del lenguaje y un instrumento crítico para apreciar las obras literarias. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Retórica es el arte de lo bello.&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;Era un instrumento para el orador. En ese momento (en la antigüedad), la palabra tenía gran importancia. Esta importancia se mantiene un poco aún en la Edad Media y el Renacimiento hasta perder importancia en el Romanticismo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;La &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Retórica&lt;/i&gt; de Aristóteles, &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;El tratado del orador&lt;/i&gt; de Cicerón y las &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Instituciones oratorias&lt;/i&gt; de Quintiliano son las más importantes retóricas&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;de la antigüedad. Complementan las artes poéticas, hacen un análisis sutil de los medios expresivos del lenguaje que sirve al orador y al poeta aunque también al crítico.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;La retórica &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;de Aristóteles está dividida en tres libros. En el primero habla de la retórica en general, de los distintos géneros de oratoria según a lo que se dedique el orador. En el segundo libro habla de las pasiones en el oyente, es un análisis sicológico, pues la oratoria es para exaltar los ánimos. En el libro 3ro., cuyo tema es la elocución, se encuentran un análisis y una clasificación de los procedimientos expresivos y de los diversos estilos. Es el que nos interesa para nuestros estudios. Este libro se puede dividir en dos partes: la primera (caps. I-XII) versa sobre la elocución, sus vicios y cualidades. En la segunda, (caps. XIII-XIX) trata el autor de la disposición, o sea de las distintas partes del discurso. El libro tercero "trata del modo de pronunciar el discurso, con particular referencia al porte, a la voz, al ademán. Son interesantes los pasajes referentes a las distintas partes de la oración: el proemio, la narración, la peroración. Este tratado de Aristóteles resulta ser el primero que trata a fondo el tema. Es obra de un filósofo que sabe y quiere ver las cuestiones de técnica, no ya solamente en su aspecto práctico, sino encuadradas en una concepción moral cumplida y armónica. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Se percibe clara, en ella, la influencia de la dialéctica platónica, de la cual partió Aristóteles, pero se encuentra un elemento nuevo esencial: la retórica considerada como una parte independiente por primera vez, y hecha objeto de un estudio particular de carácter teórico y práctico. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.15pt;mso-pagination: none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi- font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;A ella le corresponde un lugar, y no de segunda importancia, en un plano general de elevación hacia una moral mejor".&lt;/span&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn3" href="file:///C:/Users/Bangho/Documents/elenaviejo/elenaunju/Panorama%20de%20la%20cr%C3%ADtica%20desde%20la%20ant.%20al%20XX.doc#_ftn3" name="_ftnref3" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-special-character: footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; mso-fareast-Times New Roman&amp;quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language: ES;mso-bidi-language:AR-SAfont-family:&amp;quot;;font-size:10.0pt;"&gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.15pt;mso-pagination: none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi- font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Señala Aristóteles que se debe dominar lo que hay que decir. A cada género le conviene un estilo. El estilo escrito es más exacto. En resumen, lo importante es recordar que el análisis sistemático de los procedimientos expresivos realizados en la &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Retórica&lt;/i&gt; constituye un instrumento para la crítica de indudable importancia. Muchas veces, Aristóteles ejemplifica con pasajes literarios, sobre todo de Homero, los distintos procedimientos que analiza, y en ello va implícita una valoración.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;h3&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;SEGUNDO PERIODO&lt;/span&gt;&lt;/h3&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.15pt;mso-pagination: none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi- font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Alrededor del siglo III antes de Cristo hay un período muy fecundo para la investigación erudita. Abarca los siglos III y II a. de C. y es el momento de culminación para las dos escuelas de filología, la de Alejandría y la de Pérgamo.&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.15pt;mso-pagination: none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi- font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Los estudiosos de esta época fijaron los géneros literarios, realizaron estudios gramaticales, clasificaron las obras de los autores, revisaron y purificaron los textos, estudiaron problemas de lengua, dialectos, métrica, hicieron ediciones críticas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.15pt;mso-pagination: none"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Antecedentes&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.15pt;mso-pagination: none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi- font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Alejandría es la verdadera capital del helenismo,&lt;/span&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn4" href="file:///C:/Users/Bangho/Documents/elenaviejo/elenaunju/Panorama%20de%20la%20cr%C3%ADtica%20desde%20la%20ant.%20al%20XX.doc#_ftn4" name="_ftnref4" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-special-character: footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; mso-fareast-Times New Roman&amp;quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language: ES;mso-bidi-language:AR-SAfont-family:&amp;quot;;font-size:10.0pt;"&gt;[4]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt; intermediaria entre oriente y occidente, creció hasta ser la primera ciudad comercial del mundo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.15pt;mso-pagination: none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi- font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Un momento interesante para el desarrollo de la filología es el año 300 a. de C.: aquí se inicia un nuevo período en la historia de la literatura griega. La nueva situación política cambia el carácter de&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;de las manifestaciones literarias. Los tres grandes géneros de la época clásica estaban en cierto modo agotados mientras que aparecía una nueva poesía caracterizada por la perfección de la técnica y la erudición; en la prosa, la oratoria política había sido sustituida por la oratoria de circunstancias rica en frases pero pobre en vigor. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.15pt;mso-pagination: none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi- font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Fue posible pues, considerar la antigua literatura como algo terminado, que podía ser juzgado objetivamente; a tal método histórico de estudio respondió la formación de listas de los autores que podían servir de muestra a cada uno de los géneros literarios&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;en las cuales no figuraban los autores que vivían.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.15pt;mso-pagination: none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi- font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Comienza entonces una época de erudición, de estudios, de perfección técnica. Los dramáticos y filólogos estudian toda la antigua literatura.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.15pt;mso-pagination: none"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Bibliotecas y museos:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.15pt;mso-pagination: none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi- font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Gran importancia e influencia tuvo la reunión de los textos de la antigua literatura en las bibliotecas de Alejandría. (Se reunieron en la gran biblioteca 400.000 volúmenes, y en la pequeña, más de 42.000). Todos esos tesoros fueron ordenados y sistematizados por ilustres sabios.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.15pt;mso-pagination: none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi- font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Zenódoto fue el primer bibliotecario y ordenó los épicos.; Calímaco compuso un catálogo científico titulado "&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Listas de varones distinguidos de todos los ramos de la cultura y de sus obras&lt;/i&gt;". Hubo también importantes bibliotecas en Pérgamo y Antioquía, y más tarde, las bibliotecas romanas fueron copias de las alejandrinas. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.15pt;mso-pagination: none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi- font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Además de la tarea de reunir libros, se constituyó en Alejandría, el llamado &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Museo&lt;/i&gt;, especie de academia compuesta por sabios pagados por los reyes. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.15pt;mso-pagination: none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi- font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Alejandría tuvo grandes filólogos y se realizaron numerosos trabajos. Entre los más importantes Alejandrinos podemos destacar a Zenódoto de Efeso (1er. bibliotecario, su obra principal es la edición de Homero). Calímaco de Cirene (había estudiado en Atenas, se estableció en Alejandría como gramático y llegó a ser poeta de la corte, compuso el catálogo ya citado); Aristófanes de Bizancio (4to. bibliotecario, también editó las obras de Homero y los poetas líricos y trágicos Aristarco de Samotracia (según las noticias, se dedicó a componer más de 800 ediciones); Apolodoro de Atenas (compuso una obra en 24 libros sobre los dioses, un verdadero tratado de mitología científica). &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.15pt;mso-pagination: none"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Los escolios de Homero:&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.15pt;mso-pagination: none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi- font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Nuestras noticias sobre la actividad de los alejandrinos la debemos en su mayoría a los &lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;escolios&lt;/b&gt; (notas o comentarios que se ponen a un texto para explicarlo) de Homero. De especial importancia son los escolios de los manuscritos A y B de la &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Ilíada&lt;/i&gt; que se encuentran en Venecia. En A, la principal atención se consagra a la crítica textual. Los escolios escritos al margen nos dan noticias del estado del texto. El B contiene más escolios aclaratorios que también proceden de los grandes alejandrinos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.15pt;mso-pagination: none"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Explicación de palabras:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.15pt;mso-pagination: none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi- font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;El primer problema suscitado por los textos antiguos era la comprensión de las palabras, pues la poesía arcaica contenía palabras que ya no estaban en uso. Tales estudios dieron lugar a los primeros léxicos, para ilustrar las palabras de los distintos dialectos griegos. Así las &lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;glosas&lt;/b&gt; aclaraban las palabras necesitadas de aclaración. Se trabajaba según dos métodos: 1. explicarlas por contexto y 2. Explicarlas con el auxilio de los dialectos. Tales estudios dieron lugar a los primeros &lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;léxicos&lt;/b&gt;; contemporáneamente comenzaron los diccionarios dialectales.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.15pt;mso-pagination: none"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Interpretación:&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;    &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.15pt;mso-pagination: none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi- font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;El peligro era atender a los accidentes y olvidar las sustancias; se explicaban las glosas, pero se renunciaba a la interpretación del conjunto del texto. Aristarco tuvo el mérito de ser el primero en explicar de un modo completo los textos, sin pasar por alto dificultad alguna; su principio era que el poeta debía ser explicado por sí mismo, sin osar entrar en el laberinto de la significación alegórica, precisaba el sentido de las expresiones y prestaba atención a los errores que los poetas modernos cometían en el empleo de las palabras homéricas. Con tal cúmulo de observaciones comenzó a ser posible una crítica textual metódica para fijar el texto.&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.15pt;mso-pagination: none"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Crítica textual:&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.15pt;mso-pagination: none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi- font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;La primera vista de los&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;textos, la contemplación de las grandes variantes en los distintos ejemplares de Homero, mostraron a los alejandrinos que tenían variantes y que los textos de los antiguos poetas estaban corrompidos, ya que derivaban de una larga tradición oral. Facilitose sobremanera por primera vez la crítica textual metódica con la reunión de tantos tesoros en la biblioteca.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.15pt;mso-pagination: none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi- font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Poco a poco se aprendió a distinguir estos variados textos según su valor, fundándose de esta suerte la crítica textual con un método que se ha venido practicando comúnmente hasta en el siglo XIX.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.15pt;mso-pagination: none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi- font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;El público antiguo no comprendía esta actividad crítica.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi- font-family:Courier;mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-bidi-Times New Roman&amp;quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language: AR-SAfont-family:&amp;quot;;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.15pt;mso-pagination: none"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Explicación histórica y mitológica:&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.15pt;mso-pagination: none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi- font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Otros textos sucintaban otras necesidades, y se realizó una tarea de explicación histórica y mitológica. Así por ejemplo, para explicar las alusiones personales de las comedias se llegó a formar toda una literatura sobre las personas ridiculizadas en ellas, alusiones históricas en Píndaro, etc.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.15pt;mso-pagination: none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi- font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Las alusiones mitológicas eran aclaradas por la antigua poesía y por los historiadores locales muy abundantes en las bibliotecas. Hacia final del siglo II a. de J.C. comenzaron a compilarse manuales de mitología, que había llegado a ser una necesidad para el público y para los gramáticos que vivían lejos de las grandes bibliotecas. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.15pt;mso-pagination: none"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Ediciones:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.15pt;mso-pagination: none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi- font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Los frutos de todos estos estudios y de estas tareas culminaron en la edición de los textos, objeto preferido en la actividad de los gramáticos alejandrinos, porque era necesario ofrecer a las escuelas y al público culto textos corregidos y ordenados de manera clara y práctica. Zenódoto editó a Homero y a Hesíodo; Aristófanes a Homero, Píndaro, los trágicos y a Aristófanes (el comediógrafo).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.15pt;mso-pagination: none"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Métrica:&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.15pt;mso-pagination: none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi- font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Las ediciones de líricos y dramáticos, a que se dedicó el primero Aristófanes, le ofrecieron también problemas métricos, pues los poetas habían escrito sus obras como en prosa, ya que la verdadera división correspondía a la música. Era necesario averiguar la división exacta de las composiciones poéticas y también&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;en esto empleaba signos especiales que indicaran el final de cada estrofa y canto y el cambio del metro. Aunque los escritos de métrica que nos han llegado pertenecen al siglo I a. de J.C., es indudable que los dos sistemas que después se encontraron en convivencia y a veces se confundían, pertenecen ya a un tiempo antiguo. El primer procedimiento a partir de cada uno de los pies (de 2 y 4 sílabas); el otro sistema procede no por pies, sino por las partes del verso que resultan de la división del exámetro o del trímetro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.15pt;mso-pagination: none"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Historia de la literatura:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.15pt;mso-pagination: none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi- font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Se realizaban también investigaciones histórico literarias que servían para las noticias que figuraban en las introducciones de las ediciones.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.15pt;mso-pagination: none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi- font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Todos los estudios de los alejandrinos hasta aquí considerados por nosotros se fundaban en los textos y se apartaban de ellos solo con vacilación y paulatinamente. Lo mismo ha de decirse de las investigaciones histórico literarias que prolongaban en parte su existencia en las introducciones a las ediciones. &lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.15pt;mso-pagination: none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi- font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Aristófanes compuso breves biografías de poetas. A las tragedias les puso una introducción en que daba los fundamentos para comprender el drama, una noticia de la primera representación y un juicio estético.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.15pt;mso-pagination: none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi- font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;La cuestión sobre la autenticidad del autor sucintada ya, no pocas veces, en la preparación de los catálogos, llevó con frecuencia a especiales investigaciones.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.15pt;mso-pagination: none"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Crítica estética:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.15pt;mso-pagination: none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi- font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Era la suma perfección del trabajo filológico, se ocupaba del juicio del conjunto y también de cada una de las partes de la obra.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.15pt;mso-pagination: none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi- font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.15pt;mso-pagination: none"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Filología no alejandrina:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.15pt;mso-pagination: none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi- font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;La influencia del estoicismo y la retórica y las circunstancias políticas (Alejandría no pudo conservar su hegemonía) hicieron que los puntos de vista establecidos por los grandes alejandrinos no dominaran por completo en lo sucesivo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.15pt;mso-pagination: none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi- font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;El estudio de las cuestiones filológicas se convirtió en una parte importante de la cultura general, y en muchas ciudades, principalmente del Asia Menor, formáronse nuevos centros en los que la filología era tratada&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;la más veces de modo rutinario, o como especialmente en Rhodas, en unión de la retórica, surgiendo así otros intereses. Otro rasgo característico es que, por miramiento al gusto del público, se rompe con la preferencia por los antiguos y se tratan poetas modernos que entre tanto ya habían venido a ser "antiguos".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.15pt;mso-pagination: none"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Gramática estoica:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.15pt;mso-pagination: none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi- font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;El factor más importante para el desarrollo posterior fue el estoicismo, al que inclinaban hacia la filología, de una parte, la lógica y la retórica; y de otra, su interés por la educación. Como medio auxiliar del pensamiento lógico, la lengua debía ser reducida a simples categorías y en el establecimiento de estas categorías gramaticales consistió el mérito del estoicismo en la creación de una terminología que, pasando por la gramática latina, ha llegado a ser patrimonio común de todos los pueblos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.15pt;mso-pagination: none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi- font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;La sistematización estoica ha sido en resumidas cuentas, la primera que ha introducido a los filólogos a disponer en el primer edificio didáctico de la gramática, el sentido estricto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.15pt;mso-pagination: none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi- font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Fueron también los estoicos los que hicieron surgir la investigación etimológica. Los filólogos tuvieron también que hacer trabajo etimológico cuando las palabras eran oscuras; más ahora comenzaron a dedicarse al estudio de todo el léxico.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.15pt;mso-pagination: none"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Filología en Pérgamo:&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.15pt;mso-pagination: none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi- font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Se constituye una biblioteca en Pérgamo cuyos eruditos, bajo la influencia&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;del estoicismo hacen que estos trabajos se apoyen en un método de interpretación alegórica, por ejemplo, en Homero buscan un significado no literal. Los estoicos influían así sobre los críticos de Pérgamo y de Alejandría.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.15pt;mso-pagination: none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi- font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;El estoicismo fue, no la única, pero, ciertamente sí, una importante causa de la dirección filológica que, opuesta en un principio a la escuela alejandrina, termina fundiéndose más tarde con ella parcialmente. Su principal representante fue Crates de Malo en quien influyó notablemente el estoicismo, obligándolo a seguir caminos muy distintos de los de los filólogos alejandrinos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.15pt;mso-pagination: none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi- font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;En viva oposición al criterio peripatético, inteligente y claramente representado por Eratóstenes, según el cual el poeta escribe para entretener a sus lectores, consideró el estoicismo la literatura tan solo desde el punto de vista de la utilidad. Este período erudito de crítica filológica finaliza acá.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.15pt;mso-pagination: none"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.15pt;mso-pagination: none"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Retórica y filología:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.15pt;mso-pagination: none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi- font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;La retórica influyó también en la filología. La separación comenzó cuando los gramáticos concentraron en los poetas su actividad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.15pt;mso-pagination: none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi- font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Fue de gran importancia para las escuelas el que se comenzara a leer a los poetas con los gramáticos, dejando los prosistas para los retóricos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.15pt;mso-pagination: none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi- font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;La propia función del gramático no era dirigir en la producción literaria; la función de enseñar a componer discursos y oraciones fue propia de los retóricos, de modo que correspondía a ellos velar por la pureza de la lengua. A esta pureza&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt; &lt;/b&gt;se la llama "helenismo" (o "latinismo"), pero el retórico atiende también a la elegancia de la lengua; por esto la antigua retórica apuró hasta sus mínimos detalles todo lo relativo a las perfecciones y faltas de expresión.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.15pt;mso-pagination: none"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Interpretación retórica:&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.15pt;mso-pagination: none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi- font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Durante el período helenístico, la retórica ganó cada vez mayor firmeza influyendo en la gramática y en la poesía. Muy claramente se nota en la poética de Horacio se funda estrechamente en un sistema de retórica.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.15pt;mso-pagination: none"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Comienzos de la gramática latina:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.15pt;mso-pagination: none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi- font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Comenzó a desarrollarse en el año 130 a.de J.C.; no es sino una reproducción de la griega.&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;h3&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;TERCER PERIODO&lt;/span&gt;&lt;/h3&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Es el período romano. El centro cultural se traslada a Roma. Estamos ya en el primer siglo antes de Cristo. Este período se caracteriza por el predominio de la retórica y de la elocuencia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;Veremos a Horacio y a Quintiliano, dejando de lado la obra de Cicerón. Recordaremos además el tratado &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;De lo sublime&lt;/i&gt; falsamente atribuido a Longino (Atenas 213-373). Esta obra es más que un simple tratado de retórica. Ejemplifica un modo de crítica más íntimo y sicológico, más cercano&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;a nuestra idea de la crítica.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;u&gt;Horacio&lt;/u&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn5" href="file:///C:/Users/Bangho/Documents/elenaviejo/elenaunju/Panorama%20de%20la%20cr%C3%ADtica%20desde%20la%20ant.%20al%20XX.doc#_ftn5" name="_ftnref5" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-special-character: footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; mso-fareast-Times New Roman&amp;quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language: ES;mso-bidi-language:AR-SAfont-family:&amp;quot;;font-size:10.0pt;"&gt;[5]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt; es el poeta lírico más grande de la época de Augusto. Su obra &lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;La epístola a los Pisones&lt;/b&gt; es fundamental. Casi todos sus preceptos son aforismos que corresponden a leyes eternas del espíritu humano. Solo dos artículos de esta poética han caducado, según Menéndez Pelayo. Parece haber sido escrita para los Pisones, dos jóvenes de una familia que deseaban dedicarse al arte de escribir. Encontramos también referencias de tipo histórico-literario. Su poética es una preceptiva para escribir.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;En la &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Epístola a los Pisones&lt;/i&gt; nos pinta el arte como armonía. No debe ser el poeta ni muy breve ni muy copioso.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Horacio escribió una serie de epístolas. Esta tiene un asunto eminentemente literario, por eso se la llama la poética de Horacio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Muestra al poeta contemplado en toda su grandeza humana. No hay mucha crítica literaria; pero igual que en Aristóteles hay una breve historia, ve también la evolución del arte dramático con una historia del teatro griego. En cuanto a la crítica hay una severa crítica a la versificación de los poetas romanos, ve la literatura romana inferior a la griega.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Quintiliano&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn6" href="file:///C:/Users/Bangho/Documents/elenaviejo/elenaunju/Panorama%20de%20la%20cr%C3%ADtica%20desde%20la%20ant.%20al%20XX.doc#_ftn6" name="_ftnref6" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-special-character: footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; mso-fareast-Times New Roman&amp;quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language: ES;mso-bidi-language:AR-SAfont-family:&amp;quot;;font-size:10.0pt;"&gt;[6]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;: vivió entre el año 35 y 96 de la era cristiana. Hombre sereno y bondadoso, tuvo en su vida una gran desgracia; perdió a toda su familia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Las &lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;Instituciones oratorias&lt;/b&gt; es una retórica, es decir un tratado que instruía a los oradores en el arte de hablar en público, es más que una retórica, pues desea dar una formación general. Interesa desde muchos puntos de vista. &lt;span style="mso-tab-count:4"&gt;                &lt;/span&gt;Quiere dar una información completa. El libro X es el que nos interesa, se habla de la afluencia de palabras, el aumento de vocabulario se adquiere leyendo., escribiendo y perorando. Debe hacerse una lectura razonada y&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;una relectura. Los poetas, historiadores y filósofos son útiles a los escritores. Después hace un catálogo de los más sobresalientes escritores griegos y latinos. Presenta: poetas, historiadores, oradores y filósofos en este orden.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Entre los griegos, comienza por Homero. Entre los latinos, por Virgilio. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Tratado de lo sublime&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt; del pseudo &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Longino&lt;/i&gt;. Se creyó que el autor de este libro era Longino, que vivió en el s. III de nuestra era. Pero no se ha podido descubrir el autor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;El autor vivió en la 1ra. mitad del siglo I. No fue conocida la obra hasta 1584, en que Rofortello, un humanista italiano la publicó. Boileau la tradujo en el s. XVII. Llamó la atención a románticos y prerrománticos. El autor se dirige a sus amigos y comienza por comentar su descontento sobre la retórica y por eso escribe un tratado. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi- font-family:Courier;mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-bidi-Times New Roman&amp;quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language: AR-SAfont-family:&amp;quot;;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;El autor se propone dar preceptos sobre cómo alcanzar lo sublime. Lo sublime es la excelencia y la soberana perfección del discurso&lt;/span&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn7" href="file:///C:/Users/Bangho/Documents/elenaviejo/elenaunju/Panorama%20de%20la%20cr%C3%ADtica%20desde%20la%20ant.%20al%20XX.doc#_ftn7" name="_ftnref7" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style=" font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-fareast-Times New Roman&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SAfont-family:&amp;quot;;font-size:10.0pt;"&gt;[7]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt; gracias a lo cual, los más grandes poetas y prosistas ocupan un lugar tan eminente. Y dice cuales son los autores que lo han alcanzado. Lo sublime confiere&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;al discurso un poder, una fuerza irresistible que domina enteramente el alma del auditorio. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;"Uno o dos pasajes no son suficientes para mostrar la habilidad de la intención, del orden&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;y disposición de la materia: estas cualidades las vemos a través de toda la obra; pero cuando lo sublime se manifiesta, es como un rayo. Dispersa todo a su paso y muestra las fuerzas del orador concentradas en su plenitud"&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;a style="mso-footnote-id: ftn8" href="file:///C:/Users/Bangho/Documents/elenaviejo/elenaunju/Panorama%20de%20la%20cr%C3%ADtica%20desde%20la%20ant.%20al%20XX.doc#_ftn8" name="_ftnref8" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style=" font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-fareast-Times New Roman&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SAfont-family:&amp;quot;;font-size:10.0pt;"&gt;[8]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt; .&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Sublime es utilizado como sinónimo de alto, elevado. Indica un valor expresivo dentro de lo poético y literario.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;El segundo problema que se plantea es si el talento es innato o adquirido y concluye&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;que es un don innato que debe ser sometido a la guía del arte (enseñanza).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Luego analiza todo aquello que en la expresión es contrario a lo sublime, por ejemplo lo que él llama la hinchazón del estilo, la puerilidad, la frialdad, el afán de novedad y los rebuscamientos estilísticos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Sobre la apreciación crítica, que es el problema fundamental de los críticos, la sensibilidad para juzgar dice que hay que adquirir un conocimiento sobre lo sublime, la apreciación crítica del estilo supone una lenta maduración.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Considera que hay cinco fuentes de lo sublime:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;1. la alteza de ingenio (capacidad innata de concebir pensamientos elevados)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;2.&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;la vehemencia o entusiasmo de la pasión (lo patético y el entusiasmo)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;3.&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;   &lt;/span&gt;el uso de las figuras retóricas, (de dicción y de pensamiento)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;4.&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;   &lt;/span&gt;la noble y discreta elección de las palabras&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;5.&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;   &lt;/span&gt;orden y composición de las palabras.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Obsérvese que 1 y 2 son dones innatos, en cambio 3, 4 y 5 se adquieren con ejercicio y educación.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Esta es la estructura general de la obra pero lo que nos interesa es que cada uno de los temas ha sido ejemplificado con textos literarios y cada uno de estos textos analizado en forma detallada y con gran sensibilidad poética. En estos análisis se dejan de lado los rígidos moldes de la retórica y se transmite la vibración estética que el autor ha sentido en esos textos. En cierto modo hay una prefiguración de lo que hoy llamamos crítica estilística.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Los fragmentos citados son, por ejemplo, de Homero, Píndaro, Zafo, Platón, Demóstenes, Cicerón, etc.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;A Longino le parece sublime todo lo que es acabado y perfecto en cualquier género.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;La piedra de toque de lo sublime es el efecto que produce en el alma, a saber, cierta majestuosa elevación y un noble aprecio de nosotros mismos que nos alegra y levanta sobre nuestra habitual condición y nos hace partícipes de las maravillas que entendemos, como si nosotros la hubiésemos producido. Cuando nada de lo que se oye llega al espíritu, y queda solo el vano estrépito en los oídos, la grandeza es falsa y no va más allá del ruido de las palabras.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Otra condición de lo sublime es venir preñado de pensamientos que se graban profunda e indeleblemente en la memoria y ofrecen al espíritu copiosa materia de meditación.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;El último de los caracteres de lo sublime es su universalidad, puesto que produce efecto en los hombres de condición y estado más diversos y de los tiempos y naciones más remotos y distintos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;No se puede negar que esta manera de crítica, íntima y sicológica, que quiere llegar al fondo de la obra por el análisis de la vida moral del poeta, era una novedad y un adelanto entre los antiguos, en términos que nada igual nos ofrece la misma escuela de Alejandría.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Hasta en la explicación de los fundamentos de la armonía de las palabras se aparta Longino de la trivialidad retórica, asentando que la armonía del discurso no habla solo al oído, sino al alma, por cierta afinidad y simpatía que el espíritu tiene con lo armónico.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;h2&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;            &lt;/span&gt;En la Edad Media, &lt;/span&gt;&lt;/h2&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;La crítica e historia literaria no se perfilan como actividades independientes sino vinculadas o subordinadas con otros estudios. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Las principales actividades desarrolladas durante este período son: la elaboración de un método preciso para la lectura y el comentario de textos, anotaciones, explicaciones, glosas. Como la gramática y la retórica ocupan un lugar destacado en los estudios medievales se escriben numerosos tratados de gramática, retórica y artes poéticas.&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;  &lt;/span&gt;(En la enseñanza medieval, la retórica y gramática conjuntamente con la dialéctica formaban el trívium)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Según Curtius, autor del libro&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Literatura europea y Edad Media latina,&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;a style="mso-footnote-id: ftn9" href="file:///C:/Users/Bangho/Documents/elenaviejo/elenaunju/Panorama%20de%20la%20cr%C3%ADtica%20desde%20la%20ant.%20al%20XX.doc#_ftn9" name="_ftnref9" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style=" font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-fareast-Times New Roman&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SAfont-family:&amp;quot;;font-size:10.0pt;"&gt;[9]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;falta un estudio completo sobre la ciencia y teoría literaria en la Edad Media. Como culminación de toda elaboración intelectual de los problemas de teoría literaria de la época, el mismo Curtius señala a &lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;Dante&lt;/b&gt;. Tomaremos a Dante (1265-1321) como ejemplo de crítico e historiador literario en la Edad Media. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;    &lt;/span&gt;Saintsbury, en 1900-1904, escribió una obra sobre la crítica medieval y allí Dante ocupa un lugar fundamental.&lt;/span&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn10" href="file:///C:/Users/Bangho/Documents/elenaviejo/elenaunju/Panorama%20de%20la%20cr%C3%ADtica%20desde%20la%20ant.%20al%20XX.doc#_ftn10" name="_ftnref10" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style=" font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-fareast-Times New Roman&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SAfont-family:&amp;quot;;font-size:10.0pt;"&gt;[10]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Veamos a través de algunas obras de Dante su modo de crítica literaria. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;Vida nueva (La vita nuova):&lt;/b&gt; en este libro Dante reúne una serie de composiciones poéticas ordenadas y comentadas en prosa por él mismo. En el comentario en prosa, Dante muestra una modalidad de la crítica: en cada caso nos explica el estado de ánimo que dio origen a cada una de las composiciones, el sentido exacto que hay que atribuirle y la mejor forma de dividirla para su comprensión. Transcribe el poema y luego lo analiza, muestra su estructura. Dante conocía los cancioneros provenzales, que estaban precedidos de "razzos" (explicaciones en prosa). En Dante es notable la riqueza de intuición sicológica con que se cumplen los hechos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;Realiza por lo tanto un verdadero comentario de sus textos poéticos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;En el capítulo 25, Dante señala el nacimiento relativamente reciente de la poesía en lengua vulgar.&lt;/span&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn11" href="file:///C:/Users/Bangho/Documents/elenaviejo/elenaunju/Panorama%20de%20la%20cr%C3%ADtica%20desde%20la%20ant.%20al%20XX.doc#_ftn11" name="_ftnref11" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-special-character: footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; mso-fareast-Times New Roman&amp;quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language: ES;mso-bidi-language:AR-SAfont-family:&amp;quot;;font-size:10.0pt;"&gt;[11]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Explica cómo personifica al Amor (pues el amor no es substancia inteligente ni corporal y él en su poesía le da calidad de tal pues dice que lo "vio venir de lejos" y luego "que reía u que hablaba") Habla de la nueva forma de&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;los decidores de amor (poetas): la lengua vulgar que vale tanto como la lengua culta. Lo que posiblemente&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;mueve a que los versos se hagan en lengua vulgar es el no entender o entender dificultosamente de la mujer honrada los versos en latín. Tienen las mismas licencias que los poetas cultos. Si estos hablan entre sí con cosas inanimadas como si tuvieran razón y sentidos y aún a cosas falsas, es justo que los rimadores vulgares también lo hagan.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Los poetas deben tener más que adornos en la poesía, para que si fueran despojados de estos se pudiese conocer su verdadero sentido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;El convite (Il convivio):&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn12" href="file:///C:/Users/Bangho/Documents/elenaviejo/elenaunju/Panorama%20de%20la%20cr%C3%ADtica%20desde%20la%20ant.%20al%20XX.doc#_ftn12" name="_ftnref12" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style=" font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-fareast-Times New Roman&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SAfont-family:&amp;quot;;font-size:10.0pt;"&gt;[12]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt; Obra compuesta de canciones y sus comentarios. Sus temas son de índole moral y filosófica. En el tratado segundo, al comentar la canción I, Dante explica los sentidos que hay que buscar en los textos: &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;"Llámase el primero &lt;u&gt;literal&lt;/u&gt;, y este es aquel que no avanza más allá de la letra de las palabras... el segundo se llama &lt;u&gt;alegórico&lt;/u&gt;, y este es el que se esconde bajo el manto de las fábulas, y consiste en una verdad oculta bajo un bello engaño... el tercer sentido se llama &lt;u&gt;moral&lt;/u&gt;, y este es el que los lectores deben atentamente descubrir en los escritos, para utilidad suya y de sus discípulos... el cuarto sentido se llama &lt;u&gt;anagógico&lt;/u&gt;, es decir, sentido superior, y se tiene cuando espiritualmente se expone un escrito, el cual aunque sea verdadero también el sentido literal, por las cosas significadas, significa realidades sublimes de la gloria eterna&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size: 12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;..." &lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Este modo de explicación era utilizado para los textos bíblicos y Dante lo transfiere a la literatura profana.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;Dice que hablará con rima áspera y sutil y luego explica lo que entiende por sutil: penetración a fondo, perspicacia de ingenio y agudeza. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Reconoce el nacimiento reciente de la poesía en lengua vulgar, no hacía mucho tiempo que aparecieron&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;escritos poéticos en lengua vulgar, (es decir que no fuera el latín). Reconoce la dignidad de la poesía en lengua vulgar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;Sobre la lengua vulgar&lt;/b&gt;: obra escrita en latín, tratado, doctrina sobre la lengua vulgar, instrucción, enseñanza.&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;Trata problemas de orden lingüístico, como el origen del lenguaje humano, las variedades lingüísticas europeas, los dialectos italianos y diversas cuestiones propias de las retóricas y poéticas. En esta obra se nombran muchos poetas: se los valora desde el punto de vista de su creación poética y de cómo han utilizado el lenguaje con fines artísticos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;Dante habla del lenguaje humano en general. El italiano o latín ilustre puede ser usado tanto en verso como en prosa, dice Dante. Y de diversas formas puede ser usado, considerando a la canción como la más propia y exacta para el italiano. Hay una gran influencia de la &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Epístola a los Pisones &lt;/i&gt;de Horacio. Hay también&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;una exhortación al estudio del arte. Esta obra quedó interrumpida, solo nos han llegado dos libros, no se sabe si se han perdido o si no escribió los otros dos de "&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Sobre la lengua vulgar" &lt;span style="mso-tab-count:2"&gt;      &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;La divina comedia: &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Todo crítico literario tiene que rendirse cuentas de lo pasado y de lo actual. &lt;span style="mso-tab-count:1"&gt; &lt;/span&gt;En numerosos pasajes de esta obra, el peregrino se encuentra con las almas de escritores o poetas de la antigüedad y de su época y al reconocer su ejemplaridad artística, Dante hace crítica literaria. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;La antigüedad clásica, la poesía provenzal y la lírica italiana, aparecen expuestas en La Divina Comedia. Trata los temas mostrando a los personajes; ante todo trata a Virgilio, a quien considera su maestro, su autor preferido. Virgilio, el autor más estudiado por Dante, su guía en el viaje de la &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Divina comedia&lt;/i&gt;. Da datos biográficos de Virgilio, el único del cual aprendió el bello estilo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;"Mientras me deslizaba hacia el fondo oscuro, se me ofreció a los ojos alguien&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;que, por el largo silencio que guardaba, parecía sin voz. Cuando lo vi en el vasto desierto, le grité:'¡Ten piedad de mí, quienquiera que seas, hombre o sombra!' Me respondió: 'No soy hombre. Lo fui. Mis padres fueron lombardos, mantuanos los dos de nacimiento. Nací bajo Julio, aunque tarde, y viví en Roma bajo el buen Augusto, en el tiempo de los dioses falsos y engañosos. Fui poeta y canté a aquel justo, hijo de Anquises, que vino de Troya después de que ardió la soberbia Ilión. Pero tú ¿por qué vuelves a tanta pena? ¿Por qué no subes al deleitoso monte que es causa y principio de toda alegría?'&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;'Entonces ¿eres tú aquel Virgilio, aquella fuente de la que nace tan caudaloso río de elocuencia?&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;_le respondí con rubor en la frente_. ¡Oh tú, honra y luz de los poetas! ¡Válgame el largo estudio y el profundo amor que me hicieron disfrutar de tu obra! Tú eres mi maestro y mi autor; de ti solo aprendí el bello estilo que me ha dado gloria..." (Infierno, canto I, v.61-87)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;Luego aparecen Homero, Horacio, Ovidio y Lucano (Inf. IV, v.73)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;En el canto XXI del purgatorio, v. 82, se encuentra con el poeta latino Estacio, autor de la&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt; Tebálida.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Luego valora la poesía provenzal en la persona de Arnaldo Daniel. (Purgatorio, XXVI, v.117)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Guido Guinizelli, purgatorio, canto XXVI, verso 97&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;B. de Lucca, purgatorio XXIV&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;En todos estos casos hay un esbozo de crítica literaria dentro de una obra de creación literaria.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Epístola&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;XIII:&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt; (epístola a Can Grande della Scala) Se trata de un comentario de la &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Divina comedia&lt;/i&gt;. Es una carta&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;en la que Dante explica al Can Grande della Scala el cántico III, es decir el paraíso, de la Divina Comedia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Después de las fórmulas de cortesía y alabanzas usuales en el tratamiento de los grandes señores, Dante dice:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;"... expondré algunas ideas en forma resumida como introducción a la obra que ofrezco... si queremos exponer la introducción de una parte cualquiera de una obra, es necesario primero exponer el conjunto&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;" por eso "&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;antes de&lt;/i&gt; &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;hablar del Paraíso, juzgué necesario presentar algunas ideas sobre toda la obra..."&lt;/i&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;"...Seis, por lo tanto, son las cosas que hay que investigar al principio de toda obra doctrinal, a saber: el asunto, el motivo, la forma, la finalidad, el título del libro y el género filosófico..." "... el sentido de esta obra no es único, sino plural, es decir, tiene muchos sentidos: el primer significado arranca del texto literal, el segundo de lo significado por el texto. El primero se llama sentido literal, el segundo, sentido alegórico, moral o anagógico..." "...aunque estos sentidos místicos reciben denominaciones diversas, en general, todos pueden llamarse alegóricos, por ser distintos del sentido literal histórico".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;"Esto supuesto, resulta evidente que la materia o asunto en torno a la cual se desarrollan estos dos sentidos debe ser doble. Y por eso hay que examinar primero el asunto de esta obra desde el punto de vista del sentido literal, y después, el asunto de la obra desde el punto de vista alegórico. El asunto de toda la obra, en sentido literal, es simplemente el estado de las almas después de la muerte, pues todo el desarrollo de la obra gira alrededor de este tema. Pero, si consideramos la obra en su aspecto alegórico, el tema es el hombre sometido, por los méritos y deméritos de su libre albedrío, a la justicia del premio y del castigo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Por lo que toca a la forma, esta es doble: la forma externa de todo el tratado, y el modo de tratar la materia. La forma del tratado es triple, de acuerdo con una triple división. La primera división es aquella que divide la obra en tres cánticos. La segunda, la subdivisión de cada cántico en cantos. La tercera la ulterior división del canto en estrofas. La forma o modo de tratar la materia es poético, ficticio, descriptivo, abierto a la digresión, metafórico, y por eso definitivo, divisivo, probativo, polémico y susceptible de ejemplos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;El título del libro dice así: Empieza la comedia de Dante Alighieri, florentino de nacimiento no de costumbres..."&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;"... La comedia es un género de composición poética distinto de todos los demás. Se distingue de la tragedia en cuanto a la materia, porque la tragedia al principio es admirable y tranquila, pero al final, en el desenlace, resulta triste y horrible..." "...la comedia, en cambio, suele empezar con algún tema o situación áspera, pero luego termina felizmente..." "Igualmente se distingue en el estilo; elevado y sublime en la tragedia; tranquilo y humilde, por el contrario, en la comedia, como aconseja Horacio en su Poética, donde permite alguna vez que los cómicos hablen como trágicos y que estos lo hagan como aquellos... (Poética v.35-39)".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;"Con lo dicho queda aclarada la denominación de comedia que recibe la presente obra. Porque, si atendemos a la materia, es horrible y desagradable al principio, porque expone el infierno, pero al final resulta feliz, deseable y grata, porque explica el paraíso; en cuanto al estilo, es suave y sencillo, pues emplea el lenguaje vulgar, que emplean las mujeres en sus conversaciones diarias. Hay también muchas clases de composiciones poéticas, como la poesía bucólica, la elegía, la sátira y la sentencia votiva, como puede verse también en la Poética de Horacio; pero en este momento no hay por qué tratar de estos géneros".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;La carta de Dante continúa con el estudio de la parte tercera, o sea del Paraíso. Y va señalando:&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;"...el tema"..." es el estado de las almas bienaventuradas después de la muerte"..."y en sentido alegórico es el hombre sujeto a la justicia del premio por los méritos alcanzados..."&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;"...la forma"..."es la división en cantos y estrofas"...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;"...el título". ."Empieza el cántico tercero de la comedia de Dante, denominado Paraíso"...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;"...la finalidad del todo y de la parte es la misma: apartar a los mortales, mientras viven aquí abajo, del estado de miseria y llevarlos al estado de felicidad".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;"...El género filosófico... es el género moral o ético, pues la obra y sus partes no van encaminadas a la pura especulación, sino a la acción...""Tras estos preliminares hay que pasar a la exposición jugosa del texto."&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Dice que el Paraíso se divide en dos partes principales: prólogo y parte expositiva. Dante hace algunas reflexiones sobre el prólogo: "&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;los poetas, por el prólogo, no solo se captan la atención del lector, sino que suelen añadir alguna invocación... por eso el presente prólogo está dividido en dos partes: en la primera se anuncia lo que se va a decir, en la segunda se invoca a Apolo..."&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;"Por lo que se refiere a la primera parte, hay que advertir que para hacer un buen exordio se necesitan tres cosas, como dice Cicerón en su Nueva Retórica: conseguir la benevolencia, la atención, la docilidad del oyente, lo cual es sobremanera necesario cuando el tema del discurso es elevado... Siendo, por tanto, elevadísima la materia de este tratado, y siendo necesario tratarla con un estilo adecuado a esta grandeza, el autor ha procurado alcanzar estas tres finalidades, en el mismo comienzo de su exordio o prólogo. Por eso dice que referirá lo que ha visto en el primer&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;cielo y ha podido recordar. En esta proposición quedan comprendidas las tres finalidades; porque la utilidad del tema provoca la benevolencia; su elevación fija la atención y su posibilidad se gana la docilidad del lector...Vistas ya la bondad y la perfección de la primera parte del prólogo, pasemos a examinar la letra."&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;"Afirma, por tanto, que 'la gloria del Primer Motor', que es el mismo Dios, 'resplandece en todos los lugares del universo', pero de tal manera, que 'en unos resplandece más, y en otros menos"&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Dante explica en forma razonada que la luz divina, es decir la bondad, sabiduría y&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;virtud&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt; &lt;/i&gt;divinas resplandecen en todas partes. A la misma conclusión se llega con las citas extraídas de distintos pasajes de la Biblia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;"&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Después de haber anticipado esta verdad, prosigue a continuación hablando del paraíso y dice que estuvo en aquel cielo que recibe con mayor abundancia la gloria o luz de Dios..."&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;"Vio algunas cosas que al regresar no sabe ni puede referir. Hay que subrayar las palabras &lt;u&gt;no sabe ni puede&lt;/u&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size: 12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;: &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;no sabe, porque se le ha olvidado; no puede, porque, aún recordándolo y poseyendo el contenido de la visión, le faltan, sin embargo, las palabras."&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;"A continuación dice que contará todo aquello que ha podido recordar&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt; &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;del reino celestial, y afirma que esta será la materia de su obra;..."&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Dante en esta carta solo se refiere a los primeros 36 versos del canto I del Paraíso.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Curtius considera que la ciencia literaria&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;de la Edad Media Latina llega a su perfección y coronamiento en esta epístola VIII de Dante.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Hemos reproducido algunos pasajes de ella a fin de conocer la crítica literaria medieval en su más alto exponente. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;h2&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Transición entre la Edad Media y el Renacimiento&lt;/span&gt;&lt;/h2&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Antes de considerar la crítica en el Renacimiento conviene no olvidar dos figuras que interesan también a nuestro panorama:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;Petrarca&lt;/b&gt; (1304-1374). Podemos considerar a Petrarca, por un lado, como el último represente del hombre medieval, y por otro, como el primer hombre moderno. En su pensamiento se han fundido, admirablemente asimilados, los aspectos más vivos del pensamiento clásico greco-romano, y los motivos más profundos de las Sagradas Escrituras desde David (que Petrarca llama "suo poeta") hasta Paulo ("suo filosofo"), y además las meditaciones de los Padres de la Iglesia. Petrarca no escribió ningún libro especialmente dedicado a la poética. Pero a través de sus varios tratados escritos en latín y de su colección de epístolas, se manifiesta su preferencia por la literatura latina, su aprecio por los poetas provenzales (sobre todo por Arnaldo Daniel, cuya poesía juzga "nuova" y "bella"). En su juventud Petrarca fue atraído por los poetas del "Dolce stil nuovo". Su admiración por Dante se manifiesta siempre con ciertas reservas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Fue comentador de Quintiliano y Cicerón.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;Boccaccio&lt;/b&gt; (1313-1375). También Boccaccio tiene un lado medieval y otro renacentista. Ejemplo de su actividad dentro de la crítica literaria es su &lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Vida de Dante&lt;/i&gt; &lt;/b&gt;y su&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt; &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Comentario de la Divina Comedia. &lt;/i&gt;&lt;/b&gt;En efecto, Boccaccio comentó públicamente el poema de Dante en la iglesia de Santo Stefano de Badea, durante los años 1373 y 1374.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;En su tratado escrito en latín: &lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Genealogía de los dioses gentiles&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;, hay una parte dedicada a defender a la poesía de los diversos ataques que le dirigían los teólogos, los juristas, etc. Para esta defensa Bocací realiza un notable intento de profundizar en la naturaleza y fin de la poesía. Señala la perennidad y universalidad de la poesía.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;En la transición entre la Edad Media y Renacimiento podemos señalar también una obra de autor español que, en el año 1499, nos presenta el primer esbozo de historia y crítica literarias en castellano: se trata del &lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Proemio e carta&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt; &lt;/i&gt;que el &lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;Marqués de Santillana&lt;/b&gt; mandó al condestable Don Pedro de Portugal, acompañando sus poesías. Entre los muchos puntos tratados en esta carta recordemos su definición de la poesía como "&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;un fingimiento de cosas útiles, cubiertas o veladas con muy fermosa cobertura; compuestas, distinguidas e escandidas por cierto cuento, pesso e medida&lt;/i&gt;"; su observación de que el metro es anterior y de mayor autoridad que la prosa; sus referencias a la historia de la poesía, desde la Biblia hasta los modernos italianos y provenzales, los autores gallegos y portugueses, etc.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family: Courier;mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-bidi-Times New Roman&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SAfont-family:&amp;quot;;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;  &lt;h2&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Epoca Renacentista (Siglos XV y XVI)&lt;/span&gt;&lt;/h2&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;En esta época, Italia es el foco de donde irradian nuevas ideas estéticas y, por consiguiente, nuevas perspectivas para la crítica literaria. A la lectura de los clásicos antiguos, como medio de aprendizaje técnico con fines morales y religiosos, se contrapone la lectura de esos maestros por pura afición, por simple reconocimiento de su excelencia intrínseca y formal. Cada vez se insiste menos en el carácter alegórico de la poesía y del arte para defender su validez intrínseca e inmanente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;La reinstauración del platonismo en el curso del siglo XV tuvo diversas manifestaciones. Entre ellas el concepto de poesía, en lugar de limitarse a la pura forma métrica, se enriqueció con la doctrina del entusiasmo poético que los humanistas italianos hallaron en los diálogos de Platón. Las nuevas ideas se van forjando a través de una intensa actividad teórica: traducciones, comentarios y estudios de las obras de Platón, de las poéticas de Aristóteles, Horacio y Quintiliano. Las discusiones y polémicas literarias son frecuentes. Se emprende, conjuntamente con la exaltación de los modelos literarios greco-latinos, la defensa de las obras modernas y de las nuevas lenguas que aspiran a tener categoría literaria.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;La &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Poética&lt;/i&gt; de Horacio y la obra de Quintiliano (en&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;versiones fragmentarias) habían sido conocidas a través de la Edad Media. Pero la &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Poética&lt;/i&gt; de Aristóteles fue casi desconocida en la Edad Media. Hubo una versión en lengua árabe, abreviada y comentada por Averroes, y traducida luego al latín en 1265, pero la difusión y conocimiento de la &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Poética&lt;/i&gt; de Aristóteles se realiza sobre todo en la segunda mitad del siglo XVI.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Veamos las principales etapas de esta difusión:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;En 1498, Giorgio Valla realiza la primera traducción completa &lt;span style="mso-tab-count:2"&gt;         &lt;/span&gt;al latín;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;En 1508, se publica por primera vez el texto griego;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;En 1549, primera traducción italiana por Segni.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Robortello, humanista y profesor de estudios en Pisa, hizo la traducción y los comentarios y anotaciones de la &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Poética&lt;/i&gt;. Con esos comentarios donde se señalaban los puntos fundamentales de la &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Poética&lt;/i&gt; de Aristóteles se instituyó un cuerpo de doctrina fundamental para el pensamiento literario del Renacimiento.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;En la segunda mitad del siglo XVI siguen apareciendo diversos comentarios. Entre los principales señalaremos:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;u&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Vincenzo Maggi&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt; (sus comentarios expresan ya la estética de la Contrarreforma); &lt;u&gt;Minturno&lt;/u&gt; (el autor, antes de ideas platónicas, acepta un aristotelismo moderado); &lt;u&gt;Scaligero&lt;/u&gt; (amplio tratado publicado en 1561, sistematización definitiva de toda la estética italiana de la segunda mitad del siglo XVI que sirvió para difundir, sobre todo en Francia, los resultados de las especulaciones italianas del Renacimiento); &lt;u&gt;Castelvetro&lt;/u&gt; (cronológicamente, la última interpretación de Aristóteles. Se muestra menos servil que otros autores. Pretende sacar de la &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Poética&lt;/i&gt; una nueva teoría del arte).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Otras obras del mismo período pretendían superar o negar la &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Poética&lt;/i&gt; de Aristóteles: por ejemplo, &lt;u&gt;Patrizi&lt;/u&gt; (en su &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Poética&lt;/i&gt;, combate la teoría aristotélica de la "mímesis". Dice que la poesía es una especie de entusiasmo creador). También se publicaron artes poéticas a la manera de Horacio, como la de &lt;u&gt;Girolamo Vida&lt;/u&gt;, en 1527, "Ars Poética", en tres cantos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Panorama similar al que hemos señalado con esta actividad de los tratadistas italianos, se puede observar en otros países europeos:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;en Francia&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;u&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Joachim du Bellay&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;, "&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Defensa&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;e ilustración de la lengua francesa&lt;/i&gt;", 1549 (una de las obras más importantes del Renacimiento francés y en especial de la "Pléiade" para dar más seriedad a la poesía).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;u&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Ronsard&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;, "&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Resumen del arte poética francesa&lt;/i&gt;", 1565 (da consejos para enriquecer la lengua francesa. Recomienda la lectura de los grandes poetas de la antigüedad clásica).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;En Inglaterra&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;u&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Sidney&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;, "&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Apología para la poesía&lt;/i&gt;", o "&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Defensa de la poesía&lt;/i&gt;", escrito probablemente hacia 1580. (Es un espejo de la crítica literaria del renacimiento, de los comentarios de Minturno y Scaligero. Sidney hace un examen de la poesía inglesa de su época. Acepta los principios aristotélicos y los aplica en sus comentarios).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;En España&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;u&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Juan de Valdés&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;, "&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Diálogo de la lengua&lt;/i&gt;", 1535. (Aunque su materia es esencialmente lingüística, hay referencias y juicios sobre obras literarias, por ejemplo de &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;La Celestina&lt;/i&gt; dice: "...&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;ningún libro hay en castellano donde la lengua esté más natural, más propia, ni más elegante&lt;/i&gt;").&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;u&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Herrera&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;, "&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Anotaciones a las obras de Garcilaso&lt;/i&gt;", 1580 (Obra de exégesis donde el acopio y búsqueda de fuentes, alterna con el comentario de los textos de Garcilaso).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;u&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Alonso López Pinciano&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size: 12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;, "&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Filosofía antigua poética&lt;/i&gt;", 1596 (la más alta creación de la estética literaria española del siglo XVI. LAs fuentes de esta poética son: Horacio, Aristóteles, los humanistas italianos, sobre todo Scaligero).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;u&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Baltasar Gracián&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;, "&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Agudeza y arte de ingenio",&lt;/i&gt;1648. (Poética que responde al gusto barroco).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family: Courier;mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-bidi-Times New Roman&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SAfont-family:&amp;quot;;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;  &lt;h2&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;El siglo XVII&lt;a style="mso-footnote-id:ftn13" href="file:///C:/Users/Bangho/Documents/elenaviejo/elenaunju/Panorama%20de%20la%20cr%C3%ADtica%20desde%20la%20ant.%20al%20XX.doc#_ftn13" name="_ftnref13" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-bidi-Times New Roman&amp;quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language: AR-SAfont-family:&amp;quot;;font-size:10.0pt;"&gt;[13]&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h2&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-pagination:none"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi- font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-pagination:none"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi- font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Durante el siglo XVII (siglo generalmente conocido como el siglo del barroco), se siguen desarrollando y discutiendo en toda Europa las doctrinas elaboradas por el Renacimiento.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;El ejemplo es Nicolás Boileau, con su obra "&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;El arte poética&lt;/i&gt;", 1674&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;. &lt;/b&gt;(Se sugiere a los alumnos la lectura de este texto con el mismo criterio aconsejado para las poéticas de Aristóteles y de Horacio).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Lansón ha señalado acerca de Boileau: "&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;poeta&lt;/i&gt; &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;menor a la vez que un gran artista...sabía ver y pintar... excelente técnico del verso alejandrino...sus mejores obras son sus obras críticas..." "El crítico para nosotros, supera al poeta o al artista. Boileau no representa en su obra su temperamento personal, sino el genio de su siglo y la esencia común de las grandes obras"..."Boileau fundó en sus &lt;u&gt;Sátiras&lt;/u&gt;, escritas entre 1660 y 1667, la crítica literaria, casi desconocida antes de él. Otros habían escrito tratados generales y didácticos; otros habían lanzado libelos injuriosos contra determinadas obras, pero nadie se había propuesto constituirse en consejero del público, para juzgar los escritos contemporáneos sin pasión personal, sencillamente como hombre de buen gusto".&lt;/i&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-pagination:none"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi- font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Boileau, Nicolás&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt; (París 1636-1711) &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Estamos en el siglo de Luis XIV, gran siglo de la literatura francesa (Racine, Moliere, etc.)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Boileau estudió abogacía pero se dedicó a las letras. Escribió contra los excesos del barroco.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Fue por sus costumbres y temperamento un verdadero burgués parisiense, agudo y sensato. Frecuentó los círculos literarios _a menudo en las tabernas_ y entabló amistad con Moliere, La Font aine, Racine y Chapell y alternó con señores de la corte mundanos y libertinos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;En 1660 empezó a componer las &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Sátiras&lt;/i&gt;, bajo un estilo agudo e intensamente realista encierran ya la ideología literaria que habrá de manifestarse por completo en el&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt; &lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;Arte poética&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;, e inician la vigorosa batalla contra los malos autores.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Las primeras &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Epístolas&lt;/i&gt;, el &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Arte poética&lt;/i&gt; y los cuatro cantos iniciales de &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;El abril&lt;/i&gt; marcan perfectamente las características de su ingenio, limitado y opuesto al vuelo de la imaginación; pero seguro y absolutamente dueño de los medios expresivos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi- font-family:Courier;mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-bidi-Times New Roman&amp;quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language: AR-SAfont-family:&amp;quot;;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Arte poética&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt; de Boileau (L'Art poétique):&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Poema breve en cuatro cantos, fue publicado en 1674. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Marill Alberes en su estudio preliminar al &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Arte poética&lt;/i&gt; de Boileau (Buenos Aires, Clásica, 1953) dice: "&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;No conviene,&lt;/i&gt; &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;sin embargo exagerar el carácter dogmático del Arte poética de Boileau. Las "reglas" formales que allí propone no han sido inventadas por él, y las "reglas" de sensatez que establece, primero tienen carácter de consejos, y no de decretos. Los siglos posteriores hicieron de Boileau un "legislador" severo y absoluto, y un espíritu dogmático; hoy día se hace necesario verlo en un aspecto más vivo y acaso más eterno: como un espíritu flexible y crítico. Esto es, por otra parte, lo que demuestra un triple examen histórico, psicológico y literario del Arte poética".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;En el primer canto, después de recordar que solo se puede ser poeta por don de la naturaleza, recomienda el obsequio a la razón, al sentido común, a una variedad comedida, concluyendo con la rápida historia de la poesía francesa, que solo con Malherbe ha encontrado el camino preciso de la expresión clara y la belleza ordenada; en el segundo canto, da las normas para el idilio, la elegía, la oda, el soneto y algunas composiciones menores, extendiéndose luego sobre la sátira. El tercero trata ampliamente de la tragedia, comedia, poema épico, para el cual condena los asuntos cristianos. El cuarto vuelve a los consejos generales, expone las ventajas de una recta crítica, lo útil que en la poesía&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;ha de acompañar a lo agradable y la moralidad necesaria del artista, que nos debe dejar llevar a la obra solo por el deseo de lucro. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;En resumen: I canto: normas generales,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:3"&gt;              &lt;/span&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;II canto: descripción de géneros menores&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:3"&gt;              &lt;/span&gt;III canto: géneros mayores&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:3"&gt;              &lt;/span&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;IV canto: poeta - importancia de la crítica&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;El autor enlaza de una manera clara con el &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Arte poética&lt;/i&gt; de Horacio, (autor que influye mucho en él&lt;/span&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn14" href="file:///C:/Users/Bangho/Documents/elenaviejo/elenaunju/Panorama%20de%20la%20cr%C3%ADtica%20desde%20la%20ant.%20al%20XX.doc#_ftn14" name="_ftnref14" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style=" font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-fareast-Times New Roman&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SAfont-family:&amp;quot;;font-size:10.0pt;"&gt;[14]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;) mientras trata de recoger las ideas críticas repartidas en las &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Sátiras&lt;/i&gt; y epístolas movido también por la tendencia de su tiempo, a establecer la regla y la disciplina en todos los campos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;La belleza está solo en la verdad, es decir, en la naturaleza: no debe separarse de ella el artista, extrayendo lo que a la razón le parece más íntimo y generalmente cierto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Para Boileau y sus contemporáneos, trátase sobre todo de la naturaleza humana, que el arte debe reproducir adaptándola, de modo que la razón quede satisfecha. Ideas ya corrientes entre los espíritus superiores, ciertamente determinadas por el espíritu cartesiano, reducidas aquí a una expresión nítida y eficaz.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;En el siglo siguiente, debido al gran éxito que la composición tuvo con sus fórmulas precisas, donde se concentraba el clasicismo más correcto, Boileau pareció ser el legislador del Parnaso, quien había dictado el gusto en la época de Luis XIV y guiado a los grandes autores de su tiempo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi- font-family:Courier;mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-bidi-Times New Roman&amp;quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language: AR-SAfont-family:&amp;quot;;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Sobre Boileau dice Croce:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;"Pobrísimo, no solo de fantasía sino de experiencia de la vida y de la historia: un hombre que, en el fondo, nada tenía que decir más que hablar mal de los malos literatos."&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:3"&gt;              &lt;/span&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;    &lt;/span&gt;Dice Sainte-Beuve:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;"Boileau aplicó al estilo de la poesía el método de Pascal: 'si escribo cuatro palabras, borraré tres'."&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;              &lt;/span&gt;Dice Lansón:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;"El &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;arte poética&lt;/i&gt; tiene sus defectos; en ella se revela una laguna del espíritu de Boileau. Su modo de exponer es incoherente, al paso que su doctrina es una cohesión perfecta. Piensa a saltos: no tiene la facultad oratoria de coordinar, subordinar y hacer converger sus ideas".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;h2&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Siglo XVIII- Neoclasicismo:&lt;/span&gt;&lt;/h2&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;Francia&lt;/b&gt; es el centro de irradiación de la estética y de los modelos neoclásicos; pero cada país le imprime sus rasgos particulares. Se destaca el predominio de la razón. Existe una veneración por las formas clásicas greco-latinas, aplicando de manera exagerada la &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Poética&lt;/i&gt; de Aristóteles y aferrándose a las poéticas de Boileau y otros. Restringen la inspiración. Intentan trabajar con las fuentes clásicas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Tienden al análisis sicológico, preocupado por la voluntad y la razón por encima de las pasiones.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Se ve muy bien en el teatro de Corneille y Racine.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;En este movimiento, la lírica no se destaca por su naturaleza subjetiva.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Se produce una poesía amanerada y pobre.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Se produce como reacción contra los excesos del barroco.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;&lt;u&gt;Voltaire (1694-1778)&lt;/u&gt;: La figura más representativa de la crítica del siglo XVIII. El gusto literario de Voltaire estaba arraigado en la literatura del siglo XVII. Estuvo en Inglaterra en 1726-28. Interesó por su literatura. Admiraba a Racine y a Virgilio; pero no pudo comprender a Shakespeare, a Milton, a Dante.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:2"&gt;         &lt;/span&gt;No fue impresionista ni dogmático: sus ideales eran de claridad, mesura, reflexión, buen gusto. Sus tendencias literarias eran conservadoras, a pesar de ser hombre de la Ilustración.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;No tenía nada de sistemático, ni como pensador ni como crítico; su estética apunta al individualismo. Escribió: "La perfección consiste en saber ajustar el estilo a la materia que se trata". Distingue tres grados de estilo: natural, templado y elevado. Defiende las tres unidades en el drama. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;En &lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;Inglaterra&lt;/b&gt; tenemos dos grandes representantes del neoclasicismo:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;&lt;u&gt;Alexander Pope&lt;/u&gt; (1688-1744), su obra "&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Ensayo sobre la crítica&lt;/i&gt;" (&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Essay on criticism&lt;/i&gt;, 1711). Poema didáctico donde pretenden codificar los preceptos que valen para el buen crítico. Se inspiró en Boileau y otros autores franceses y en los clásicos Horacio y Quintiliano. Pope ha sido llamado "el Boileau inglés". Tiene facilidad para reducir los consejos a fórmulas claras y brillantes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;&lt;u&gt;Samuel Johnson&lt;/u&gt; (1709-1784) escribió &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;"Vida de los poetas"&lt;/i&gt;, referidas&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;a cincuenta poetas de los siglos XVII y XVIII, serie de prefacios que debían servir para una edición de los poetas ingleses. De cada poeta analiza los hechos de la biografía y valora críticamente sus obras.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Considera la literatura como "&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;fiel representación de lo realmente existente y de acciones realmente realizadas" &lt;/i&gt;Después de la realidad, el segundo principio crítico es la verdad moral o moralidad. La realidad es instructiva y por ello ejemplar. Condenaba "&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Tom Jones&lt;/i&gt;" por ser&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;"&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;libro vicioso&lt;/i&gt;" y a su autor, Henry Fielding por "&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;bellaco obtuso&lt;/i&gt;".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Sus ideas fueron antecedentes de la estética neoplatónica... No obstante parece admitir el valor de lo particular cuando se trata de lugares y color local de la poesía.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;La finalidad de la crítica es para él establecer principios, ascender desde la opinión hasta el conocimiento. Descubrir principios de juicio de verdad inalterable, evidente; valerse de las reglas como instrumentos de la visión mental. Apoyado firmemente en doctrinas críticas neoclasicistas, las somete a constante reinterpretación.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;En &lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;España&lt;/b&gt; importa recordar a &lt;u&gt;Ignacio Luzán&lt;/u&gt;, (Zaragoza, 1702-1754) autor de la "&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Poética o reglas de la poesía en general y de sus principales especies", &lt;/i&gt;publicada en 1737. Se divide en cuatro libros: 1) Origen, progreso y esencia de la poesía. 2) Utilidad y deleite de ella. 3) Poesía dramática. 4) Poesía épica.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Define la poesía así: "&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;imitación de la Naturaleza en lo universal o en lo particular, hecha en verso para utilidad o para deleite de los hombres, o para uno y otro juntamente".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Se opone a Góngora en nombre de las reglas porque sus metáforas no son proporcionadas, juiciosas y claras.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Algunas de sus ideas sobre teatro:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;La comedia debe dar ilusión de realidad. Recomienda rehacer las comedias barrocas de acuerdo con las reglas y la necesidad de que la censura literaria prohíba obras no ajustadas a cánones de la razón. Critica el predominio en las comedias españolas, del tema amoroso.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Los temas deben estar basados en la verosimilitud, la propiedad, poseer unidades, una acción sencilla, poco número de personajes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Prefiere la literatura razonable, inteligente, clara, eficaz. Critica los excesos del post-barroco.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Muestra en sus escritos su pasión por los clásicos y las lenguas. Realizó estudios de jurisprudencia. En 1741 fue nombrado miembro de la Academia de la lengua. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Otros aspectos del siglo XVIII:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;En toda Europa se realizan compilaciones de tipo erudito, acopio de noticias de índole literaria sobre obras y autores. Se escriben las primeras historias literarias importantes. (Por ejemplo: Tiraboschi, &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Storia della letteratura italiana,&lt;/i&gt; 1772; Ginguenè, &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Histoire littèraire de l'Italie&lt;/i&gt;; Fray MArtín Sarmiento, &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Memorias para la historia de la poesía y poetas españoles, &lt;/i&gt;1775; Mohedano, &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Historia literaria de España&lt;/i&gt;, 1766; etc.).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Algunos pensadores no se plegaron a las ideas neo-clásicas. Por ejemplo, en Italia &lt;u&gt;Giambattista Vico&lt;/u&gt; (1688-1744) identifica la poesía con la imaginación y el mito. Su obra fundamental &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;"La ciencia nueva&lt;/i&gt;" no tuvo influencia en su época.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;En Alemania y en Inglaterra, desde mediados del siglo XVIII, aparecen nuevas ideas sobre la poesía y la literatura, y así se va preparando el romanticismo. &lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-US"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi- mso-ansi-language:EN-USfont-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;(Winckelman, Lessing, Herder, Goethe, Wordsworth, etc.).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="EN-US"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi- mso-ansi-language:EN-USfont-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;h2&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Pre-romanticismo y Romanticismo&lt;a style="mso-footnote-id: ftn15" href="file:///C:/Users/Bangho/Documents/elenaviejo/elenaunju/Panorama%20de%20la%20cr%C3%ADtica%20desde%20la%20ant.%20al%20XX.doc#_ftn15" name="_ftnref15" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-bidi-Times New Roman&amp;quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language: AR-SAfont-family:&amp;quot;;font-size:10.0pt;"&gt;[15]&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;:&lt;/span&gt;&lt;/h2&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Dice René Wellek, en su "&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Historia de la crítica moderna&lt;/i&gt;" (Gredos, 1969): "&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;En la historia de la crítica literaria, el período comprendido entre mediados del siglo XVIII y los años 1830-1840, es el que con mayor claridad plantea todas las cuestiones fundamentales aún vivas entre nosotros. Es entonces cuando se desintegra el gran sistema neoclásico, tal como fue heredado&lt;/i&gt;&lt;span style="mso-tab-count: 1"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;de la antigüedad, construido y codificado en Italia&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;y en Francia durante los siglos XVI y XVII, y surgen diversas tendencias nuevas que, en los albores del siglo XIX, cristalizarán en movimientos románticos..."&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;"...Desde los inicios del Renacimiento hasta mediados del siglo XVIII, la historia de la crítica consiste en establecer, elaborar y difundir una concepción de la literatura que, sustancialmente es la misma en 1750 que en 1550. Por supuesto hay variaciones de interés y cambios de terminología; hay diferencias entre unos críticos y otros, en&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;los principales países europeos y en las distintas etapas de la evolución. Fueron tres las etapas, según predominara claramente la autoridad, la razón o el gusto. Pero, a pesar de todas estas diferencias, es lícito hablar de un movimiento único, ya que sus principios son en esencia los mismos y sus fuentes se apoyan en el mismo cuerpo de textos: la Poética de Aristóteles, la Epístola Ad Pisones de Horacio, las Instituciones Oratorias de Quintiliano, donde se codifica lo mejor de la tradición retórica, y, en su etapa posterior, el tratado De lo sublime, atribuido a Longino".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Vemos, como desde mediados del siglo XVIII se abren camino nuevas ideas sobre la creación poética, y por lo tanto sobre la apreciación de las obras literarias. El panorama de esta época es complejo: se cumple en ella la desintegración del sistema neoclásico. Dejando de lado muchas figuras que tuvieron importancia, señalamos una figura que representa la ruptura definitiva:&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt; &lt;/i&gt;&lt;u&gt;Johann Gottfried Herder&lt;/u&gt; (1744-1803), escritor alemán, poeta, filósofo, filólogo, hombre de intereses variados y de vastísimos conocimientos. Escribió una obra que ocupa 33 volúmenes, obra no sistemática, fragmentaria. El fondo de sus ideas reconoce como fuente todo el movimiento prerromántico inglés y alemán. Pero no solo es un sintetizador, es el primero en romper de lleno con el pasado y en inaugurar un método de exposición y razonamiento de tono cálido y apasionado. Transcribimos a continuación algunas citas de las ideas de Herder que figuran en el libro citado de Wellek:&lt;br /&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;"...&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;el crítico debe ser 'servidor' del autor, su amigo, su juez imparcial. Que procure llegar a conocerle, estudiarle a fondo como a su señor, pero no ser él su propio señor... Es difícil, pero razonable, que el crítico se transfiera a los pensamientos de su autor y lo lea con el espíritu con que escribió..."&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Lo importante es "&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;vivir en el espíritu de un autor, apropiarse de su modo de hablar, informarse, por decirlo así, por su propia alma del plan y objetivo de su obra"..."Si es que debe haber una crítica de los poetas, entonces la crítica que siga los pasos del original, sienta según él, es la mejor". &lt;/i&gt;Herder pide "lectura viva", la "adivinación del alma del autor"..."&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;cuanto más conozcamos a un autor vivo y hayamos vivido con él, más vital será nuestro contacto"..."la crítica sin genio no es nada. Solo un genio puede juzgar y enseñar a otro..."&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;A esto une Herder&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt; &lt;/i&gt;el &lt;u&gt;sentido histórico&lt;/u&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;:&lt;/i&gt; "&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Cualquier crítico sensato del mundo entero dirá que, a fin de comprender e interpretar una pieza literaria es necesario situarse...en el espíritu de la obra misma"; "la más indispensable explicación, sobre todo de un poeta, es la explicación de las costumbres de su época y su nación".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;El método correcto para los estudios literarios es "&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;el método natural, que deja cada flor en su sitio, y la contempla tal como es, según el tiempo y la clase, desde la raíz a la corola. El genio más humilde odia la jerarquía y la comparación. Preferiría ser el primero en una aldea que el segundo después de César. El liquen, el musgo, el helecho y la flor más olorosa, todos crecen en su lugar, según el orden de Dios".&lt;/i&gt; Método natural que encuentra un lugar apropiado para cada creación artística y un sentido, y que por eso no lo lleva a juzgar ni a dictaminar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Insiste Herder en los elementos sonoros y métricos de la poesía. En su concepción de la poesía lírica dice: "&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;La poesía lírica es la expresión perfecta de una emoción o representación en la más alta eufonía del lenguaje".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;El lenguaje se asocia con la literatura: "&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;el genio lingüístico es también el genio de la literatura de la nación".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;La historia literaria ha de trazar "&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;los orígenes, el crecimiento, los cambios y la decadencia (de la literatura), según los diferentes estilos de las regiones, tiempos, poetas".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Al leer a un poeta, Herder lo ve primero como persona aislada y, después en relación con los demás.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;En resumen, Herder, a pesar de lo incipiente y poco sistemático de sus ideas, consiguió legar un extraordinario semillero de nuevos y fecundos puntos de vista para la crítica literaria posterior. (Nueva idea de la crítica, nueva idea de la poesía, nueva idea de la historia literaria, concepto emocional de la poesía, punto de vista histórico para su explicación, ideal de historia literaria universal, atención a la lingüística, abolición de la teoría de la imitación, de los géneros, de las reglas).&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Dentro del prerromanticismo aparecen en &lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;Alemania&lt;/b&gt;, una generación después de Herder, los &lt;u&gt;hermanos Schlegel&lt;/u&gt; (Augusto 1765-1845 y Federico 1772-1829). Los dos hermanos fueron críticos, poetas, filólogos, paladines de las ideas románticas en Europa. Fundaron en 1798 la revista &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Athenaerum&lt;/i&gt; que tuvo una decisiva influencia literaria.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;En &lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;Inglaterra&lt;/b&gt; aparecen en el año 1789 las &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Lyrical Ballads &lt;/i&gt;de &lt;u&gt;Wordsworth&lt;/u&gt; y &lt;u&gt;Coleridge&lt;/u&gt;. En la segunda edición de esta obra, en 1800, hay un prefacio de Wordsworth en que se defiende la concepción estética según la cual dichos poemas habían sido escritos. Defensa de los valores emotivos y de la fantasía, abandono del viejo estilo neoclásico, vuelta a la sencillez, frescura, espontaneidad y a un sentido más íntimo de la naturaleza.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;En &lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;Francia,&lt;/b&gt; dos autores introdujeron las ideas románticas: Chateaubriand (1768-1848) y Mme. de Staël (1766-1817).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;&lt;u&gt;Chateaubriand&lt;/u&gt; publicó en 1802&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;"El genio del cristianismo&lt;/i&gt;", en este libro, el autor se propuso rehabilitar la religión cristiana: pretende probar que&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt; "De todas las religiones que han existido, la religión cristiana es la más poética, la más humana, la más favorable a la libertad de las artes y de las letras; que el mundo moderno le debe todo, desde la agricultura hasta las ciencias abstractas, desde los hospicios hasta los templos construidos por Miguel Angel y decorados por Rafael. Habría que demostrar que no hay nada más divino que su moral, nada más amable que sus dogmas, su doctrina y su culto; se debería afirmar que favorece el genio, depura el gusto, desarrolla las pasiones virtuosas, da vigor al pensamiento, ofrece formas nobles al escritor y modelos al artista". &lt;/i&gt;dijo Chateaubriand en su obra. El libro comprende cuatro partes: 1. la introducción, 2. poética del cristianismo, 3. bellas artes y literatura y 4. culto. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;En la segunda parte, donde trata de la "Poética del cristianismo", muestra cómo el cristianismo ha regenerado la inspiración poética. En esta parte se encuentran análisis y observaciones críticas que nos muestran el advenimiento de una nueva crítica. Por ejemplo, entre los muchos temas tocados, se encuentran observaciones sobre la belleza de la &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Biblia &lt;/i&gt;y otra serie de paralelos, por ejemplo: la &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Biblia&lt;/i&gt; y Homero, que demuestran la superioridad de la poesía de inspiración cristiana.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;&lt;u&gt;Mme. de Stael&lt;/u&gt; escribe una obra que va a ejercer una enorme influencia: &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;De la Alemania&lt;/i&gt; (1813). Las ideas fundamentales de ese libro son:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;1.&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt; Renovación de las formas y géneros literarios&lt;/b&gt; (los artistas deben liberarse de las reglas y normas que detienen y frenan la sensibilidad y el individualismo creador.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;2.&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt; Cosmopolitismo literario&lt;/b&gt; (los países pueden beneficiarse por el conocimiento de otros tipos de literatura). Así Francia debe mirar hacia el extranjero para ampliar su horizonte literario.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;3.&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt; El gusto literario es relativo&lt;/b&gt; (el crítico no debe juzgar de acuerdo a normas externas. Toda obra literaria se explica y se comprende mejor al estudiar las condiciones particulares en que ha sido creada: época, país, raza, etc.)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;A través de estas obras y autores de los últimos años del siglo XVIII y primeros del siglo XIX, triunfan en toda Europa las ideas románticas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Fue un movimiento político, sociológico, se dio la revolución francesa. Es el síntoma de un cambio: "Libertad, igualdad, fraternidad" en oposición a la aceptación de la monarquía absoluta. Libre fuerza imaginativa, pasional.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Ahora ya se intenta escribir para el burgués, hay una gran simpatía hacia lo popular, se busca ampliar el círculo. Hasta el lenguaje ha de cambiar. Estamos frente al poeta que se siente elegido y pone su propia individualidad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Existe un fuerte sentido nacional.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-display:none;mso-hide:allfont-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;    &lt;/span&gt;"No importa lo que nos una sino lo que nos diferencia"&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Amor a destacar el color local, lo típico. Comienza a tomar auge el folklore.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Frente al mundo de la riqueza, el romántico siente el hastío de esta vida artificial y busca una vida más trascendental, se evade muchas veces a la naturaleza virgen, salvaje en oposición al idealismo de Garcilaso...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;El romanticismo es producto de una época desconforme en la que se produce un conflicto entre la realidad y la individualidad de cada autor; de allí que abarque muy diversas direcciones de acuerdo a la individualidad de cada uno.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Hay quienes luchan y quienes se evaden haciendo resurgir los ideales de la Edad Media (Scott, Manzoni), un romanticismo legendario; otros se evaden hacia lo oriental (Hugo, Chateaubriand), es lo que se llama exotismo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Existe también un romanticismo sentimental (Goethe, &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Werther&lt;/i&gt;). No se dan las reglas en estado puro, las reglas aristotélicas desaparecen.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;En arte, se dan a lo largo de la historia dos posiciones extremas:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;.la reflexión: domina el instrumento (clásicos)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;.el artista se deja arrebatar por la intuición apasionadamente (románticos)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Ese desajuste entre la realidad y los sueños lleva al pesimismo: la literatura romántica es melancólica, hay una tristeza por la vida mal llevada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-display:none;mso-hide:allfont-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt; &lt;/span&gt;"El mal del siglo"&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt; Werther es un personaje típico cuya motivación básica es (por la estructura social) la disconformidad; inadaptación a la vida.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Hay también en los románticos, un sentimiento religioso (en el neoclasicismo se había descartado), no por el dogma sino por la existencia de algo superior.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;La lírica es muy rica. Vemos la exaltación del yo, lo pasional, lo instintivo.&lt;/span&gt;&lt;a style="mso-footnote-id: ftn16" href="file:///C:/Users/Bangho/Documents/elenaviejo/elenaunju/Panorama%20de%20la%20cr%C3%ADtica%20desde%20la%20ant.%20al%20XX.doc#_ftn16" name="_ftnref16" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-special-character: footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; mso-fareast-Times New Roman&amp;quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language: ES;mso-bidi-language:AR-SAfont-family:&amp;quot;;font-size:10.0pt;"&gt;[16]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;La lírica romántica se basa en tres pautas&lt;/span&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn17" href="file:///C:/Users/Bangho/Documents/elenaviejo/elenaunju/Panorama%20de%20la%20cr%C3%ADtica%20desde%20la%20ant.%20al%20XX.doc#_ftn17" name="_ftnref17" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style=" font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-fareast-Times New Roman&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SAfont-family:&amp;quot;;font-size:10.0pt;"&gt;[17]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt; :&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;1. Elección temática: apunta a la canción pero a través de la elección de cualquier tema percibimos una especie de carga difusa, ya no estamos en ese equilibrio. Existe un sacrificio de los recursos formales en pro de la exaltación de lo sentimental, deja sospechar una carga polisémica (otros sentidos profundos más allá de lo que nos da la anécdota). Gravita una carga de simbolismo que apunta a una visión filosófica del poeta (por ejemplo: Goethe).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;2. Recursos de estilo: de los que más se vale el romanticismo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Musicalidad, poder sonoro del lenguaje que es manejado para provocar una atmósfera enrarecida, de encantamiento, de fuerzas de tipo irracional.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Lo musical como provocador de algo extraño, de suspensión.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;3. Revolución formal: odia las normas. El vals, el rechazo del corseé poético, basta de formas fijadas. Importa la intuición poética. Se intenta romper con todo lo anterior.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Clásico y romántico, han sido caracterizados por oposición:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:8.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:8.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:2"&gt;             &lt;/span&gt;CLASICO&lt;span style="mso-tab-count: 4"&gt;                           &lt;/span&gt;ROMANTICO&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:8.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;       &lt;/span&gt;.conformista&lt;span style="mso-tab-count: 4"&gt;                      &lt;/span&gt;.rebelde&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:8.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;       &lt;/span&gt;.construye un&lt;span style="mso-tab-count: 4"&gt;                     &lt;/span&gt;.mete sus cargas de dinamita &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:8.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;       &lt;/span&gt;mundo ideal&lt;span style="mso-tab-count: 4"&gt;                       &lt;/span&gt;por todas las grietas del mundo &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:8.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:6"&gt;                                        &lt;/span&gt;que ha recibido&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:8.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;       &lt;/span&gt;.sus disentimientos&lt;span style="mso-tab-count:3"&gt;               &lt;/span&gt;.pone su acento en la falsedad&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:8.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;       &lt;/span&gt;adquieren la forma &lt;span style="mso-tab-count:3"&gt;               &lt;/span&gt;y en la vacuidad de la vida.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:8.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;       &lt;/span&gt;positiva de la cons-&lt;span style="mso-tab-count:3"&gt;                    &lt;/span&gt;Se refugia en los sentimientos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:8.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;       &lt;/span&gt;trucción.&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;En la historia, ambos tipos aparecen mezclados. Hay que entender que los clásicos gobiernan siempre el movimiento de su empuje vital; los románticos, son arrebatados por él.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;La forma exterior ha servido para caracterizar a los románticos del siglo XIX frente a los clásicos que les precedieron: el romanticismo es una rebelión contra las reglas arbitrarias que un falso aristotelismo había impuesto a los clásicos europeos. Pero eso es más tema de retórica que de poética. Las convenciones seudoaristotélicas no eran esenciales en el clasicismo, como lo prueba el que no las cumplieran los clásicos de la antigüedad, y la rebelión pudo muy bien cumplirse por una generación de poetas por naturaleza clásicos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;El Romanticismo renovó no solo la literatura en todos sus aspectos sino también la teoría literaria y la crítica.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Así mientras en el campo de la creación literaria proclamó la libertad en materia artística, la rebelión contra las reglas de la preceptiva clásica, la mezcla de los géneros literarios, los derechos del sentimiento y de la fantasía frente al yugo de la razón, la necesidad de buscar nuevos horizontes literarios, en el campo de la crítica literaria combatió la crítica negativa, la crítica meramente formal, combatió la crítica dogmática y se pronunció a favor de una crítica de las bellezas y no de los defectos, de una crítica de comprensión de la índole propia de cada obra y de la circunstancia histórica que le ha dado nacimiento.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;La obra de índole teórica más importante dentro del campo de la estética y poética del movimiento romántico es la &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Estética &lt;/i&gt;de &lt;u&gt;Hegel&lt;/u&gt; (1770-1831). Este libro no fue elaborado sistemáticamente. Fueron clases dictadas a sus discípulos sobre el tema del arte y de la belleza.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Las dos contribuciones más importantes de la Estética de Hegel a la crítica literaria son:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;1)&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt; Criterio histórico&lt;/b&gt; (cada estilo es expresión de un momento histórico. Así la producción artística aparece ligada a la historia).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;2)&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt; Criterio de originalidad&lt;/b&gt; (el arte es una actividad autónoma y será tanto más expresivo cuanto más nuevo y original).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;(El alumno buscará alguna valoración crítica dentro de la Estética de Hegel para ejemplificar sus dos contribuciones señaladas aquí).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;(Como ejemplo de un manifiesto de las ideas románticas, se sugiere la lectura del &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Prefacio a Cromwell&lt;/i&gt; de &lt;u&gt;Víctor Hugo&lt;/u&gt;. El alumno destacará en este texto todo lo referente a crítica literaria).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;En la lectura del &lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;Prefacio a Cromwell&lt;/b&gt; de Víctor Hugo, debemos reconocer la nueva concepción romántica de la crítica. No vamos a prestar atención al caso particular de la obra: &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Cromwell&lt;/i&gt;; pero sí es conveniente observar la teoría literaria de &lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;Víctor Hugo&lt;/b&gt; que sirve de fundamento a su teoría de la crítica.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Primero habla de la &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Biblia&lt;/i&gt;, luego de Homero y las guerras de la antigüedad, después con el cristianismo surge el drama y el más grande creador es Shakespeare. Las tres épocas son: lírica (la Biblia), épica (Homero) y drama (Shakespeare). En la obra de Víctor Hugo encontramos esa división.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;h2&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;            &lt;/span&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;La crítica en los siglos XIX y XX&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-style:normal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h2&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;Algunas de las grandes figuras que mencionaremos son: Sainte Beuve, Taine, De Sanctis, Croce, Menédez Pelayo, Menéndez Pidal, Leo Spitzer, Frye y Barthes.&lt;/span&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn18" href="file:///C:/Users/Bangho/Documents/elenaviejo/elenaunju/Panorama%20de%20la%20cr%C3%ADtica%20desde%20la%20ant.%20al%20XX.doc#_ftn18" name="_ftnref18" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style=" font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-fareast-Times New Roman&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SAfont-family:&amp;quot;;font-size:10.0pt;"&gt;[18]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;En todos los casos se requiere:&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;1) Un conocimiento general de la actividad del autor como historiador o crítico literario&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;2) El conocimiento de la teoría sobre el método que utiliza.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;3) El conocimiento de alguna obra o ensayo donde se vea la aplicación del método.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;4) Una valoración de la importancia del aporte crítico legado por el autor.&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;h2&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;            &lt;/span&gt;Dentro de la crítica del s XIX&lt;/span&gt;&lt;/h2&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;importa Carlos &lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;Agustín Sainte Beuve&lt;/b&gt;: nació en Boulogne Sur Mer en 1804 y murió en París en 1869. Es dos años menor que Víctor Hugo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Manantial de muchas corrientes de crítica, su obra ocupa entre 60 y 70 volúmenes. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Obras:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;1828&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt; Cuadro histórico y crítico de la poesía francesa en el siglo XVI&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;1832&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt; Retratos literarios&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;1844 &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Retratos de mujeres&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;1846 &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Retratos de contemporáneos&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;1840-58 &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Port-Royal &lt;/i&gt;(5 vol.)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;1851-62 &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Conversaciones de los lunes &lt;/i&gt;(28 vol.)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;1863-1870 &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Nuevos lunes &lt;/i&gt;(13 vol.)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Estas últimas 3 son sus obras fundamentales.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Saint Beuve no escribió directamente sobre su teoría, no la expuso en forma organizada; pero muchas veces se encuentran incluidas observaciones sobre su teoría en sus textos críticos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;La complejidad y la variedad de matices con que Saint Beuve encara la crítica hace bastante difícil simplificar su teoría sobre la crítica literaria. Preanuncia todas las formas de crítica que se van a desarrollar después. Generalmente se empobrece la figura de Saint Beuve y se lo caracteriza como exponente de la crítica biográfica. Es indudable que la relación entre la obra y su autor fue fundamental para él, pero un estudio más profundo y extenso de toda su producción nos lo muestra como un crítico muy completo que aúna el aspecto histórico con el sicológico y el estético.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Uno de los textos fundamentales para conocer su teoría (la exposición teórica de su teoría es muy inferior a la obra realizada) se incluye en dos artículos publicados en &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Los nuevos lunes: "Chateaubriand juzgado por un amigo íntimo".&lt;/i&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt; Se sugiere la lectura de un estudio literario de Saint-Beuve. Elegir alguno de los dedicados a los autores del s.XVII. Interesa observar el método, los procedimientos de Saint-Beuve al estudiar una obra literaria y su autor.&lt;/span&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn19" href="file:///C:/Users/Bangho/Documents/elenaviejo/elenaunju/Panorama%20de%20la%20cr%C3%ADtica%20desde%20la%20ant.%20al%20XX.doc#_ftn19" name="_ftnref19" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style=" font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-fareast-Times New Roman&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SAfont-family:&amp;quot;;font-size:10.0pt;"&gt;[19]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:8.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;       &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Saint Beuve ofrece muchas facetas. Ha sido objeto de severas críticas. Pertenecía a una familia burguesa, huérfano de padre antes de nacer, su madre era de origen inglés. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Tuvo una sólida formación en humanidades. En 1832 se inscribe en la facultad de medicina. De ideas positivistas en filosofía, estudió ciencias físicas y fisiología. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Un profesor lo entusiasmó en el periodismo. Fue periodista en &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;El Globo&lt;/i&gt;. Conoce a los primeros círculos románticos, conoce a Víctor Hugo. Presenta un trabajo en 1828 que se llamó &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Cuadro Histórico y crítico de la poesía francesa en el siglo XVI&lt;/i&gt;, su primera obra que fue de crítica, donde realizó un importante trabajo porque hace una revalorización de la poesía del siglo XVI. Luego escribió varias obras de creación literaria. Tiene tres libros de poesía y una novela, entre 1829 y 1837. Su vida interior fue intensa. Dio un curso en 1837 en Suiza (Losanna) sobre la abadía de Port-Royal. &lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Port Royal es una obra crítica de Charles Augustin de Sainte Beuve publicada entre 1840 y 1859, fruto de este curso de lecciones en la Universidad de Losanna&lt;span style="mso-tab-count: 1"&gt;  &lt;/span&gt; en 1837-38. Está examinada la historia de la célebre abadía francesa. El autor tiende a distinguir netamente los problemas de esa escuela de repercusión en el pensamiento europeo, colocando con profunda intuición crítica, los protagonistas del drama que se desenvuelve entre los ideales de la edad y el contraste con las doctrinas tradicionales.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-pagination:none"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Courier;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;     &lt;/span&gt;Luego de hablar de los orígenes del monasterio, muestra cómo la reunión de mentes ansiosas de remediar los males de la sociedad contemporánea haya llevado a resolver algunos de los más acuciantes problemas de la moral y de la religión.
